Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Yuschenko dispuesto a coexistir con Yanukovich

Tatiana Stanovaya
Redacción
viernes, 28 de julio de 2006, 21:48 h (CET)
Esta semana el bloque propresidencial “Nuestra Ucrania” ha reconocido oficialmente la existencia de la llamada coalición “anticrisis” con participación del Partido de las Regiones, el Partido Socialista y el Partido Comunista. Al mismo tiempo “Nuestra Ucrania” pasa a la oposición, mientras que su partenaire de la anterior coalición fracasada, el Bloque de Yulia Timoshenko, insiste en la disolución del parlamento y prepara la base jurídica adecuada para realizarla.

Sin embargo, en realidad, ya se pone en claro que se está formando una “alianza” velada entre el presidente de Ucrania, Víktor Yúschenko, y el jefe del Partido de las Regiones, Víktor Yanukóvich. Naturalmente, no es ninguna Coalición, sino más bien cierta forma de coexistencia. Se realiza el regateo sobre cómo ha de ser la labor conjunta.

Por voluntad propia, Yúschenko se metió en un callejón sin salida: hace un mes, negándose a crear una “amplia coalición”, en condiciones ventajosas para él (control sobre el Gobierno encabezado por Víktor Yanukovich), ahora ha de actuar desde las posiciones más débiles. Ningún experto pudo presagiar la formación de la “coalición anticrisis” con participación del Partido Socialista y el Partido Comunista, lo que barajó las naipes en el juego presidencial. Hace poco aún Yúschenko controlaba la situación: el Partido de las Regiones y el Bloque de Timoshenko disputaban el derecho a crear coalición con el bloque “Nuestra Ucrania”. Ahora el Presidente ha perdido la iniciativa y su ranking está decreciendo rápidamente, igual que su influencia sobre el proceso político.

Formalmente, Yúschenko tiene dos caminos. El primero es el de disolver el parlamento, a lo que le empuja parte de las fuerzas “naranja” del bloque “Nuestra Ucrania” y del bloque de Timoshenko. Pero esta variante no es de las más cómodas para el mandatario ucraniano, pues en este caso su bloque tendrá menos escaños en la Rada Suprema (el parlamente ucraniano) y caerá en una situación engorrosa. En vista de ello, de hecho, a Yúschenko le conviene solamente la segunda variante: unión con el Partido de las Regiones.

Yúschenko y Yanukóvich tendrán que trabajar juntos. Sin embargo, el carácter de esa labor dependerá de hasta qué grado serán capaces las dos fuerzas de concertar acuerdo. Para el presidente ucraniano la tarea máxima es conservar el control sobre el gabinete de ministros: el regateo principal se refiere ahora a la figura del primer ministro. Si hace un mes Yúschenko sopesaba pro y contra de una “amplia coalición” a condición de que el Partido de las Regiones renunciara al puesto de jefe del Gobierno, pues ahora esa variante parece óptima.

Por consiguiente, Víktor Yúschenko está ante el dilema: obligatoria o voluntaria será la alianza con el Partido de las Regiones. En esencia, la primera versión ya se hace realidad, lo que se observa en las recientes sesiones de la Rada Suprema. Yúschenko y “Nuestra Ucrania” reconocieron la existencia de la “coalición anticrisis” y accedieron a participar en el reparto de cargos en los comités. Este guión inerte sobreentiende la negativa de Yúschenko a disolver el parlamento, el conflicto con Timoshenko que en este caso pasa a la oposición radical y la interacción parcial de “Nuestra Ucrania” y el Partido de las Regiones a nivel de los poderes ejecutivo y legislativo. Pero en público ambos partidos estarán en oposición recíproca.

La situación tiene mucho de común con la crisis del otoño pasado, cuando el Partido de las Regiones, siendo opositor, apoyó la candidatura de Yuri Yejanúrov para el puesto de primer ministro después de la destitución de Yulia Timoshenko. A decir verdad, hay una diferencia: el lugar del Partido de las Regiones será ocupado por “Nuestra Ucrania” que se verá obligada a aceptar la situación creada.

Sobre este telón de fondo, Yúschenko tendrá las posibilidades de maniobra muy limitadas. Podrá arriesgarse concediendo a la “coalición anticrisis” la posibilidad de formar el Gobierno. Es de reconocer que en el seno de la coalición hay muchas contradicciones: los “regionales” y los “comunistas” jamás eran aliados, más bien rivales, lo mismo que “Nuestra Ucrania” y el Bloque de Timoshenko. Se ven obligados a luchar por los mismos grupos de electores.

La segunda variante es, no obstante, tratar de ponerse de acuerdo. Yúschenko adelanta tres condiciones: salida de la coalición de los comunistas, reelección del coordinador de la Rada Suprema y promoción para el puesto de primer ministro de una “figura compromisoria” capaz de unificar a todo el país”. Sin embargo, el Partido de las Regiones ya ha tomado el gusto al poder, está asimilando activamente las ventajas de su condición y no se propone aún a ceder posiciones.

Indistintamente del cariz que tome el desarrollo de la situación en Ucrania, apareció una nueva cualidad muy importante: volvemos a repetir que Víktor Yúschenko está dispuesto a coexistir con el Partido de las Regiones en tal o cual forma. Ahora se esfuerza por “regatear” condiciones admisibles. Por esto, en fechas próximas el tema de la disolución de la Rada Suprema será objeto de acalorados debates a nivel del país. Por su parte, el Partido de las Regiones ya está menos interesado en ese guión: al acercarse de lleno al reparto de carteras, le será difícil aceptar una nueva campaña incluso teniendo las fuerzas “naranja” mucho más probabilidades de obtener el mayor número de mandatos. Sin embargo, en todo caso la experiencia ucraniana demuestra que el acuerdo entre las dos fuerzas, sea obligado, sigue siendo condición indispensable para superar la crisis política.
______________

Tatiana Stanovaya es jefa del Departamento Analítico del Centro de Tecnologías Políticas, para RIA Novosti.

Noticias relacionadas

Qué explicaría la visita de Xi Jinping a Panamá

Panamá no constituye ejemplo de gran o mediana potencia

¿A quién voto en las próximas elecciones andaluzas?

Los socialistas han gobernado en Andalucía desde 1982 sin interrupción y no hemos salido del vagón de cola

Macron y Mohammed 6 en tren de alta velocidad

Mientras otros países del Magreb se resisten a la modernidad, Marruecos se suma a la carrera espacial y viaja en trenes de alta velocidad

¿Hacia un Brexit traumático?

La irrupción de fuerzas centrífugas consiguió la victoria inesperada

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris