Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Al aire libre   -   Sección:   Opinión

Evo, en clave global

Pascual Falces
Pascual Falces
viernes, 5 de mayo de 2006, 03:59 h (CET)
El remolino regionalista formado desde las alturas políticas en España es propio de catetos –con todo respeto por los auténticos-, o de señoritos con dinero, y discrepa radicalmente de las altas corrientes de globalización que recorren el mundo. Sin ir más lejos, en la Unión Europea, desde el día de ayer, se puede establecer cualquier ciudadano de un estado miembro en el país que desee, sin necesidad de permiso de residencia alguno, basta con su DNI. Que el mundo cabalga hacia la globalización, es un hecho cierto e incuestionable desde tiempos atrás. En sentido positivo o negativo, el término es reconocido universalmente. Y, aquí viene lo paradójico: España ha sacado de entre sus baúles algunas inquietudes, que, lejos de acercarle a esa corriente universal, le hacen rebuscar argumentos para ir en contra, y, en lugar de globalizarse, se regionaliza con ínfulas de alcalde de pueblo que imita al gobernador de la provincia. Lo cual, resulta molesto y ridículo. Es como acudir a un espectáculo de Fórmula uno, y presentar en vez de a Fernando Alonso, al ganador de la carrera de sacos de las fiestas del pueblo.

Las críticas que se hacen a la globalización residen especialmente en que empobrece a los países periféricos; en el acceso desigual entre los ciudadanos de distintas áreas geográficas y, al uso y disfrute de la tecnología; así como, a la emigración masiva desde países pobres a países ricos y el cambio drástico que han tenido que enfrentar las tradiciones regionales ante la competencia con las practicadas de forma global por mantener un espacio de reconocimiento y de permanencia.

Evo Morales, líder y democrático presidente boliviano, es muy libre de intentar alimentar a sus paisanos directamente con gas o petróleo, aunque lo suyo es que lo haga con lo que obtenga al venderlo en las debidas condiciones. No lo puede hacer a sus más cercanos vecinos cual mercadillo de frutas, sino que ha de tratar con las grandes “cadenas” de distribución mundial del crudo. Se ha hecho necesario adoptar ciertas formas de entender las relaciones humanas, políticas, económicas y sociales, que permiten acceder a los beneficios de la globalización. Con mentalidad regional, deviene el autoconsumo y el empobrecimiento.
Las tradiciones regionales tienen hoy en día la competencia de las practicadas en forma global con espacio por delante de reconocimiento y permanencia en los nuevos tiempos de la historia. La globalización no garantiza el desarrollo debido a que mentalidades cortas, en su ambición, pretenden reducir el mundo a cacicatos de tiempos pasados. Las petroleras que tienen trato con Bolivia se llevan una parte desmesurada de la producción. Más que nacionalizar, el líder Evo, se entiende quiere establecer nuevas condiciones para el reparto, lo que no parece como para rasgarse las vestiduras. Al menos, a medias, sería lo justo. Muchos han sacado mucho de Bolivia, hora es de que, al menos, se quede allí la mitad, y destinado a los más desfavorecidos. Esa seria el aval de Evo que ha sido encumbrado por ellos.

Los países occidentales con tradición democrática consideran que la única manera en la que se pueden aunar esfuerzos entre grupos humanos y culturas, es que el resto del mundo adopte su visión sobre la forma de llegar a las decisiones trascendentes, con sus propios códigos y formas de dialogar para llegar a acuerdos duraderos. Esto, implica un riesgo de erosión involuntaria de las tradiciones de muchas culturas como coyuntura social, que, entre los indios aymarás bolivianos se comprende, pero no entre los catalanes.

Noticias relacionadas

Por fin

Ya era hora. Por fin han valorado el buen hacer de los malagueños

La dictadura de Amazon

Nueva York y Virginia serás las dos ubicaciones de la sede

De idiotikos y politikois

En la antigua Grecia los asuntos de Estado concernían a todos los habitantes de la “polis”

La vieja heroína del barrio

La Policía da la alarma, y varias instituciones que combaten la drogadicción y asociaciones vecinales lo corroboran: la heroína ha llegado de nuevo a los barrios

Marx y los vacíos por colmar

El marxismo-leninismo malogró, y continúa haciéndolo, todo cuanto de acertado propusiera Marx
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris