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Un día sin inmigrantes
Eduardo Cassano
Ayer, Día del Trabajador, en Estados Unidos ocurrió un hecho que ya aventuró una película de ficción hace pocos años. La comunidad de latinos, legales e ilegales, salieron a la calle en contra de la Ley de Inmigración, que considera delincuentes a todas las personas que no tienen regularizada su situación en el país.
La forma de protestar más eficaz que han encontrado ha sido la de convocar un paro general entre todos los inmigrantes. Este era parte del argumento de la película “Un día sin mexicanos”, que creo que no llegó a verse en los cines españoles. En Estados Unidos, uno de los pocos países donde ayer no fue fiesta, todavía siguen riendo la gracia de ver a dos Bush juntos, mientras que las cosas serias siguen ocurriendo en la calle sin darle demasiada atención. Seguro que a partir de ahora, tras el paro, los americanos comienzan a darse cuenta de la verdadera importancia de los inmigrantes en su sociedad
En España debería suceder en breve una protesta similar, de forma masiva y no minoritaria como las diversas que hubo ayer. Muchos inmigrantes de Andalucía no tenían fiesta, su trabajo en el campo era más importante que sus derechos, tanto para el empresario que abusa de ellos como para los propios inmigrantes ya que, al fin y al cabo, los derechos por sí solos no dan de comer a final de mes.
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