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Etiquetas:   Pensatientos de un hombre o medio   -   Sección:   Opinión

El equipo B

Sandra García Nieto

jueves, 1 de junio de 2006, 00:38 h (CET)
Vivo en un barrio conflictivo de una comunidad insegura de este país. Y sé que todos pensarán: “se refiere a la nuestra”. ¡Exactamente! Y también sé que muchos piensan que los cuerpos de seguridad del estado no están a la altura de las circunstancias. Pero eso no es así. Porque el simple hecho de que nunca haya ninguno cuando se le necesita no quiere decir que no estén haciendo otra cosa de importancia suma. Seguro que sí. O como dice mi mujer, ¿por qué ponen leyes de tráfico si no hay nadie que las haga cumplir? Y todo porque no vemos un guardia civil en quinientos kilómetros y un tipo casi nos saca de la autovía conduciendo a 160 KM. ¡Mujeres! Siempre tan suspicaces. Yo estoy convencido de que si hay 21539 agentes, de los cuales 5137 son guardias civiles en algún lugar estarán. No van a estar todos juntos. Ni que fuera siempre el día de las fuerzas armadas. Lo que pasa es que la gente no se da cuenta de que vigilar dentro de un coche en un lugar perdido de una autovía con otro compañero es muy complicado. Y crea mucho estrés.

Por eso yo, que entiendo sus circunstancias, junto con Ambrosio (el chepa) y Manolín, (todos de la liga española de parchís) hemos decidido aportar algo a esta sociedad tan decadente y echar de paso una mano a los cuerpos, (a los de seguridad, que no se me malinterprete). Y para evadirlos de tanta tensión, hemos decidido, después de nuestras ocho horas en el almacén, tomarnos la justicia por nuestra cuenta. Al menos en nuestro barrio. De momento tenemos una sede en el garaje “del chepa”. No es que sea muy sofisticada, la verdad. En realidad solo contamos con un móvil y una mesa, bueno más bien un tablero del parchís soportado con varios neumáticos en desuso. Pero mira Torrente…que empezó con menos. Manolín está permanentemente allí, más que nada por su cojera, que le delimita mucho a la hora de patrullar. Pero lo importante es la causa. Y esa la defendemos a las mil maravillas. Nos hemos tomado la licencia de denominarnos: “el quipo B”, primero porque si fuéramos el “A”, nos acusarían de plagio, y segundo porque la B nos viene de nuestro “mentor”, el que nos impulsó a tomar esta decisión: “El Beato de Liébana”. (Es que todos hacemos el camino de Santiago y somos además muy devotos. Si no, ¿de qué?)

El caso es que nuestra misión es defender al barrio de posibles agresiones e infracciones varias. Y varias son, ¿eh? Que las cabezas se ponen muy raras y a la gente le da por hacer cada cosa que… Sin ir más lejos; el mal de nuestros días: “el botellón”. Jóvenes satánicos inflingiendo la ley de la moral, e incluso la ley seca… ¡Hay que acabar con eso! Bueno, pues allí que nos fuimos, “el chepa”, Manolín y yo. En plena plaza. A la hora punta. La estrategia se me ocurrió a mí. Para que no sospecharan de nosotros debíamos infiltrarnos entre ellos, como si fuéramos uno más. Y luego aleccionarlos con palabras, (que eso es lo más educativo) de por qué no debían beber, con argumentos como que la Comunidad ofrecía a esa misma hora cosas muy divertidas: competiciones de ajedrez, etc. Iba todo bien, hasta que Manolín, en el afán de implicarse, cogió una cogorza y quiso meter mano a una de las chicas. Total, que acabaron dándonos una paliza a los tres que…para qué contar… Ningún agente acudió, pero lo comprendimos porque… tendrían cosas más importantes que hacer, ¡seguro que sí! Y casi mejor, porque entre los atacantes estaban el hijo de Manolín, (novio de la chica en cuestión) y mi propio hijo, que fue el que más se cebó, todo hay que decirlo.

Vale, quizá esa no fuera nuestra mejor hazaña. Pero no por eso hemos dejado de actuar. Porque la ciudad nos necesita. Hay muchas batallas que ganar. Sin ir más lejos, hay un bar en el barrio, se llama: “El Meneíto”. Y no cierra hasta las tantas, creando ruido e inseguridad a los ciudadanos. Pues ahí me fui yo solo, más que nada porque después de lo del botellón Manolín estaba aún más cojo que antes y el “chepa” pues… en fin, aún peor. Pero eso no me impidió dirigirme allí. Había un portero, de unos dos metros, más o menos., cuadrado como un armario empotrado. Pero no me cohibí. Iba a lo que iba, la ciudadanía me necesitaba. Así que mirándole fijamente a los ojos no dudé en decirle dos cosas:... “¿Puedo entrar?”. A lo que él me respondió con cara de pocos amigos: ¡No, porque llevas zapatillas, mamón! Y yo me fui muy animado, porque pensé: “Ha habido diálogo, por algo se empieza. El fin de semana que viene volveré”. Si hay diálogo hay esperanza. Y si no que se lo pregunten a Zapatero.

Pero nuestra verdadera especialidad, lo que de verdad nos importa es la circulación. Porque eso sí que es una tragedia. Menos mal que lo tenemos controlado. Somos un equipo andante. Conocemos todas las infracciones que acontecen en nuestro barrio: salto de señales, gente hablando con el móvil, e incluso leyendo el periódico mientras conducen, aparcamientos en zona de carga y descarga, aparcamientos pisando el paso de cebra, etc… Total, un drama. Pero como ya les he dicho: todo controlado. Tenemos fotos de los coches, números de matrícula… Eso sí que es trabajo de investigación. Y no el de CSI. Sólo en este mes hemos capturado más de cincuenta infractores. Todo anotado, aquí, en este block. Luego se lo pasamos puntualmente a la policía, que agradece mucho nuestro esfuerzo, aunque no sé por qué nunca acaban de recibirnos. ¡Será que están liados! ¡Seguro que sí! Pero el que está en la puerta, el que lleva el fusil, aunque no nos deje entrar, nos anima a que sigamos.

Y eso hacemos… porque sabemos que necesitan ayuda, que por lo visto se ve que no pueden ellos con todo. Por eso continuaremos con nuestra labor…porque hay demasiada gente inflingiendo la ley. Sin ningún tipo de pudor. Y hay que acabar con eso. ¡Mira, de hecho me llama mi socio, “el chepa”!: ¡Dime chepa, sí, anoto, un coche mal aparcado sobre un paso de cebra. Y es la segunda vez. ¡Qué poca vergüenza! ¿Lo ven? ¡Buen trabajo chepa! ¡Se va a enterar…! Dime… Matrícula 2694 CXM… un momento… ¿De qué color es? ¿Plateado? ¡No será un Daewoo...!

¡Serás gilipollas “chepa”… si ese es el mío! ¿A qué estamos, “chepa”, a qué estamos?

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