Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Pensatientos de un hombre o medio   -   Sección:   Opinión

Confesiones

Sandra García Nieto

miércoles, 17 de mayo de 2006, 22:35 h (CET)
Hay momentos en la vida de un hombre en los que es necesario sincerarse. Porque el peso de la sociedad nos lleva a la hipocresía, y la hipocresía al engaño, y el engaño a la pornografía, y la pornografía a la masturbación, y la masturbación a…¡Leche! Me parece que me estoy yendo un poco del tema. Debe ser la primavera. Me viene a la memoria una frase ejemplar: “la verdad os hará libres”. ¡Qué gran verdad! Y yo, siento la necesidad imperiosa de confesarme hoy ante todos:

¡Sí! ¡Lo reconozco! ¡A mí…me encanta Julio Iglesias! Ya está, ya lo he dicho. ¡Uf, qué desahogo! Tengo todos sus discos, desde que empezó. Eso sí camuflados estratégicamente detrás de otros como U2, Serrat, o las Arias de Verdi, por si vienen visitas. Incluso me sé todas sus letras. ¡Cuántas veces he sentido el impulso de cantar ¡Hey! en un karaoke. Pero lo he vencido y he acabado cantando lo que todo el mundo: Víctor Manuel, Luz Casal,… Sé que esta confesión va a herir sobre todo a mis colegas de : “ Amigos del 68”. Nos reunimos todos los viernes en el mismo bar y hablamos de Kant, Marx, etc… ¡Lo siento, camaradas!

Y ya que me estoy sincerando he de romper uno de los tópicos más absurdos del país. ¡Yo no veo los documentales de la 2! ¡No! A mí lo que me gusta, (y ahora sí que me matan los “Amigos del 68”) son los reality show. Sobre todo cuando se ponen calentitos y comienzan a discutir como animales. ¡Es que me parto! Y no les digo nada cuando se ponen no calentitos, sino “calentorros” y nos deleitan con escenitas de cama que… ¡en fin, ya me entienden!. Ahora, eso sí, cuando entra alguien en el salón, cambio el canal de inmediato, y entonces me pongo a ver el apareamiento de los saltamontes. Y me pregunto , ¿por qué si yo veo un hombre y una mujer en pleno “apareamiento” soy un guarro y si veo a dos saltamontes soy un intelectual? Es que no lo entiendo. ¿A quién le interesan los saltamontes?

¿Y el telediario? Otro tópico. Porque sinceramente, yo a esa hora, pues me echo una cabezadita. Aunque lo dejo puesto, y reconozco que me ayuda a dormir. De vez en cuando me despierto al clamor de palabras como statut, o ETA, o escucho a Rajoy diciendo: “España se rompe” o a Zapatero diciendo: “somos el gobierno del diálogo” Y duermo tranquilo porque sé que todo sigue igual. Eso sí, me despierto justo para escuchar lo más importante: los deportes. Sólo hablan de fútbol, bueno, también de Fernando Alonso. Pero el fúltbol, es la sal de la vida. Y lo mejor del telediario, por eso precisamente dura más de la mitad del mismo. Nos da la oportunidad de ver por enésima vez todos los partidos que ya habíamos visto el fin de semana. ¿No es increíble? Aunque a mí lo que más me gusta es oír hablar a algunos futbolistas: eso sí que es dialéctica, filosofía pura. Frases tan populares como: “El fútbol es así, “es un partido difícil”, “el míster no se equivoca” , “Sí, bueno ¿no?”. Espectacular frase esta última que nos da todas las respuestas del firmamento.

Pero no se confundan, no tengo nada en contra de los telediarios. Especialmente me gusta Matías Prats. ¡Qué buen comunicador! Si hasta nos recomienda un banco en el que meter nuestro dinero. Lo malo es que es un banco sin sucursales, sin cajeros, sin banqueros, sin bancos…Pero eso qué más da. ¡Si nos lo recomienda Matías…! Mi madre ha metido todos sus ahorros. Y eso que no tiene internet, pero le cae simpático Matías, como a mí. Y no somos los únicos, porque ese banco es…”cada día el de más gente”.

Aunque hay un tema con el que no puedo. Son las vacaciones Porque de verdad, yo, en el fondo adoro Benidorm. Sí, como lo oyen. Y en Agosto, aunque tenga que levantarme a las ocho para poner la sombrilla, las hamacas, la nevera de playa, etc…discutir con un jubilado por mi sitio, escuchar todas las conversaciones ajenas y todas las enfermedades ajenas, esperar colas para comer un menú horrible por siete euros. ¿Y qué? ¡Para mí eso es vida! Lo malo es que al final siempre acabo yendo a lugares tan fríos y siniestros como Budapest o Viena… que no digo que no sean muy bonitos, pero también son bonitos en foto. Y más baratos. Claro que mi mujer y Sonsoles, la chica de la agencia de viajes no opinan igual y al final siempre nos encasqueta un paquete vacacional que resulta que está en promoción pero que acaba saliéndonos un ojo de la cara. Y me paso quince días andando y andando. Y todo es triste. Pero como dice mi mujer: “esto es cultura, hombre” Y de verdad, me da una envidia ver las fotos de mis suegros en la playa de Benidorm, bronceados, con sus cervecitas en la mano, detrás de una paella, que parece de plástico, las cosas como son, pero eso es lo de menos… Y luego veo mis fotos, delante de la Plaza Roja, tapados hasta las cejas, con ampollas en los pies y tomando un café para ver si entramos en calor…y todo eso tras haber pedido un crédito que no sé cómo voy a pagar. (“Menos mal que tengo el Banco de Matías”) Y encima intento sonreír. Es que se te pone una cara de gilipollas… eso sí, gilipollas muy culto.

O como cuando tienes que ir a un restaurante de “nouvelle cuisine” y pasar más hambre que en “La Isla de los famosos” o desayunar leche de soja, que será muy sana, pero sabe a rayos. O beber cerveza sin alcohol: “si apenas se nota , si sabe igual” ¡Y una mierda!

¡Pero ya se acabó!. He abierto mi alma y no volveré a tapar mis sentimientos. A partir de hoy se acabaron mis ocultamientos y mis falsedades. Incluso se acabaron las aburridas sesiones de “Amigos del 68”. ¡La verdad, me ha liberado!. Y es que hay momentos en la vida de un hombre que… ¿Lo ven? Ya me siento mucho mejor. No hay nada como conocerse a uno mismo. ¡Un momento…viene mi mujer! Pero… ¿dónde diablos está el mando? ¡Maldita sea! ¡Ah, aquí está!... ”Hola cariño, nada, aquí, viendo un reportaje sobre el camaleón. ¡Mira, mira cómo cambia de color…qué curioso, ¿verdad?!”

Noticias relacionadas

La plaga del divorcio

El divorcio se le considera un ejercicio de libertad cuando en realidad es un camino hacia la destrucción moral

Tortura y poder

Está claro que la tortura no puede ser objeto de justificación, ni siquiera la aparentemente civilizada

Absurdo pensar que Casado pueda reflotar al PP para mayo

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.” Mahatma Gandhi

¿Está más cerca la República en España?

¿Por qué triunfó la Moción de censura contra Rajoy?

Ábalos, Organización y Fomento

¿Ferrocarril en Extremadura? No me siento responsable
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris