Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Pensatientos de un hombre o medio   -   Sección:   Opinión

Por amor al arte

Sandra García

jueves, 29 de junio de 2006, 00:18 h (CET)
Ayer se ha presentado por sorpresa mi cuñado, “el murciano”. Ya sé que al oír esto se les ocurren cosas ingeniosas como: “el murciano, el que te la agarra con la mano , o algo así… pero olvídenlo, no sean soeces, yo respeto mucho a los murcianos, sobre todo si son familia. O familia de mi mujer que en cualquier caso es lo mismo, o más bien peor, quiero decir mejor, porque como dijo aquel… pues…bueno… es igual. El caso es que tengo aquí a mi cuñado… que me llama y me dice que está en Madrid, que si quedamos, que le gustaría conocer cosas… Y lo primero es la familia… ¿o no…?

Lo malo es que ayer era Domingo y yo los domingos siempre quedo con mi amigo Néstor para visitar los museos. Néstor es pintor, poeta, filántropo, sociólogo, filósofo, astrólogo, y todos los “ogos” que se puedan imaginar… es decir una de esas personas que te gusta conocer, porque hables de lo que hables, sabe más que tú, él lo conoce todo, lo ha vivido todo, lo ha leído todo o si no da igual, te da una charla y te hunde, perdón, quiero decir te instruye. Una persona culta hasta la extenuación. En fin…para ser sinceros… todo un pelmazo.

El caso es que como yo no podía decir que no a Néstor, y mucho menos a mi cuñado, que si no mi mujer me la arma, pues nos fuimos los tres al Reina Sofía.. ¡Menuda mezcla!. Y ahí empezó la pesadilla. Nada más entrar comenzaron los problemas, ya que había una exposición no permanente sobre PICASSO con lo cuál había una pequeña cola. Bueno, vale, más bien una cola kilométrica. Pero eso ¿qué más da? Gente sufriendo por amor al arte. Comentario de mi cuñado: “Esto que é…” tanta gente “pa” ver un cuadro” ¿E qué dan algo con el cuadro, “pijo”? Pero si yo los tengo “tos” en un libro de esos gordos, en el salón de mi casa, de esos que te venden en el “Sírculo” de Lectores, o como se llame…”

No hace falta que plasme la cara de Néstor. Pero yo, que soy muy diplomático le hice un gesto de… “paciencia…” Aunque por dentro estaba diciendo: “Qué razón tiene mi cuñado, porque mira que hay que ser tonto para … en fin….

Y una vez dentro del museo, y dentro de la exposición, fue peor. Cuando llegamos a la sala PICASSO y mi cuñado vio tanta gente parada observando “EL GUERNICA” no pudo más que decir: “¿Y por qué se para “toa” esta gente?. Si esto se ve de “pasá”. Total, “pa” lo que hay que ver. Néstor en su función de maestro y diplomático le dice: ¿quieres que te explique el significado del cuadro? . Porque todo esto tiene su lógica. Es un cuadro en el que los personajes gritan, gesticulan y mueren bajo las bombas ciegas que… Mi cuñado se le queda mirando muy digno y dice: “Si ya me lo han “explicao”. Y señalando el cuadro dice…”Ahí está la “cabesa” de un toro…porque es San Fermín, y por eso hay tanto revuelo alrededor…pero vamos que no entiendo tanto “follón”, si eso lo pinta hasta mi nieta.”.

La cara de Néstor es un poema. Yo también gesticulo asombrado, aunque verdaderamente miro el dichoso cuadro y como que tampoco veo yo todo eso que dice Néstor todos los Domingos sobre ese maldito cuadro. Casi me cuadra más lo de San Fermín…pero bueno…

Pero viendo la reacción de Néstor, pues me llevo a mi cuñado a parte a contemplar otros cuadros de PICASSO, digamos, más entretenidos. Sobre todo para mi cuñado que empieza a reírse a pierna suelta y dice en voz alta y sin ningún tipo de pudor: “Mira, aquí “dise” “MUJER SENTADA EN UN SILLÓN GRIS”. “Qué me meo, …pero dónde pijo esta el sillón”. ¿Y dónde “coño” está la mujer…?

Por un momento me dan ganas de reír con él, ya que miro el cuadro y efectivamente ni se ve a la mujer ni se ve el sillón y mucho menos gris… Pero al mirar a Néstor y al resto de personas “respetables” que con total seriedad nos miran de muy mala manera, pues…me comienzo a preocupar. Y me acerco a mi cuñado y discretamente le digo que se modere, que hay mucha gente a la que le puede herir su actitud, y todo eso. Mi cuñado me mira con gesto serio. Parece que me ha comprendido. Mira hacia abajo compungido. Me siento un poco mal, y Néstor también. Quizá le hemos herido. A lo mejor hemos sido un poco duros. Le toco el hombro, con ánimo de salvar la situación. El me mira muy serio y me dice:
¿“Tú sabes, “cuñao”, la pista de baile que se podría “haser” aquí.? Es que esto es un “desperdisio” de suelo. Yo quitaría todos esos cuadros que no valen “ná” y pondría una barra de “asero” así de grande, para servir copas. Y bachata, día y noche. Y entonces se pone a bailar bachata en mitad del museo.

Mi primer impulso es bailar con él, pero claro, no procede. Néstor está a punto de un ataque de nervios. Mira a todos los lados, nervioso, por si alguien le conociera. Voy a buscar a mi cuñado y le freno. Tenemos que irnos, o la cosa va a ir a peor. Aunque la verdad es que yo me estoy divirtiendo como nunca.

Al salir vemos una escultura muy rara de hierro. Yo especulo con lo que puede ser: un caballo, un pintor con su caballete, el coño de la Bernarda etc… pero llega mi cuñado y a parte de asombrarse mucho dice: “Pero esto que é… si este tío no sabía ni soldar, ¿es que no veis las juntas, pijo?” (Y es que mi cuñado es soldador de profesión) Al final llega Néstor y leyendo el cartel de la obra dice: “¿Pero es que no está claro que es una MUJER EN EL JARDÍN?

Con lo cuál mi cuñado pierde el respeto y la poca dignidad que le quedaba y rompe a reír. ¿Mujer dónde…? Néstor, no aguantando más se va muy indignado, casi sin despedirse. Trato de ir tras él. Al final desisto, miro a mi cuñado, me dan ganas de matarle pero… entonces me río yo también y le digo: Anda, vamos a tomarnos unas cañitas bien frías, que eso sí que es arte. Y gracias por haberme librado de este membrillo. Se acabaron los puñeteros Domingos en el museo. Mi cuñado me mira y dice: “Grasias las que tú tienes, cuñao. Y la próxima vez me llevas al Bernabeu, pijo, que quiero ver el “sésped.” Y al final acabamos los dos como una cuba. Todo por amor al arte.

Noticias relacionadas

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida

Y vuelta a las andadas

Golpean el hierro en frío

La inclusión como camino: hacia una construcción de la “diversidad inteligente”

La fórmula debe ser la inclusión como camino del desarrollo

El acto de leer

Dignifica y al dignificar permite que las personas vuelen
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris