Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Disyuntiva   Poesía   Crítica  

Presencias volubles

Entre la clandestinidad, la confusión y las ideas claras; es necesario afilar el discernimiento
Rafael Pérez Ortolá
viernes, 16 de agosto de 2019, 23:24 h (CET)

Dependemos de los detalles. Los ambientes nos inclinan en esa dirección; han configurado una complejidad enorme, de la cual captamos una minúscula parte, con la totalidad en progresivo alejamiento. Es determinante el añadido del dinamismo y profusión de conexiones inestables. El conjunto desarrolla una actividad caótica, porque desconocemos la mayor parte de sus reglas. Percibimos PEQUEÑECES en contraste con las dimensiones circundantes. El carácter efímero de cuanto acontece impone una carga circunstancial al resto de las actividades emprendidas. Los factores desconocidos son abrumadores, son parte esencial de la incertidumbre. Quedan en entredicho las rotundas afirmaciones de tantos cantamañanas.


Experimentamos a diario la CONFUSIÓN de la realidad por lo que se ve, las convicciones por las manifestaciones públicas rimbombantes, sin hacer demasiado caso de los movimientos subyacentes. Sin embargo, sería buena la diferenciación de los enigmas naturales, de los ocultamientos y de las simples actuaciones clandestinas. Ni las luces son tan esclarecedoras, ni las sombras son inaprensibles en su totalidad. Desde ambos campos se promueve un amplio espectro de circunstancias con orientaciones para todos los gustos. En estos asuntos tampoco son homogéneas las ideas, atadas con cabos sueltos, novedades impensables o simples perspectivas personales.


Las previsibles discordancias exigirían unas actitudes apropiadas para su ensamblaje. En el siguiente ejercicio poético aparecen algunas variantes escuetas de las pretendidas luces o sombras. Insinúan el carácter ambiguo de ciertas realidades, siempre pendientes de la percepción y asimilación por parte del “yo” intransferible de cada persona. Sus interpretaciones rozan los distintos sectores vitales de la existencia. Parto de la idea de clandestinidad, abierta como apreciaremos a las acepciones y variantes ilimitadas.


Clandestinidades


Hay clandestinidad


…Bien y mal fundamentada.

...Intolerante y posesiva.

...Impresentable y agresiva.

…Necia y de negros presagios.

…Mágica y brillante.


Hay clandestinidad


…En la calle y en las alcobas.

…En los biombos y en las alfombras.

…En los escritos y en las pantallas.

…En las palabras y en las miradas.

…En los discursos y las proclamas


Una vez más

…El discernimiento…

…Es una cualidad necesaria.


En esto de la transparencia y lo clandestino, en sus ventajas o secuelas perjudiciales; es decisiva la actitud de los actuantes en cada tiempo y lugar. Son muy diferentes sus

Influencias sobre públicos infantiles o de adultos en sus variadas fases. La intrascendencia del mismo hecho para unos, adquiere la máxima importancia para otros. Las características del sujeto o del grupo de AFECTADOS resultará por lo tanto primordial, las valoraciones cambian con los detalles. Aparte de la edad, son las necesidades, sentimiento o aspiraciones de esa gente, su implantación en determinadas culturas; las circunstancias modificadoras de su umbral de susceptibilidad (Pensionistas, escolares, parados, víctimas).


Las apariencias son engañosas, sí; aunque las realidades asumidas con frenesí se derrumban con frecuencia, su entidad estaba centrada en apariencias de muy escaso respaldo. Entramos en un juego de FALSEAMIENTOS de rasgos peculiares. Desde los inocentes, derivados de la ignorancia, desconocedores de las intrincadas conexiones, con escasa o nula responsabilidad; a los involucrados con los artilugios enrevesados por la malicia; las motivaciones suben las más empinadas cuestas de los engaños. Entre la necedad de los indolentes sin voluntad para las pesquisas necesarias y la estulticia de los maquinadores, en los ambientes modernos comprobamos el amplio espectro de un oscurantismo exagerado e innecesario.


A veces es posible encontrarnos a gusto con cierto aire de misterio, enigmáticos, mientras desarrollamos las actividades con un gran componente de intimidad; con las expresiones comunicativas reducidas a pequeños núcleos. “Hasta que nos despiertan voces humanas, y nos ahogamos”, como dice el famoso verso de Elliot; refuerza la imagen del vocerío como elemento de ocultación de la verdadera trama de las ideaciones personales o colectivas. Formarían parte de los ocultamientos DICHARACHEROS, en los cuales la suma de sonoridades obstaculiza la transmisión. Es un fenómeno habitual, la mera acumulación de expresiones sirve como cerrazón comunicativa.


Si bien lo miramos, los malentendidos entrañables se posicionan en las relaciones humanas, por la dificultad casi insalvable de ponernos en el lugar del otro. Siempre surgirán visiones clandestinas cuando intentemos esa penetración en los territorios ajenos. En sí, no pasaría de ser una de las circunstancias limitantes para adaptarnos a ella. El lamento, los sufrimientos, nacen cuando sirviéndose de ella nos avasalla la INIQUIDAD en sus múltiples facetas. Por desgracia, es una entonación reiterada en las diferentes manifestaciones de la convivencia. Dicha incapacidad penetrante entre las mentalidades servirá de escudo protector a los perversos en la práctica de sus triquiñuelas.


La contingencia y la incertidumbre han de ser recatadas para cualquier intento comprensivo, integrador, de nuestras incógnitas y saberes. Los procesos de ajuste requieren de una constante adaptación. Ya no debieran engatusarnos con las ideas colectivistas castrantes desde su olvido de las esencias personales; ni los islotes particulares por su irrealidad al desprenderse de la comunidad insoslayable. No caben las renuncias mal entendidas, ni las imposiciones. La imaginación integrada en el discurso racional necesita la incorporación de las alegrías gratificantes de manera preferente, sin fijaciones absurdas, aplicada a la convicción CRÍTICA, bien dispuesta al apoyo de los discernimientos.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Bolton versus el Huey Long del Tercer Milenio

Donald Trump se deshizo vía Twitter de un secretario que se pasó la raya y fracasó en el intento de reemplazar manu militari al jefe de estado venezolano Nicolás Maduro

Leticia y su incontinencia verbal. La realeza debe dar ejemplo

“Si estás cabreado cuenta hasta diez antes de hablar. Si estás muy cabreado cuenta hasta cien” Thomas Jefferson

Ismail Ajjawi, el adolescente palestino que venció a la deportación estadounidense

“El ambiente en la secundaria y en el campo de refugiados es muy desafiante"

El Método Sislena

¿Alguno de vosotr@s se ha descargado sus datos de la cuenta de Google?

La historia se repite… como farsa

Valentín Abelenda Carrillo, Lleida
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris