Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

Canal 9 miente y omite

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
domingo, 30 de julio de 2006, 22:13 h (CET)
Allá por el año 1982 los valencianos, dentro de esa receta del “café para todos”, conseguimos nuestro Estatuto de Autonomía. Uno de los objetivos que se presentaban como especialmente urgentes era la dignificación y recuperación de nuestra lengua propia maltratada durante tantos años. Y uno de los instrumentos para lograrlo, quizás hubiera podido ser el principal, fue la creación de una radio y una televisión autonómicas en las que el valenciano fuera la lengua vehicular. Esto escrito negro sobre blanco quedó muy bonito y muchos nos animamos con aquella Ley de creación del nuevo ente audiovisual. Las primeras emisiones, todavía en pruebas, informaron de la “pantanada” que en octubre del 82 asoló la comarca de La Ribera, la primera película que pudimos ver traducida al valenciano fue “Casablanca” y todavía recuerdo con emoción la voz de Ovidi Monitor dando voz al negro pianista del café de Rick. Pero con el paso del tiempo todas aquellas esperanzas de tener una televisión digna se fueron aguas abajo por las cloacas del poder. Los Gobiernos, sean del color que sean, saben de la importancia de tener en sus manos un medio de información que pueda servirles de caja de resonancia.

Con un PSOE en el poder lleno de miedo al denominado “problema lingüístico”, muy bien explotado por la derecha más cerril que nunca hemos tenido por estas tierras y por todos aquellos que siempre utilizan el castellano en su quehacer diario, comenzaron las dejaciones de poder y las bajadas de pantalones. Se llegó a hacer un listado de palabras prohibidas. Es decir vocablos existentes en el diccionario pero que no se podían utilizar ante la audiencia. Se comenzó a emitir más tiempo en castellano que en valenciano hasta el punto que, finalmente, nuestra lengua propia tan sólo era utilizada en los informativos. Y se comenzaron a realizar programas a los que yo más que populares llamaría “populacheros”. No olviden que “Tómbola” antecedente de “tomates y corazones” lo inventamos aquí y fueron muchos los años en los que tuvimos que sufrir como cada jueves por la noche desde los platós de Burjassot se encendía el ventilador de la mierda.

A pesar de todas estas cuestiones los informativos todavía tenían un pequeño punto de dignidad y servían para saber qué estaba pasando desde Vinaroz a Guardamar. Pero llegó el Partido Popular y si alguien pensaba que las cosas no podían ir a peor se equivocó de cabo a rabo. El valenciano quedó definitivamente relegado a los informativos y a Punt 2, la segunda cadena de Canal 9, los buenos periodistas del ente eran ignorados mientras se regalaban dineros y programas a gentes llegadas desde Madrid que se dedicaban a ensalzar a Zaplana, los artistas valencianos raramente consiguen salir en algún programa pero folklóricas y artistas del tres al cuarto llenan las pantallas de nuestra televisión pública. El martes se grabó un programa con Isabel Pantoja en el que la representante de la artista prohibió que se le preguntará por la encarcelación de Julián Muñoz. Y todo ello con nuestro dinero, el de nuestros impuestos, que está sirviendo para dar una imagen del País Valenciano totalmente falsa.

Pero lo más grave son los informativos. Una persona que tan sólo reciba información mediante los informativos de Canal 9, por llamarles de alguna manera, estará viviendo en un país que no tiene nada que ver con la realidad. Para los mentores de Canal 9, siguiendo ordenes de arriba, aquí nunca pasa nada. Seguimos siendo la tierra de las flores, la alegría y la luz, la eterna tierra de la paella y los valencianos somos los más felices del mundo. Un día hay un terrible accidente que cuesta 43 vidas y en Canal 9 no emiten imágenes ni tan siquiera información hasta media tarde, justo cuando reciben ordenes de arriba. Ese fin se semana vino el Papa y durante los días de su estancia en Valencia Canal 9 no habló del accidente no fuera a ser que los peregrinos se asustaran y no cogieran nuestros transportes públicos.

Y la guinda ha sucedido esta misma semana. El jueves miles de valencianos, entre ellos varios familiares de las victimas del accidente del metro, salieron a la calle para protestar por la situación en que se encuentran nuestros transportes públicos, especialmente la línea 1. Todos los medios de comunicación enviaron a sus reporteros excepto la televisión pública valenciana. En sus informativos esta manifestación no existió, no se dignaron darle tan siquiera unos segundos en cualquier telediario. Así se evitaron tener que contar los participantes aunque estoy convencido que en esta ocasión hubieran rebajado el número de asistentes. Y es que, como canta Raimon “en som molts més dels que ells volen i diuen” y eso comienza a dar miedo en los despachos de la calle Cavallers.

Noticias relacionadas

El respeto como exigencia armónica

Necesitamos avivar el lenguaje de la consideración y del respeto

Ética de Pedro Abelardo

Fue un extraordinario pensador y dialéctico

Montados en la misma burra

Albert Boadella ha sabido dar una ejemplar lección a quienes rociaban con sal los sarmientos de la convivencia

Burla burlando van más de 3200 empresas huidas de Cataluña

“El arte de la economía consiste en considerar los efectos más remotos de cualquier acto o política y no meramente sus consecuencias inmediatas; en calcular las repercusiones de tal política no sobre un grupo, sino sobre todos los sectores.” Henry Hazlitt

Es hora de decir la verdad

“Quienes alcanzan el poder con demagogia terminan haciéndole pagar al país un precio muy caro”. Adolfo Suárez
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris