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Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

El Hézbola libanés

Isaac Bigio
Isaac Bigio
jueves, 27 de julio de 2006, 20:40 h (CET)
Hezbolá se ha convertido en el partido más estructurado de Líbano que posee una red de hospitales, colegios y gobiernos locales. Tiene su propio canal satelital que transmitió la guerra iraquí atacando a los anglo-americanos y su prédica tiene particular ascendencia dentro de los árabes chiitas de Iraq (un 60% de la población).

Su historia es poco conocida y muchas otras fuentes, como el conservador The Economist británico, lo han llegado a ver como un modelo de grupo armado que se ve integrando al legalismo parlamentario.

Hezbolá nació impulsado por el clero chiita después de dos importantes acontecimientos que cambiaron al Medio Oriente: la invasión israelí de Líbano (1978) y la revolución iraní (1979). En 1975 una guerra civil fue provocada porque los mahometanos (incluyendo los refugiados palestinos) se habían convertido en la mayoría y cuestionaban que el poder siguiera en manos de los cristianos maronitas pro-occidentales.

Tradicionalmente, el partido que había representado a los chiitas en Líbano era Amal, el mismo que realizaría cruentas batallas contra la OLP de Arafat. En 1984, dos años después de la masacre de Sabra y Shatila y del arribo de 1,500 guardias revolucionarios iraníes, el Partido de Dios salió a la luz. Algunos de sus componentes han estado asociados con el mega atentado de 1983, donde 240 marines estadounidenses perdieron la vida.

La inicial razón de ser de Hezbolá es la de luchar contra Israel. Los combatientes del Hezbolá conseguían la protección de la población civil chiita en emboscadas contra las tropas enemigas llegando a patrocinar el empleo de atacantes suicidas contra blancos militares. El Hamás palestino y los perpetradores del 11 de septiembre retomarían esas acciones kamikazes, pero empleándolas contra civiles (cosa que, sin embargo, Hezbolá no hace).

El Partido de Dios libanés reivindica que ha tenido más de 1,300 "mártires" en esa lucha y que es el único movimiento árabe que ha logrado derrotar a los sionistas. En el año 2000, las FFAA israelíes se retiraron de Líbano.

En 1989, Hezbolá suscribió junto al resto de los partidos libaneses el acuerdo de Taif con el cual se empezaría a poner fin a la guerra civil. Desde entonces este movimiento se ha ido incorporando al sistema parlamentario. De acuerdo al profesor Norton, éste se ha convertido en el "más efectivo y eficiente partido en Líbano" contando con "una red social extremadamente impresionante". Hezbolá cuenta con numerosas estaciones de radio, escuelas y centros de salud. Sus hospitales tienen la reputación de ser mejores que los nacionales y estar abiertos a pacientes no chiitas.

El Partido de Dios ha venido operando una evolución ideológica. Inicialmente no aceptaban a Líbano como una entidad separada, pues quería formar una gran república de todo el islam. Postulaban un gobierno de los juristas religiosos que trascendiese los bordes creados anteriormente por las potencias coloniales. Su emblema son sus siglas en árabe con un puño que agarra un fusil, un libro y una espiga. Tanto su simbología como su discurso antiimperialista y su base social plebeya hacen que Hezbolá pudiese aparentar afinidades con otros movimientos insurgentes tercermundistas. Sin embargo, Hezbolá no es ni marxista ni socialista. Combina posiciones anticolonialistas, proteccionistas y asistencialistas con fundamentalismo religioso y elementos de conservadurismo social.

Su líder es Sheikh Hassan Nasrallah, quien en 1992 remplazó en esa labor a Sheikh Abbas Mussawi, después que éste fue asesinado por el Ejército israelí. Es posible que sus grupos armados agrupen a 20 ó 25 mil hombres.

Hezbolá ha tratado de ganar aliados dentro de las comunidades cristiana, sunnita o drusa de Líbano, pero no entre los hebreos. Tiende a concebir al Estado de Israel como un todo malo en el cual no ve mayor distinción entre los judíos de todas las clases y orígenes étnicos.

La moderación y liberalización del régimen de los ayatolas iraníes influyó sobre sus camaradas de Hezbolah, quienes fueron inclinándose a aceptar a Líbano y plantear que ellos no buscan la islamización forzosa del resto de la población, sino el respeto a otros credos y una gradual influencia o conversión. Sin embargo, después que el ala liberalizante fue vencida en las elecciones presidenciales de Irán y que Ahmadinejad ha tomado el poder planteando dotarse de una planta nuclear y prometiendo arrasar Israel, Hezbola ha sufrido el impacto y ha sido envalentonado a incursionar en territorio hebreo para secuestrar uniformados."-

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