Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

Cardenales insumisos

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
lunes, 10 de julio de 2006, 01:08 h (CET)
Hace unos años, no muchos, la palabra insumisión estaba asociada a aquellos jóvenes que no conformes con perder un tiempo de su juventud en los cuarteles se negaban a realizar el servicio militar o la prestación substitutiva que marcaba la legislación de la objeción de conciencia. Muchos de ellos dieron con sus huesos en prisiones militares, unos recintos donde los únicos presos que gozaron de prebendas fueron los golpistas del 23-F como Milans o Tejero. Pero la vida sigue, las leyes se modifican y hoy muchos de los que llamaban malos españoles y cobardes a aquellos muchachos hablan de insumisión, o no-cumplimiento, a las disposiciones aprobadas por una mayoría de los representantes del pueblo español. Desde Mariano Rajoy que se hace “insumiso” y no le reconoce a Rodríguez Zapatero la representación del Estado hasta el reciente Cardenal Cañizares que llama al no-cumplimiento de unas leyes que la carcunda más contumaz del catolicismo considera casi satánicas.

Los purpurados le han cogido gusto a la intervención política, y es natural. Durante cuarenta años estuvieron haciéndolo. Unas veces desde el púlpito y otras desde los escaños de las Cortes franquistas donde, junto con los procuradores del antiguo Sahara, ponían una nota de color. Con el gobierno del Sr. Aznar, ese que abandona a España “por un puñado de dólares”, tenían plena sintonía y nos les hacía falta salir a las calles trocando la mitra por la gorra beisbolera. Pero llegaron los socialistas y “mandaron parar”. Constitucionalmente somos un estado laico, aunque no lo parezca, y aunque bautizados estamos casi todos a aquellos que quieren borrarse de la Iglesia no se les dan facilidades. Es más fácil darse de baja en la Telefónica que en la Iglesia católica, apostólica y romana. Así que los prelados han decidido salir a la calle para ver si encuentran un nuevo “caudillo” para ese palio que se les quedó huérfano.

No les han gustado las leyes aprobadas en el Parlamento español, ni la que establece que los homosexuales puedan contraer matrimonio civil, y eso que nadie les obliga a casarse, ni la que puede mitigar enfermedades y dolencias, ya se sabe que, para ellos, la enfermedad y el dolor son pruebas que Dios nos envía. Así que, según el Cardenal Cañizares, su máxima jerarquía ha venido a Valencia para “respaldar a todos los que se manifestaron contra el Gobierno”. Recuerdo a los monseñores e ilustrísimas que durante las grandes manifestaciones contra la guerra mantuvieron la boca cerrada no fuera que su amigo Aznar, el de las armas de destrucción masiva, cogiera un enfado.

Cuando termino estas líneas el Papa en un pequeño discurso- gracias por haber utilizado el valenciano tan denostado por nuestro Arzobispo- ha hablado de la familia tradicional. Es lo suyo. Unas horas antes y durante la clausura del congreso teológico-pastoral del V Encuentro Mundial de las Familias su sucesor en la antigua Inquisición, el Cardenal Levada, sostuvo que “el ciudadano tiene obligación de desobedecer la ley inmoral”. Un poco más y volvemos a aquello de Santo Tomás de Aquino y el “tiranicidio” lección que, durante el franquismo, mi viejo y meapilas profesor de Derecho Natural obviaba no fuera que nos envalentonáramos y tuviéramos malas ideas.

Ya saben, todos a la insumisión. Eso de la democracia y los parlamentos son tonterías, ellos son los guardianes de la fe y la razón, y además tienen línea directa con Dios, aunque éste a veces comunique o no tenga cobertura.

Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XLIV)

El Vaticano no debe ser una panda de chorizos al estilo de Alí Babá y los cuarenta ladrones

República del Paraguay y República de Corea: Celebrando 55 años de Amistad

“Paraguay siempre ha estado apoyando a la República de Corea en el escenario internacional"

No hay verso sin verdad, ni poética sin verbo

“Contra el poder de avasallar, el deseo de hacer justicia"

Venció quien debía

La regeneración del PP, misión de P. Casado

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XLIII)

Hay que reconocer que en el Opus Dei han sido más pacíficos que Alejandro VI o Hitler. Se agradece
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris