|
¿Quién se ha llevado mis anillos?
Eduardo Cassano
En un restaurante del barrio de Santa Eugenia (Gerona) se ha producido una situación insólita, aunque parece que bastante normal según el reglamento de los Mossos D’Esquadra. Resulta que una agente que cenaba con otros compañeros, fuera de servicio, se dio cuenta que al volver del lavabo se había dejado dos anillos.
Después de comprobar de nuevo el lavabo y ver que no aparecían los anillos, preguntó al encargado del restaurante, que no pudo ayudarla. Fue entonces cuando, de repente, su placa de policía cobró valor ante los allí presentes, a pesar de que estaba fuera de servicio y no vio a ninguna persona llevarse los anillos. Incluso llegó una patrulla al lugar para ayudarla a cachear a los clientes del restaurante, sin éxito.
Uno se pregunta sobre la legalidad de este tipo de actos, o si se actúa de la misma forma si esto le ocurre a un ciudadano cualquiera. Pero este no es la primera noticia sobre los presuntos abusos de autoridad de los Mossos. Recordemos la joven de Barcelona que denunció un trato vejatorio al ser detenida en comisaría o las formas que usan otros agentes a la hora de practicar las detenciones.
A mí lo que me extraña es que ninguna de las personas cacheadas, especialmente las que no se habían levantado de sus mesas para ir al lavabo, haya procedido a poner una denuncia o reclamación sobre el asunto. Aunque tampoco debería extrañarme, visto como parece que se las gastan los Mossos…
Lo que si que me parece muy raro es que, una vez descartado el hurto, no se haya precintado inmediatamente el lavabo a la espera de la visita de un fontanero, que descubriera el pastel (nunca mejor dicho), ante el más que probable descuido de la agente.
Esta experiencia debe servir para que las personas afectadas conozcan un poco mejor sus derechos a partir de ahora. Ya saben, si alguna vez pierden algún objeto en un lugar público, reclamen la presencia de los Mossos para que cacheen a todos los presentes.
Una pequeña curiosidad. Si en lugar de un restaurante la agente hubiera perdido los anillos, por ejemplo, en un campo de fútbol, ¿hubiera actuado igual? Si parece que en un restaurante tiene derecho, ¿por qué no? Se imaginan por megafonía…¿Quién se ha llevado mis anillos?
|