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Etiquetas:   El crisol   -   Sección:   Opinión

Una huelga de élite

Pascual Mogica
Pascual Mogica
viernes, 14 de julio de 2006, 02:17 h (CET)
A veces vemos como algún sector laboral se manifiesta de forma virulenta en demanda de mejoras ya sean salariales o sociales y para ello cortan carreteras quemando neumáticos de coches y en ocasiones llegan al enfrentamiento con las fuerzas policiales. Estas acciones suelen durar entre uno y tres días.

A la vista de las huelgas que cada verano protagonizan los "señoritos del aire" a través de su singular sindicato SEPLA, huelgas que en ocasiones han durado hasta doce días, uno llega a plantearse que esto solamente pueden hacerlo estos privilegiados pilotos, los mejor pagados de Europa, ya que su también "singular" sueldo, entre dieciseis y treinta millones de las antiguas pesetas anuales por hacer un trabajo que les ocupa menos de 60 horas al mes, les permite estar muchos días sin cobrar su salario. A todo esto hay que decir que un obrero de la construcción solo supera, escasamente, la barrera de los tres millones de pesetas anuales de sueldo pero para ello tiene que trabajar durante 168 horas al mes y afrontar el riesgo físico que su trabajo conlleva que es muy superior al de los pilotos del SEPLA y a las estadísticas me remito, son más los que trabajando en la construcción sufren accidentes laborales que los pilotos españoles, accidentes de todo tipo, desde caerse de un andamio hasta quedar sepultado por un desprendimiento de tierra ocasionándoles la muerte en muchos de estos siniestros.

Estas brutales e injustificables diferencias salariales hacen que unos tengan que hacer las huelgas "deprisa, deprisa" y a la "tremenda" presionando mediante esta forma de reclamar un aumento salarial, porque no pueden permitirse el lujo de estar muchos días sin cobrar su salario, y que otros se lo tomen con calma y además no tengan la más mínima consideración con los usuarios de las líneas aéreas españolas a los que causan serios quebrantos y no digamos lo que suponen las pérdidas económicas y de confianza ante el cliente para su empresa, Iberia.

El caso es que estos "señoritos del aire" a más de pedir más sueldo piden también que Iberia no ponga en servicio la línea de bajo coste Catair, que al margen de que con ella podría competir con otras líneas aéreas propiciaría el que el viajar en avión estuviera más al alcance de todos los españoles.

En fin, cría cuervos y algún día te avergonzaras de ellos.

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