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Vence la playa

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
viernes, 23 de junio de 2006, 00:31 h (CET)
Como cada vez que los ciudadanos acuden a las urnas unos segundos después del cierre de las mismas los medios de comunicación abren sus programas con los resultados que las encuestas sobre el voto han realizado a lo largo de la jornada diferentes empresas especializadas. Unas veces aciertan y en otras ocasiones los resultados de ese primer minuto no se parecen en nada a los que conoceremos a lo largo de la noche electoral. En esta ocasión no se produjo ninguna sorpresa y los primeros resultados emitidos sobre las votaciones para aprobar el Estatut de Catalunya variaron tan solo unas centésimas a lo largo de las tres horas que duró el recuento de las papeletas. El si fue votado por el 74 % de los electores que ejercieron su derecho al voto y el no, que promocionaban partidos tan distintos como el PP y ERC, se quedó en un escaso 21 %.

La sorpresa vino dada por el bajo nivel de participación del electorado catalán. Un escaso 50 %, contando los votos por correo, de los electores acudió a las urnas para dar su opinión sobre el nuevo Estatut. Esto no quiere decir que el Estatut no haya aprobado el examen de la ciudadanía como algunos de los promotores del voto negativo quieren dar a entender olvidando que en 1980 el Estatuto gallego solamente fue votado por el 28 % del censo electoral y Mariano Rajoy, que ahora esgrime la abstención como su victoria, fue Vicepresidente durante años con aquel estatuto al que el 78 % de los gallegos volvieron la espalda según sus teorías.

La abstención es, como el voto en blanco, una opción mas de los electores. En Catalunya ningún partido la proponía así que ahora es absurdo que vayan sacando pecho apropiándose de los no votantes que prefirieron la playa, la barbacoa campestre o simplemente quedarse en casa. Los partidarios del voto negativo han sufrido una derrota sin paliativos ya que entre la derecha y los independentistas no han llegado a sumar tan siquiera los votos que ambos obtuvieron en las ultimas elecciones autonómicas.

Pero esa alta abstención supone también un aldabonazo en la puerta de todos los partidos políticos. En cada elección los ciudadanos depositamos nuestro voto en aquellos que consideramos pueden resolver de la mejor manera nuestros problemas cotidianos. Vivienda, educación, sanidad, trabajo, seguridad ciudadana son algunas de las cuestiones que nos preocupan y es en ellas y sus soluciones donde se deben centrar los políticos. Si los estatutos sirven para resolverlas mejor y para acercar a la ciudadanía los centros de poder bienvenidos sean. Pero es deber de los políticos explicarlo raso y claro, y tengo el convencimiento que los políticos catalanes, todos, no han sabido hacerlo durante el largo tiempo en que se ha estado hablando del Estatut. De no hacerlo así con cualquier otra consulta las playas volverán a ser las ganadoras.

No obstante quiero felicitar a los catalanes que fueron a votar, tanto a los afirmativos como a los negativos. A los valencianos el PP y el PSOE nos negaron ese derecho hace solamente unos meses y es que desde los tiempos del Conde-Duque de Olivares se nos tiene por muelles y flojos y, claro, así nos va.

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