Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La ley de la perfidia

Pepe López
Redacción
lunes, 31 de julio de 2006, 23:54 h (CET)
Era patético ver a la Vicepresidenta del Gobierno tratando de explicar, con su cinismo habitual, ese proyecto de ley que, según ella, tiene por objeto la concordia y la reconciliación de los españoles y que no va traer otra consecuencia que reabrir las heridas y la memoria de unos años tristes de nuestra historia patria.

Se trata de una Ley, inspirada por la izquierda, auténticamente perversa, pérfida inicua e injusta que sólo tiene por finalidad exaltar y beneficiar a quienes militando en el bando rojo (que así les gustaba llamarse) fueron víctimas de la guerra civil y de la que llaman “represión franquista”.

Pero nada se dice de las víctimas de la República, del Frente popular, de las checas , de los miles de sacerdotes y religiosos asesinados, de las víctimas del genocidio de Paracuellos, de los expoliados de sus bienes, de los inmensos perjuicios que produjeron los incendiarios de templos, donde se perdieron tesoros artísticos irrecuperables. etc.

¿Recordar todo esto va a traer concordia y reconciliación?¿Desenterrar a los muertos va a cerrar las heridas? ¿Retirar los símbolos del franquismo y dejar las estatuas de Prieto y Largo Caballero que nunca fueron demócratas ni liberales y que, junto con Azaña, atizaron la guerra civil va a traer el olvido?

Si todo se reduce a una reparación moral, mediante una declaración pública de reconocimiento, en vez de llevar dos años dando la lata con la Memoria Histórica, desde que Zapatero llegó al poder, más valdría que en el Congreso se hiciera una Declaración Oficial de condena de todos los crímenes cometidos por uno y otro bando y de perdón y olvido por parte de todos y seguro que se hubiera aprobado por aclamación y con el beneplácito de todos los españoles..

Hay en este Proyecto de Ley de la Perfidia una Disposición adicional, la segunda, que debe poner sobre aviso a todos los españoles porque es el colmo de la ambigüedad y la perversidad ya que permite indemnizar con 135,000 euros (más de 22 millones de pesetas) a quienes murieron entre el 1 de Enero de 1968 y 6 de Octubre de 1977 “realizando actos en defensa de la democracia”.

¿Y quienes fueron éstos? Porque los etarras que murieron en estos años, en enfrentamientos con la Policía o por estallarles la carga explosiva que iba destinada a personas inocentes, o por ejecución de la pena de muerte impuesta en Consejos de Guerra, también en su lucha contra el franquismo pretendían acelerar la democracia.

Y sería el colmo que sus familiares recibieran tan pingüe recompensa.

Con el Valle de los Caídos no se han atrevido porque, teniendo en cuenta que allí hay una Comunidad de Benedictinos que reza a diario por las cuarenta mil víctimas de uno y otro bando que hay allí sepultadas, desmantelar el Monumento o desnaturalizarlo hubiera sido una provocación intolerable.

Por supuesto que, aparte de ser el Monumento más visitado de toda España, los 20 de Noviembre seguirá recibiendo la visita de miles de españoles, franquistas y no franquistas, que tras oir misa en sufragio por las almas de Franco, José Antonio y todos los allí sepultados, a la salida cantaremos el Cara al Sol.

¿Quién nos va a tapar la boca y embridar nuestros corazones?
Porque supongo que Zapatero no estará por allí.

Han estado muy prudentes los socialistas al no permitir que se anulen o revisen los juicios sumarísimos de la Post-guerra porque, posiblemente, muchos de ellos se resolverían con penas gravísimas y nos llevaríamos muchas sorpresas.

Y, puestos a revisar la Historia, ¿por qué no se abre una investigación oficial para averiguar quién fue el genocida que ordenó las matanzas de Paracuellos?

En resumen, que Zapatero, llevado de su sentimiento de venganza, azuzado por extremistas de su parcialidad, va a enfrentar de nuevo a todos los españoles con una Ley disparatada, malvada, inicua y pérfida.

Que Dios se apiade de los asesinos de uno y otro bando y que dé inteligencia a nuestros políticos para que reine la paz en una España que olvidó su pasado y se enfrenta a un futuro, por ahora, poco esperanzador.

Noticias relacionadas

La Querulante

Cree que el mundo entero está contra él y por lo tanto se defiende atacando con contenciosos de todo tipo

Tras una elección histórica, comienza el trabajo de verdad

El Partido Republicano aumenta su mayoría en el Senado mientras que los demócratas logran obtener el control de la Cámara de Representantes

Extraños movimientos políticos que alertan de un invierno caliente

“El verdadero valor consiste en saber sufrir” Voltaire

Uno ha de empezar por combatirse a sí mismo

Obligación de vencer ese mal autodestructivo que a veces, queriendo o sin querer, fermentamos en nuestro propio mundo interno

Ataque al museo

Hay colectivos que van a terminar comiéndose las patas, como los pulpos.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris