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Opinión
Etiquetas:   El mundo al revés  

De las discotecas

José David Gálvez
Redacción
miércoles, 21 de junio de 2006, 00:48 h (CET)
Un suceso que me aconteció ayer me ha hecho reflexionar sobre las salas de fiestas y discotecas. El hecho en sí tenía poco que ver, pero los causantes del problema probablemente provenían de uno de éstos centros de ocio.

Y yo me pregunto, ¿por qué dice la gente que las discotecas ya no son centros de ocio? ¿Por qué dicen que ésos centros ya no son seguros ni buenos para los jóvenes que allí se divierten? Bueno, mi experiencia en éstos lugares es la siguiente.

En principio, antes de entrar a éstos lugares, se debe pasar un exhaustivo control que asegure la felicidad de aquellos afortunados que consigan acceder. Por eso, aquellos individuos con el pelo largo, anillos o "piercings", no pueden entrar debido al calor que produce, a la molestia en los dedos y a posibles infecciones en el pendiente que puedan coger en el local, respectivamente.

Tras ésto, se procede a examinar la ropa de los que quieran entrar, deshechando a aquellos que, por sus ropas, no vayan a poder pagar las suficientes copas como para adquirir un estado de inhibición suficiente.

Una vez dentro, la agradable música, siempre al volumen adecuado para provocar placer en los oídos y en el cerebro, nos recibe deleitándonos e impidiéndonos hablar, ya que ésto podría dar lugar a confrontaciones.

En el momento en el que por fallo y consiguiente falta de actividad del aire acondicionado y/o activación espontánea de la calefacción, nos veamos deshidratados, las copas nos refrescarán. Éstas, que suelen tener un precio muy bajo y ser de primeras marcas, como Ballontones o Bucardy, nos dejarán un grato sabor de boca. La sensación al levantarse al día siguiente será magnífica.

En estos lugares piensan en todo. En caso de que a uno le duela la cabeza, siempre puede acudir a los baños, donde siempre habrá personal autorizado recetando todo tipo de pastillas y aspirinas. El agua caliente del grifo de los baños, si es que no la han cortado por provocar adicción, nos ayudará a no coger un resfriado en caso de remojarnos el cogote.

Todo está magníficamente estudiado. Las salidas de emergencia, estarán siempre cerradas con candado para evitar la entrada de aire. Los extintores, habrán sido eliminados en pos de eliminar los posibles golpes en la cabeza. Todo siempre, en pos del consumidor.

Como ven, no se puede quejar nadie de éstos magníficos lugares. Normal que luego digan que el botellón es muy peligroso, y que es preferible una discoteca. La seguridad y la diversión son siempre lo primero. ¿O era el dinero?

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