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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

1936, el maldito. En su setenta aniversario para vergüenza nacional

José Luis Palomera
Redacción
jueves, 20 de julio de 2006, 20:30 h (CET)
Treinta y seis, año maldito, belicoso de sangre. Año de sol lluvioso y plomizo, ardiente de sol castizo. Setenta años, y aun péndula la saña, de enfrentarse entre hermanos con la hoz o la guadaña, tiñendo de rojo el trigo por los caminos de España.

Aquel 18 de Julio emprendió a sangrar la herida, la suerte,
el azul, el rojo guarda, la vida. Las muertes que del odio dimanan cálidas gotas de sangre hermana.


El tiempo va recorriendo la España del embrujo,
donde rojo se torna el campo, grisáceo sale el orujo
El azul del cantábrico mar; El quebrantar del olivo.
Verde, por que te quiero verde: "Adelita casarme contigo"

La entremezcla de la pólvora, hiede difuminada en cruz,
entre el Arco iris de España cegado en odio, sin luz
Las cargas llevan las mulas, hombres y dolores.
Heridos sobre sus espinazos, fusilados sin compasiones
Siempre valientes, las mujeres llevan armas y amores.
Ellas, colmadas de vidas, que dejaron en los balcones.

La luna desperdiciada, aroma canela y rama,
pálida se estremecía ante tanta sangre hermana.
Donde allende no se ponía el sol cuánto lloraba la vida,
cuánto escupía el cañón.
¡Caídos por Dios y Patria!
¡Caídos por Patria y Dios!
Tres años perduró el infierno, y nadie a Caín mató.
Las revanchas clamaban heridas, germinaban en los corazones
Unos perdieron la vida; Todos perdieron sus absurdas razones.

¡Replicar! Fuerte campanas, suplican hoy los sentimientos,
en ésta, nuestra España hoy no existen vivos ni muertos.
Los muertos porque siguen vivos, los vivos porque sigue muertos.
Sonar, sonar fuerte, campanas que el odio sigue despierto.
Sonar hasta el mañana, el que se embriaguen los olvidos, la metralla con memoria, nunca sana a los heridos.


Vuela águila, vuela, engrandece nuestro olvido.
Planea ruiseñor, planea, entre montañas y olivos.
Paloma, fecunda la paz de tu flor, sepúltala en nuestras entrañas
para que brote el amor en nuestra querida España.

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