Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Presos de la libertad   -   Sección:   Opinión

Cocina solidaria

Eduardo Cassano
Eduardo Cassano
@EduardoCassano
viernes, 16 de junio de 2006, 22:52 h (CET)
El otro día vi a Ferran Adrià en el programa de Buenafuente y ayer también en la prensa. Dicen que es uno de los mejores cocineros del mundo aunque yo no puedo opinar, pues sigo prefiriendo el tradicional puchero de toda la vida. Ese de plato hondo y lleno hasta rebosar, a la denominada “alta cocina”, de plato grande y escasa comida, aunque muy bien presentado. Ahora la moda es experimentar con hidrógeno y ya se pregunta que será lo próximo…La pregunta es obvia: ¿Es más importante deleitar el paladar o llenar bien el estómago?

Eso de la cocina me ha recordado al problema de la vivienda en España. Resulta que con el tiempo se experimenta a la baja en cuanto a cantidad y sin embargo aumentan los precios. Para comer en un restaurante de cocina moderna hay que tener una buena cartera, de la misma forma que ocurre para comprar un piso. La similitud continúa cuando hemos terminado de cenar, pagamos y nos vamos.

Nos hemos permitido el lujo de saborear la pequeña porción de alguna exquisitez a cambio de una importante cantidad de dinero, si comparamos la cantidad-precio de la comida tradicional. Cuando hemos comprado un piso ocurre algo parecido, hemos desembolsado una importante cantidad de dinero por unos pocos metros cuadrados, aunque parece que los suficientes para vivir el resto de nuestra vida bajo un techo.

Pero la noticia de ayer era que Ferran Adrià va a elaborar “platos solidarios” junto a otros 13 chefs de prestigio internacional. Lo hacen de forma desinteresada y eso les honra, aunque tengo algunas dudas sobre el proyecto. Parece ser que el destino de estos platos es el menú del restaurante de un albergue juvenil. El aliciente y la solidaridad es que los chefs no serán los que preparen los platos, sino los empleados del centro que son disminuidos psíquicos.

No puedo negar que después de leer el titular me sentí algo decepcionado. Por un instante creí que la mejor cocina tradicional iba a realizar un tour por los comedores sociales de nuestro país. O mejor aún, una cocina ambulante en la calle que diera de comer a los indigentes. Pero el “plato solidario” consiste en que los mejores chefs van a enseñar y ayudar a cocinar a un colectivo como es el de los disminuidos psíquicos. Ahora que leo la noticia completa, me parece una iniciativa muy loable y enternecedora pero no entiendo el concepto del “plato solidario” si no se lo termina comiendo, por ejemplo, una persona sin techo.

Noticias relacionadas

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal

Los ejes sobre los que Hitler construyó el Nazismo

La historia que sigue después es conocida, y sin embargo sus promesas nunca fueron cumplidas

Una muralla para aislar el desierto del Sahara

Intelectuales de todo el mundo analizarán en Marruecos el problema de la inmigración que causa insomnio y desacuerdos en Europa

El discurso de la payasada

Cuatro artículos que me han ayudado a encontrar la mía

Heráclito

Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris