Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   El abanico  

El largo calvario de Isabel Pantoja

Rosa Villacastín
Redacción
miércoles, 26 de julio de 2006, 08:32 h (CET)
No, no, yo no creo en el mal fario que algunos le atribuyen a Isabel Pantoja, pero sí, en su dificultad para entablar amistad con gente que le sepa aconsejar bien, que le ayude a solventar no sólo sus muchos problemas económicos sino sus problemas afectivos, que los tiene y graves, pues de otra forma no se comprende como una artista de su talla, como una cantante a la que adora el pueblo llano, logra estar en el ojo del huracán, en el punto de mira del escándalo, cada día, cada hora, desde hace años.

Concretamente desde que pasó de ser "la viuda de España" a convertirse en la amiga inseparable de Encarna Sánchez. Una buena profesional a la que se odiaban u amaban por igual, debido a su fuerte carácter, por su populismo barato, por cómo manipulaba los sentimientos de público, de su público, y de todos aquellos que le rodearon hasta su muerte.

Me consta lo mucho que Encarna quiso a Isabel, a quién acogió en su seno protector, en un intento desesperado por evitarle cualquier disgusto, cualquier contratiempo que pudiera hacerle sufrir, siempre y cuando la entrega fuese total y sin fisuras. No lo consiguió porque ambas jugaron con fuego y se quemaron. De esa relación que el tiempo se encargó de poner fin, ambas salieron muy mal paradas. La locutora porque a partir de que Isabel desapareciera de su vida, empezó su descenso físico y también profesional. La Pantoja porque los rumores sobre esa relación le han perseguido hasta el día de hoy, ya que ni siquiera su relación con Julián Muñoz lograron acallar las voces de quiénes la acusan de egoísta, de acercarse sólo a aquellos que pueden proporcionarle algún beneficio económico.

No voy a entrar a valorar si Isabel está enamorada o no de Julián Muñoz, entre otras razones porque es difícil conocer en profundidad los sentimientos de una persona, de cualquier persona, sea famosa o no. Pero de lo que sí estoy segura, es de que aparte del encantamiento que pudo sentir en un primer momento por el ex alcalde de Marbella, lo que desde un principio buscó Isabel con esa relación, fue lavar su propia imagen y vivir De la sopa boba que le proporcionaba Julián Muñoz. No hay nadie en su sano juicio que se crea aquello de que la Pantoja mantenía a Julián. El dinero para Isabel es fundamental porque son muchas las bocas familiares a las que tiene que dar de comer. Una situación difícil de solventar si tenemos en cuenta que son muy pocos los conciertos que realiza al año, no porque no le salgan contratos sino porque le resulta más cómodo ejercer de señora de que de curranta. Y eso no lo digo, sino aquellos que la conocen bien, que han seguido de cerca sus relaciones sentimentales, y lo sabe el juez del caso 'Malaya', quién posiblemente le llamara a declarar no porque la considere culpable sino por el conocimiento que pueda tener de unos asuntos que han dejado al Ayuntamiento de Marbella en la bancarrota total.

Noticias relacionadas

Abandonados y denostados aquellos que se sacrificaron por la democracia

La muerte no es la mayor pérdida en la vida. La mayor pérdida es lo que muere dentro de nosotros mientras vivimos.” Norman Cousins

Jacinda Ardern le demuestra a Trump qué es el liderazgo

El presidente Trump llamó a la primera ministra de Nueva Zelanda para expresarle sus condolencias

El Día del Padre Gitano

La familia es la piedra angular de nuestra existencia

Mucho después del ultimátum

Caminando sobre el alambre más largo de la historia

Donde se habla de un poeta, dispuesto cambiar el mundo

“El camino del Infierno está empedrado de buenas intenciones” Refrán español.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris