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¡Gracias por el fútbol Zizou!

Diego Blázquez
Redacción
martes, 2 de mayo de 2006, 20:08 h (CET)
El pasado miércoles 25 de abril de 2006 llegó la noticia que nunca quise oír, Zinedine Zidane, “Zizou”, anunciaba en Canal+ Francia que dejaba el fútbol después del próximo Mundial de Alemania 2006. La noticia se confirmó un día después para el resto del mundo con una multitudinaria rueda de prensa desde la nueva ciudad deportiva del Real Madrid en Valdebebas paradójicamente, su última casa, su último campo de imposible perfeccionamiento, su última estación en lo que a clubes se refiere. Supongo, que la mayoría de la gente del fútbol ya está acostumbrada a estas lides, pues no es el primer genio del balompié que se retira, pero si es uno de los cinco grandes de la historia de este deporte, como muchos han acordado en calificarle. Sin embargo, para mí es el primero al que sigo desde el principio, algo que no pude hacer ni con Di Stéfano, ni con Pelé, ni con Cruyff, ni con Maradona. Por lo tanto, para mí es, ha sido, y siempre será el más grande.

Roger Lemerre, seleccionador francés durante la Eurocopa de Bélgica y Holanda, hace una bella reflexión sobre el fútbol de Zizou que sirve para introducir el DVD que narra la vida del diez galo: “Es una relación amorosa, el balón es suyo, le pertenece… Zidane hechiza el balón”. Son sin duda las palabras que mejor definen las artes de este marsellés nacido un 23 de junio de 1972, en la misma ciudad que le vería debutar en el Mundial de Francia 98, veintiséis años más tarde. “Jazid”, como se le conocía de niño, ya destacaba en sus primeros equipos, en el AS Forrresta, en el Saint-Henry, y en el Septemes, donde Jean Varraud lo descubrió para fortuna del Cannes. En la ciudad francesa del cine fue donde el pequeño Zidane se hizo como futbolista, donde aprendió que para mejorar en la vida hay que trabajar, y su esfuerzo incansable por ser el mejor le llevó a debutar en la primera división francesa un 20 de mayo de 1989 ante el Nantes. Precisamente el mismo equipo ante el que logró su primer gol en Liga una temporada después, un gol plagado de técnica depurada y elegante virtuosismo que no sería más que la carta de presentación ante el país vecino.

Su buen hacer en el Cannes, pronto le llevaron al Burdeos de Rolland Courbis, en el que Zizou seguiría creciendo. En la temporada 95/96, el Girondins llega a la final de la Copa de la UEFA, pero el Bayern de Munich se impone en los dos partidos. Sin embargo, esa no sería la última final en plata para Zinedine. La siguiente temporada ficha por la Juventus. Ahora es Italia la que goza con el juego del francés. Pero, dos nuevas decepciones se encuentran en su camino, primero el Borussia de Dortmund (96/97), y luego el Real Madrid (97/98) le privan de conseguir la ansiada Liga de Campeones, a pesar de que las ligas caen a pares. No obstante, el año de 1998 tenía reservado un lugar preferente para el astro galo. La Copa del Mundo de Naciones tenía lugar en Francia, y en ese verano, el Planeta va a descubrir a la estrella en ciernes. Zidane anota los dos primeros goles de la final ante Brasil, y los “bleus” conquistan su Mundial. Dos años después, llegaría la confirmación de que en el fútbol él es el número uno. El fichaje por el Madrid sirve para que España vibre con su maestría, y para que el propio Zizou gane esa Champions que antes se le había negado por dos veces. Glasgow sería el escenario donde conseguiría levantar el gran título que le faltaba.

Y es que Zinedine lo ganado todo, una Liga de Campeones (Real Madrid 2002), dos Intercontinentales (Juventus 1996, Real Madrid 2002), dos Supercopas de Europa (Juventus 1996, Real Madrid 2002), tres ligas (Juventus 1997, 1998, Real Madrid 2003), tres Supercopas nacionales (italiana 1997, española 2001, 2003), una Copa del Mundo (Francia 1998), una Eurocopa (Bélgica y Holanda 2000), un Balón de Oro (1998), y tres FIFA World Player (1998, 2000, 2003). Ante tal palmarés sobran las palabras. Y sí, por su puesto que también ha tenido sus momentos malos, e incluso sus acciones criticables, como sus expulsiones por agresiones ante Arabia Saudí en Francia 98, el Hamburgo y el Deportivo en la Liga de Campeones de 2000. Estas dos últimas, por cierto, le impidieron conquistar el Balón de Oro por segunda vez. Pero, todo lo que le ha dado a este deporte es infinitamente superior ha todo lo que le ha quitado. El fútbol está en deuda con este hombre, porque ha sido el mejor en los tiempos difíciles que corren. Jorge Valdano decía que cuando Zidane entra en contacto con el balón, “desoxigena la jugada en un momento en el que el fútbol es demasiado físico y embarullado, la jugada respira cuando el balón pasa por sus pies”. Yo más bien pienso que el fútbol se detiene cuando Zizou tiene la pelota, porque nadie se quiere perder la nueva elegante genialidad que está a punto de regalar. Desde luego que ha sido “Como un sueño”, pero lo más bonito es que ha sido de verdad. ¡Gracias Zidane!, ¡Gracias Zizou!.

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