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Etiquetas:   Entrevista   Política   Nicaragua   Enrique Bolaños  

​Enrique Bolaños, expresidente de Nicaragua: “Tuve que enfrentar los constantes intentos para destituirme”

"Nicaragua se encuentra inmersa en un estado de profunda crisis política, social y moral"
Peter Tase
lunes, 8 de abril de 2019, 16:38 h (CET)

A finales de marzo del 2019, he tenido el privilegio de mantener – vía teléfono e email – una amena conversación con el expresidente de la República de Nicaragua, Dr. Enrique José Bolaños Geyer. Para mí ha sido un gran honor de poder conversar sobre diversos temas de interés regional y nacional con este ilustre estadista que siempre, en su función pública como jefe de estado (2002-2007) ha demostrado altos niveles de eficiencia en el manejo del Gobierno Nicaragüense y por sobre todo Don Enrique José Bolaños Geyer ha preservado y enaltecido altos valores de ética, honestidad y patriotismo.

Biografía

Enrique Bolaños Geyer nació en Masaya, Nicaragua, el 13 de mayo de 1928, tercer hijo de cuatro hijos varones del matrimonio de don Nicolás Bolaños Cortés y doña Amanda Geyer Abaúnza. Recibió su formación escolar en los colegios parroquiales católicos “Monseñor Lezcano” de Masaya, colegio salesiano “Cardenal Juan Cagliero” de Masaya y “Colegio Centro-América”, de jesuitas, en Granada. Se graduó de Ingeniero Industrial (B.S.) en la universidad de jesuitas, Saint Louis University, en Saint Louis, Missouri, Estados Unidos. Luego atendió el Programa de Alta Gerencia del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) para directivos y presidentes de empresas.

Se casó en diciembre de 1949 con su novia de adolescente, Lila T Abaúnza con quien procreó cinco hijos: cuatro varones y una mujer. Tres de sus hijos han fallecido y su esposa falleció en 2008. Tiene 13 nietos y 12 bisnietos.

Los altos precios del algodón causados por la Guerra de Corea a comienzos de los años 1950 introdujo a don Enrique a la siembra del algodón que, al correr de los años en sociedad con sus hermanos Alejandro y Nicolás, y con don Enrique al frente como presidente del consejo de administración, se consolidó como el Grupo BOLAÑOS-SAIMSA, con sede en Masaya, que llegó a ser la empresa algodonera agroindustrial más grande del país.

Desde su arranque como empresario hace más de medio siglo, el ingeniero Enrique Bolaños Geyer ha participado en diversos negocios, siempre en el sector privado desempeñándose en la gerencia general, la dirección de producción o la presidencia de las juntas directivas de las siguientes empresas:

•En Calzado Lorena, S.A., de Masaya; Compañía Leonesa de Productos Lácteos, S.A. (Leche El Hogar), de León; Impresora Serigráfica, S.A., de Managua.

•Desde 1964 en el Grupo BOLAÑOS-SAIMSA –integrado por Nicolás Bolaños Sucesores, S.A. y Servicio Agrícola Industrial Masaya, S.A. (SAIMSA)– a medida que prosperaba el negocio fueron naciendo y agregándose diez empresas más, hasta 1985 cuando el régimen sandinista confiscó todas estas empresas que integraban el Grupo BOLAÑOS-SAIMSA.


El Ing. Bolaños perteneció a las siguientes organizaciones e instituciones del sector privado: Presidente de la Asociación de Algodoneros de Oriente ADADO (1979-1982); Director de la Unión de Productores Agropecuarios UPANIC (1979-1983); Director de la Cámara de Industrias de Nicaragua CADIN (1979-1986); Presidente del Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de Desarrollo INDE (1983-1986); Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada COSEP (1983-1988); Presidente de la Federación de Entidades Privadas de Centroamérica y Panamá (1985); y miembro del Directorio Nacional del INCAE (1983-1990).

Autor de diversos artículos y publicaciones, entre ellos «¿Cómo vamos? – algunos indicadores económicos ilustrados» (1982); «Memorándums de la presidencia» (1985-86); «Nicaragua: 165 años de vida independiente» (1987); columna «Ideas para todos» (1983-84); «Nicaragua 1984 - economía» (1984); «El pequeño raterito» (1988); «La guerra antiimperialista» (1986); «El plan azul y blanco (1989)…

Durante el gobierno del Frente Sandinista, en la década de los ochenta, desde la presidencia del COSEP desarrolló una valiente y tenaz lucha en defensa de los derechos humanos y las libertades individuales, por lo cual fue objeto de un par de arrestos y confiscación de todo el patrimonio familiar en 1985.

A partir de la pérdida de su patrimonio se hizo autodidacta programador de computación con lo que se ganaba la vida hasta el 4 de octubre de 1995 cuando se convirtió en jefe de la campaña electoral de la Alianza Liberal (AL). El 8 de mayo de 1996 esta Alianza lo eligió candidato a la vicepresidencia de la República en la fórmula Alemán-Bolaños, que se impuso con el 51% de los votos derrotando a la fórmula sandinista Ortega-Caldera.

En enero de 1997 asumió, pues, la Vicepresidencia de la República y durante la emergencia nacional causada por el huracán Mitch en octubre de 1998 fue delegado por el Gobierno para presidir el Comité Nacional de Emergencia y con esa experiencia elaboró y logró la promulgación de la ley del “Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres Naturales” - SINAPRED.

En el 2001 lanzó su candidatura a la presidencia de la República junto con el doctor José Rizo C. como compañero de fórmula, para el siguiente periodo 2002-2007, bajo el lema “gobernabilidad, democracia y transparencia: muchos retos, dos opciones, una alternativa”. Hizo énfasis en la creación de empleos productivos y en el desarrollo sostenible del país.

Sus dos frases populares resumieron una propuesta realista: “hagamos un trato” y “remanguémosnos las camisas”, frases con las que ofrecía crear oportunidades para que cada quien pudiera aprovecharlas para aplicar su propio ingenio y esfuerzo como responsable de la solución de sus propios problemas. Así obtuvo un contundente triunfo con el 56,3% de los votos derrotando a la fórmula sandinista Daniel Ortega-Agustín Jarquín.

Atrajo vigoroso incremento en creación de nuevas zonas francas, en afluencia del turismo, en inversiones en producción y demanda laboral en el agro mediante el plan de libra por libra, en pequeñas y medianas industrias para manufactura de artículos de exportación, y, sobre todo, el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica con Estados Unidos (CAFTA), y en el perdón del 80% de la deuda externa del país; y etcéteras, que supieron aprovechar los nicaragüenses en beneficio propio. Esto redundó en la creación de más de un cuarto de millón de nuevos empleos productivos.

Ha recibido 192 diplomas, placas, medallas, llaves de ciudad, collares, condecoraciones, bandas, en su mayoría otorgadas por instituciones y gremios del sector privado nicaragüense durante su labor de los años 1980 en la presidencia del COSEP, por instituciones empresariales internacionales, académicas, de alcaldes y de gobiernos amigos.

¿En qué estado político, social y económico se encuentra actualmente la República de Nicaragua?


Nicaragua se encuentra inmersa en un estado de profunda crisis política, social y moral, quizás la más complicada en la historia de los últimos 100 años. El detonante principal ocurrió en abril del año 2018 con las perjudiciales reformas a la seguridad social implementadas por el gobierno del presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidente Rosario Murillo.

El Instituto de Seguridad Social (INSS) ha sido desvalijado por el gobierno y sus funcionarios, en beneficio propio y partidario. En abril de 2018 sufrió una fuerte reforma en disminución de pensiones e incrementos de las cotizaciones. Las manifestaciones pacíficas de protestas fueron reprimidas con violencia y derramamiento de sangre que sufrieron una espiral: más represión, más protestas y sucesivas escaladas contra una población desarmada que ha dejado centenares de muertos y presos políticos, docenas de desaparecidos y miles de exiliados.

Cuáles son algunas políticas sociales que ha implementado, durante el último año, el Gobierno del Presidente Daniel Ortega?


 Desde hace dos años no se ha notado ninguna política favoreciendo socialmente a la población.

Bajo su gestión presidencial, ¿cuáles eran los mayores desafíos para gobernar el país?


R. Desde nuestra independencia de España en 1821 –hace casi dos siglos– en Nicaragua hemos sufrido una perenne lucha de los caudillos políticos por el poder político: revoluciones, guerras con mucho derramamiento de sangre y guerritas, golpes de Estado, asesinatos políticos, exilios para los adversarios, etc. Mi deseo de llegar al poder Ejecutivo fue para tratar de comenzar una nueva cultura de gobierno que llamé «La Nueva Era» para que pudiera durar durante unos cinco o más gobiernos, de cinco años cada uno, de lucha contra la corrupción y el abuso del poder. Además, naturalmente, con la honestidad en el gobierno dedicaría más recursos en la mejora de la situación económica e invertir firmemente en la lucha contra la pobreza, que siendo Nicaragua el país más pobre de América Latina, es una pobreza a nivel de miseria.

Sin embargo, a mi gobierno le tocó enfrentar la enorme crisis financiera que recibimos, crisis aumentada por la quiebra fraudulenta de ocho de los doce bancos del país, que causó una creciente deuda interna y un déficit fiscal similar al que el FSLN entregó al gobierno de la UNO-Chamorro en 1990. El Fondo Monetario Internacional calificó la situación financiera y económica que recibió mi gobierno en 2002, como el peor de América Latina.

Fue hasta el final del cuarto año de mi gobierno (de cinco años de duración) que terminamos de cumplir todos los requisitos impuestos por el Banco Mundial a Nicaragua para que obtuviera el 87% del perdón de las deudas de los países del Club de París. ¡Ya éramos sujetos de créditos!
____________________

Al final del segundo año del período de gobierno del doctor Arnoldo Alemán, en su afán de continuar con poder después que termine su período de cinco años, propuso a Daniel Ortega, secretario general del FSLN, hacer un pacto entre ambos para reformar la Constitución vigente con los votos de los diputados que ellos controlaban en la Asamblea Nacional. Las reformas negociadas fueron las siguientes:

1.Reducir el mínimo de votos para ser electos presidente y vicepresidente de la República del 45% actual al 35% si la distancia con el segundo lugar por lo menos es 5%, si no, se reduce solamente al 40%. (Este 35% era el nivel histórico de Ortega).

2.También forman parte de la Asamblea Nacional como Diputados, Propietario y Suplente respectivamente, el Ex Presidente de la República y Ex Vicepresidente electos por el voto popular directo en el período inmediato anterior, y, como Diputados, Propietario y Suplente los candidatos a Presidente y Vicepresidente de la República que participaron en la elección correspondiente, y hubiesen obtenido el segundo lugar.

3.Para ser candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de la República se requiere haber residido en forma continua en el país los cuatro años anteriores a la elección, salvo que durante dicho período cumpliere Misión Diplomática, trabajare en Organismos Internacionales o realizare estudios en el extranjero. (Esto para eliminar la competencia políticas de los autoexiliados durante el régimen sandinista que están regresando al país).

4.Aumentar el número de miembros de la Corte Suprema de Justicia de 12 miembros actuales a 16 miembros. (Para crear más altos cargos para repartirse entre ambos contratantes).

5.El Consejo Superior de la Contraloría General de la República, pasará a estar integrado por cinco miembros propietarios y tres suplentes, electos por la Asamblea Nacional para un período de cinco años.

Tuve que enfrentar los constantes intentos para destituirme del cargo de presidente de la República para proceder a instaurar el sistema parlamentario con un presidente solamente protocolario, que les permitiría a los caudillos de turno (Alemán y Ortega) controlar el poder desde el parlamento.

Mi sueño era ─y todavía lo es─ que Nicaragua sea posible para todos. Para ello mi plan de gobierno consistía en:

1.Mejorar resultados económicos: recuperar el acuerdo con el FMI; disciplinar lo fiscal; estimular inversiones productivas; liderar los TLC; obtener el perdón de la deuda externa (la HIPC).

2.Buscar eficacia en los gastos sociales, especialmente en salud, educación y vivienda. “Que el bienestar social se mida no por cuánta gente está bajo el amparo de programas sociales, sino por cuánta gente deja de estarlo por haber llegado a valerse por sí misma”.

3.Buscar la institucionalización del Estado: despolitizar la Justicia, la Controlaría, el Sistema Electoral, el Ejército y la Policía.

4.Crear un plan de desarrollo de largo plazo. Así se hizo y lo presenté en reuniones de los 17 departamentos del país donde creábamos por lo votos de las presente el Consejo Municipal de Desarrollo y los Consejos Municipales de Desarrollo. Estas eran las dos primeras imágenes que presentaba:

Este sueño lo estábamos llevando a cabo con grandes tropiezos que nos causaba esos dos bandos del Pacto: el presidente de mi partido (Arnoldo Alemán) y el secretario del partido FSLN (Daniel Ortega) quienes habían pactado para repartirse el poder que nos resultó imposible despartidizar las instituciones.

En lo económico trabajamos bajo la guía del Profesor Michael Porter del Institute of International Development de Harvard para guiarnos en la reducción de costos de transacciones que redunden en reducción de costos de producción haciendo al país más competitivo.

Mi tarea contra la corrupción y contra los abusos de poder –que tenían control de todos los poderes del Estado, excepto del poder Ejecutivo– dificultó mucho mi gestión, pero pudimos dejar una mejor Nicaragua de la que recibimos, y que entregamos al gobierno al siguiente gobierno. En la parte económica y financiera dejamos una economía en marcha, las finanzas saneadas y “la mesa servida”, parodiando a una tía tatarabuela que decía que la política es como un banquete: unos sirven la mesa y otros se sientan a comer.

Teniendo en cuenta vuestra larga trayectoria en política y gestión pública, ¿cuál es el futuro de Nicaragua? ¿Vamos a tener elecciones generales el próximo año?


No podemos engañarnos, para construir una Nicaragua soñada tenemos que vencer los grandes vicios que han caracterizado históricamente nuestra sociedad: la corrupción, la perversión en el uso del poder, el caudillismo y modernamente, el populismo…

Creo que el futuro será más de lo mismo de su histórico pasado, salvo que dé una vuelta en U, que tomaría varias décadas completarla. ¿Es posible? Sí, muchos países lo han logrado, ¿por qué no nosotros?

Con la reinstalación de la negociación en marzo, 2019 entre el gobierno de Ortega y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia se espera que se pueda negociar un adelanto de elecciones, no sin antes lograr una verdadera reforma electoral que garantice transparencia, observación y fiscalización electoral. 



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