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Etiquetas:   El mundo al revés   -   Sección:   Opinión

Un atraco a mano armada

José David Gálvez
Redacción
lunes, 12 de junio de 2006, 22:45 h (CET)
Esta mañana, al ver en los noticiarios a los alumnos que se preparan para hacer la prueba de acceso a la universidad, ha venido a mi memoria el año en el que yo hice ésta prueba.

La selectividad pone nervioso a cualquiera, y más si ocurre algo como lo que me pasó aquel año. El motivo de este escrito es evitar que pueda volver a pasar algo parecido otro año más.

Lo que nos ocurrió a mí y a muchos compañeros, fue la muestra de cómo una compañía puede aprovecharse de las situaciones para estafar a los consumidores.

En el caso que nos ocupa, por estar nuestro centro de estudios adscrito a la Universidad Autónoma, tuvimos que desplazarnos hasta la misma en Cercanías Renfe.

Al llegar a la estación de Metro de Nuevos Ministerios, comprobamos que todas las taquillas estaban cerradas, y las máquinas expendedoras fuera de servicio. Al no tener tiempo suficiente para buscar otros medios para encontrar el billete, decidimos acceder al tren y pagar el billete al revisor.

Nunca encontramos al revisor. Al llegar, decidimos acercarnos a la taquilla para explicar lo sucedido al taquillero y abonar allí nuestro billete. Ni siquiera nos escuchó.

Tras increparnos como a delincuentes e insultarnos, llamó a un agente de seguridad. Nosotros, en vano, intentamos explicarle de nuevo lo ocurrido. Su respuesta fue que nos fuéramos a tomar por donde amargan los pepinos.

A nuestra pregunta de: "¿Cómo vamos a venir a pagar el billete si lo que pretendemos es colarnos?" Respondió: "Seguramente porque sois idiotas".

Tras una discusión con el taquillero y el agente, que nos amenazó en varias ocasiones con golpearnos, tuvimos que abonar la injusta multa por no llegar tarde al examen. Fue un atraco a mano armada, ya que nos exigió diez veces el importe del billete mientras nos amenazaba con la porra reglamentaria.

¿A cuánta gente habrán estafado de ésta forma cada año? Supuestamente, ¿No sólo no pueden exigirte que pagues si no hay medios para abonar el precio, sino que no pueden tratarte de la manera en que lo hicieron?

Todo es supuesto ya que, a pesar de las miles de reclamaciones que hay cada año a raíz de éste hecho, nunca se hace nada. Sólo espero que ustedes tengan más suerte que yo.

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