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El colectivo por delante
Antonio Álvarez
El Mundial de Alemania del 2006 no pasará a la historia como el campeonato en el que se consagró Ronaldinho. Ni en el que Messi emergió definitivamente como una estrella. No será recordado por grandes individualidades. En realidad, lo que se va a recordar de este Mundial va a ser el caracter de equipo.
Ya dijo Scolari que el "jogo bonito" se había ido para casa antes de lo que muchos pensaban. Y lleva toda la razón. A semifinales han llegado equipos que basan su juego en el colectvio y no en lo individual. Alemania, Francia, Portugal e Italia no tienen un referente claro, un jugador que marque el patrón de juego. Sus respectivos selecionadores han sabido imponer el colectivo por encima de lo individual y su personalidad por encima de la de cualquier jugador.
Si uno se pone a repasar lo que ha dado este Mundial es difícil destacar a un jugador por encima de los demás. Quizás Cristiano Ronaldo o Cannavaro han estado a un gran nivel, pero no el suficiente como para decir que este haya sido su Mundial. Pase lo que pase el domingo tendremos un nuevo Campeón del Mundo, y será el que mejor juego en colectivo haya conseguido.
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