Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

Una guerra no declarada

Isaac Bigio
Isaac Bigio
domingo, 23 de julio de 2006, 04:47 h (CET)
El 12 de julio Israel lanzó una ofensiva militar contra Líbano, y dos semanas atrás en Gaza. ¿Estamos a la puerta de una nueva guerra regional como la de hace un tercio de siglo?

El mundo árabe y musulmán condena las incursiones hebreas sobre territorios palestinos o libaneses. Sin embargo, éstas anteriormente no han sido suficientes para que otros Estados islámicos se lancen contra Israel. Aquí una análisis de la situación hasta el cierre de esta edición.

El presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad ha advertido que la cosa podría cambiar si se genera un enfrentamiento entre Israel y Siria, con lo cual su nación y otras del Islam podrían verse involucradas.

Israel se cuida de atacar a Siria y a Irán, a pesar que declara que está luchando contra los brazos ‘terroristas’ de dichos Estados. Sus operativos contra Hezbolá (Partido de Dios en Líbano) y Hamas (Movimiento de Resistencia Islámica en Palestina) serían una suerte de guerra fría contra Irán y Siria.

Israel ocupa Gaza y Cisjordania desde 1973, y luego de 1989 se ha enfrentado a diversos levantamientos palestinos. Israel atacó Líbano en los 70 y en 1982 lanzó una ocupación que se mantuvo hasta el 2000, mientras que en los 90 desencadenó diversos bombardeos contra Hezbolá.

El país hebreo argumenta que la ofensiva lanzada en Gaza y Líbano es para liberar a soldados israelíes. Uno capturado por Hamas el 25 de junio y otros dos por Hezbolá, 18 días después. Sin embargo, sus bombardeos han sido dirigidos hacia oficinas públicas de la Autoridad Palestina, carreteras, puentes, plantas de luz y al aeropuerto internacional de Beirut, que no es controlado por Hezbolá y cuya reconstrucción (valorada en 500 millones de dólares) era un símbolo del fin de la guerra libanesa.

Israel anuncia que no sólo quiere liberar a los soldados israelíes sino derrotar de una vez por todas a Hezbolá, algo que no ha podido hacer en el pasado.

Ofensiva israelí
El problema que tiene Ehud Olmert es que él ganó las elecciones planteando el retiro unilateral de territorios palestinos como la mejor vía para la paz. Sin embargo, cuando venía de hacer ello y se preparaba para ir implementándolo en Cisjordania, se producen capturas de efectivos hebreos en Gaza y en el norte israelí. De allí que el gobierno deba responder con una mayor firmeza:

• A los hebreos de línea dura, con los que antes estuvo aliado, les quiere demostrar que su plan de desconexión no significa ‘tibieza’.

• A los radicales musulmanes les plantea que no se aprovechen de las retiradas unilaterales para querer proclamarse vencedores y usar los territorios desocupados para atacar a Israel.

Las represalias de los cohetes de Hezbolá, que han matado a algunos civiles israelíes (incluyendo una argentina), son usadas por el gobierno para concitar el apoyo de la población, así como de la derecha y la izquierda sionistas y reforzar su autoridad interna. El ex premier laborista Ehud Barak planteó a los países del G8 que no podrán parar a Corea del Norte e Irán si primero no detienen a Siria y al débil gobierno libanés. Para la línea blanda laborista, Israel no puede permitir que se ‘secuestre’ soldados en sus fronteras o se ataquen a sus civiles.

La escalada contra Hamas se ha dado apenas ésta ganó las elecciones palestinas. Israel ha bloqueado a la Autoridad Palestina y a los fondos que recibe buscando presionar a que Hamas acepte alguna forma de convivencia con Israel. Hamas declara que sigue sin reconocer el derecho de Israel a la existencia, pero que le puede plantear una tregua de largo alcance.

Hezbolá decidió atacar tropas israelíes a manera de ‘solidarizarse’ con Hamas y de expresar el apoyo encubierto de Siria e Irán a éste en su disputa contra Israel. Mientras Israel quiere humillar a Hezbolá y crear una brecha entre éste y otros sectores de Líbano.

Hezbolá quiere ir con todo
Tariq Mitri, secretario de relaciones externas de Líbano, declara que su país no avala los actos de Hezbolá, pide un inmediato cese al fuego y que se respete la ‘línea azul’ entre su país e Israel. Si bien hay muchos sectores libaneses que no respaldan los actos de Hezbolá, la ofensiva israelí ha hecho que antiguos enemigos de este grupo armado planteen la necesidad de defenderlo frente al enemigo sionista.

Hezbolá, por otra parte, ha llamado a una guerra total en la cual anuncian lanzar cohetes y atentados hasta por debajo de Haifa y en el mar.

Inmediatamente después de dicha transmisión uno de los principales buques israelíes fue severamente bombardeado. Dicho acto ayuda a levantar la moral de Hezbolá y su imagen interna ante el resto de libaneses.

Posturas ante la crisis
En su ofensiva contra Líbano, Israel podría plantarse un autogol. Recientemente la presión popular pro democratizadora logró hacer que Siria se retire de Líbano. Sin embargo, con su intervención está haciendo que crezca la autoridad de Hezbolá y de las fuerzas pro Siria.

Si bien en el pasado Israel fue capaz de desarrollar una invasión a Líbano y prolongadas represalias contra los palestinos, ahora la situación es distinta por cuatro razones:

1. Israel ataca no sólo a uno sino a dos blancos al mismo tiempo;

2. Hamas ha dejado de ser un grupo marginal para ser hoy el gobierno electo palestino y ha estado controlando Gaza;

3. Hezbolá se encuentra más fuerte, tiene al partido y la milicia más fuerte del Líbano, dos ministros y una red social y militar que ha crecido mucho tras el retiro israelí en el 2000;

4. La coyuntura internacional no le es favorable a Israel, pues EE.UU. anda atascado en Afganistán e Irak, mientras Rusia se ha revitalizado como poder regional y ve como allegados a Siria, Irán y Hamas.

La guerra podría afectar a Israel si ésta se complica con dos nuevos factores:

1. Hamas y Hezbolá deciden lanzar una ofensiva de atentados y bombas humanas en Israel;

2. Siria entra al conflicto, y con ello Irán.

Israel quisiera una operación rápida, pero si el conflicto se atasca o prolonga, se corre el riesgo de que éste se expanda comprometiendo a toda la región.

Noticias relacionadas

El respeto como exigencia armónica

Necesitamos avivar el lenguaje de la consideración y del respeto

Ética de Pedro Abelardo

Fue un extraordinario pensador y dialéctico

Montados en la misma burra

Albert Boadella ha sabido dar una ejemplar lección a quienes rociaban con sal los sarmientos de la convivencia

Burla burlando van más de 3200 empresas huidas de Cataluña

“El arte de la economía consiste en considerar los efectos más remotos de cualquier acto o política y no meramente sus consecuencias inmediatas; en calcular las repercusiones de tal política no sobre un grupo, sino sobre todos los sectores.” Henry Hazlitt

Es hora de decir la verdad

“Quienes alcanzan el poder con demagogia terminan haciéndole pagar al país un precio muy caro”. Adolfo Suárez
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris