Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Etiquetas:   Bote Neutral   -   Sección:  

Gracias...

Xoel Seara
Redacción
miércoles, 26 de abril de 2006, 20:22 h (CET)
Ayer fue una noche triste, muy triste, muchos aficionados españoles estuvimos delante del televisor, otros los de amarillo, en las gradas y en el campo viendo la historia del Villareal “en directo”. Podemos ser del Barcelona, Real Madrid, Celta, Sevilla o cualquier equipo de España, que ayer todos nos sentíamos identificados con el Villareal. Un equipo modesto, de una ciudad de Castellón que luchó con los grandes.

Corría el año 98 cuando el quipo logró su primer ascenso a primera, después de muchos años peleando por todas las categorías del fútbol español. Poca gente se podía creer que un equipo de una ciudad de 45.000 habitantes estuviera en primera división en tan poco tiempo. Ese mismo año volvieron a bajar a segunda y al siguiente subir otra vez a primera, parecía un equipo ascensor, hasta que el año 2000 sube a la liga de las estrellas y decide quedarse. En la temporada 2003-04, el Villarreal finalizó octavo y se quedó a las puertas de lograr por primera vez de forma directa la clasificación para una competición europea. Sin embargo, la Intertoto le permitió acabar jugando la temporada siguiente la Copa de la UEFA, en la que llegó hasta los cuartos de final. La anterior temporada el equipo finalizo en un sorprendente tercer lugar, logrando la clasificación para la máxima competición continental la Champions League.

Este año el Villareal se estrenó en la Liga de campeones. En principio su participación era toda una sorpresa pero lo iban a intentar. El bombo del sorteo le deparo tres buenos equipos Benfica, Lille y el “gordo” el Manchester United. A priori la clasificación era difícil pero había esperanzas de poder meterse en la segunda posición detrás de los ingleses. Su estreno en la champions fue en el Madrigal ante los diablos rojos consiguiendo un valiosísimo empate a cero. Las tablas en el marcador también se registraron en sus dos siguientes partidos. Tuvimos que esperar a la cuarta jornada para ver su primera victoria en esta competición, fue en Portugal frente al Benfica. Después empate de nuevo en Inglaterra y victoria ante su público contra los franceses. Sorprendentemente el Villareal se había clasificado para los octavos de final, finalizando en la primera posición de su grupo, para muchos una sorpresa y una inmensa alegría. En octavos le tocó el Glasgow Rangers, un rival difícil pero asequible, con empates en ambos partidos los amarillos se clasificaron por el 2-2 conseguido en la ida ya que en la vuelta en el Madrigal el resultado fue de 1-1. Cuando el equipo llego a los cuartos la gente ya empezaba a entender por que estaban ahí. Su rival seria nada más y nada menos que el Inter de Milán. Los jugadores viajaron a San Siro con la idea de marcar un gol para en la vuelta remontar, y así fue en la ida perdieron 2-1 y en la vuelta ganaron 1-0 (nadie olvida el cabezazo de Arruabarrena). Como si de un cuento de hadas se tratara los de Villareal estaban en las semifinales de la Liga de campeones, nadie se lo podía creer y no era para menos, ese equipo que no hace muchos años atrás estaba peleando para subir de tercera a segunda B se encontraba en las semifinales de la mayor competición continental. Su rival y verdugo de esta amarga noche, el Arsenal.

Estaba todo listo en el Madrigal, la grada llena a rebosar, en el campo los periodistas tampoco se querían perder detalle de la gesta amarilla, el estado del césped en perfectas condiciones, la temperatura ideal para jugar y el árbitro “umm” bueno, un ruso llamado Valentín Ivanov. Cuando el balón empezó a rodar, el público entusiasmado sentía que iba ser una noche grande. El Villareal domino el partido en su primera parte con buen fútbol y ocasiones. En la segunda parte más de lo mismo, el Arsenal no jugaba a nada el único dueño era el equipo español, toda Europa pendiente de este partido, cabezazos que no entraban por centímetros, el partido se estaba acabando era imposible que con tantas ocasiones no fueran capaces de marcar. Corría el minuto 88 de partido cuando Chilly derribó a José Mari dentro del área y el árbitro, el mismo que no había pitado nada a favor durante el partido, señalo la pena máxima. Riquelme colocó el balón con suavidad, mucha gente no quería ni mirar otra tanta miraba entre los dedos, era la oportunidad de forzar la prorroga, Riquelme se acercó al balón nadie se atrevió a respirar, ¡disparó! Segundos después el Madrigal enmudeció al ver que Lehmann detenía la pelota. Terminado el partido, algunos jugadores lloraban desconsolados y el publico aplaudía el grandísimo esfuerzo dando gracias por todo.

Así terminó la andadura Europea del Villareal, un equipo que hizo quitarse el sombrero a más de uno, un equipo que luchó como nunca antes se había visto por esas tierras, un equipo que calló a Europa, un equipo que mereció más, un equipo que enamoró a España, Un equipo de Champions!. Por todo esto y mucho más;

¡Gracias Villareal!
Noticias relacionadas

El lado golpista del Frente Guasu

Los seguidores del cura papá Fernando Lugo acusan de golpistas a varios entes, empresas y medios con los cuales siguen vinculados

Telecinco condenada por el Tribunal Supremo por realizar publicidad encubierta

Clemente Ferrer

Empecemos a soñar con Madrid 2020

Los votantes del COI tienen un sentimiento de deuda con la candidatura española

Se acabó la Liga escocesa

Habrá que acostumbrarse a ver como el dueto Madrid-Barcelona, nuevamente, lucha por ganar la próxima Liga, mientras que los demás juegan y pelean por la “otra liga”

¿Cristiano o Messi? Y tú ¿De quién eres?

María Xosé Martínez
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris