Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Ley de protección de datos   Reflexión   Relativismo  

Ética digital

La ética de las máquinas debe ser utilitarista y a la vez universalista
José Manuel López García
miércoles, 13 de marzo de 2019, 15:18 h (CET)

El relativismo no sería un buen planteamiento ético para controlar las actividades de los superordenadores, de los robots o de la inteligencia artificial en general. En el libro de Latorre titulado Ética para máquinas se explicitan numerosos aspectos del mundo que está surgiendo en la era digital.

Existen numerosos retos ante la robotización de muchos trabajos en los próximos lustros. El cambio social ya se está produciendo y el tecnológico será cada vez más intenso y se notará más dentro de diez o veinte años. Según José Ignacio Latorre, catedrático de Física «El futuro está destinado a deparar humanos aumentados tanto física como intelectualmente, viviendo una realidad aumentada».

Considero que es preciso saber aprovechar las grandes ventajas del progreso tecnológico y los beneficios de vivir en la sociedad del conocimiento. Que las máquinas trabajen para cada uno de nosotros será algo que sucederá en un futuro próximo de modo masivo.

La ética humana tiene que ser aplicada en el control de los sistemas automáticos, y de los grandes superordenadores con el fin de evitar que tomen decisiones negativas para la especie humana. Las tecnologías se irán perfeccionando y se consumirá menos energía. El aprendizaje autoprogramado de la inteligencia artificial es muy positivo y, aparentemente, no tiene límites.

No es ético que se recopile información que invada la privacidad de las personas, algo que ya está sucediendo en Internet, en cierto modo, por el rastro electrónicoque dejan las navegaciones en la red.

La capacidad de procesamiento del cerebro es enorme, ya que puede procesar en paralelo más de quinientos millones de señales por segundo. En el futuro próximo habrá generación de contenidos producidos por las máquinas. La inteligencia artificial creará música de alto nivel y todo tipo de bienes culturales. Si bien la creatividad humana seguirá siendo la más importante.

Según Latorre llegarán los conductores artificiales y los empresarios y políticos artificiales y también la justicia apoyada en la inteligencia artificial. Tendrán que definirse y establecerse principios éticos para los robots y los superordenadores.

La actitud utilitarista puede ser la mejor para la toma de decisiones autónomas de la inteligencia artificial, con el fin de asegurar la afirmación de la dignidad y el bienestar humano.

Ya Mill en su libro el Utilitarismo de 1861 indica como fin u objetivo de la ética el logro de la máxima felicidad para el máximo de personas y expone su concepción de la felicidad como el balance positivo del placer respecto del dolor. Y esto es aplicable también a la sociedad de la información o del conocimiento en la que estamos inmersos.

En relación con las programaciones de los sistemas automáticos o los superordenadores está claro que debe ser posible la delimitación y el seguimiento de la trazabilidad de los programas y de los códigos de la inteligencia artificial.

De este modo se podrán exigir responsabilidades ante errores y abusos en relación con el mundo telemático en el que ya están todas las personas de una manera u otra.

No cabe duda de que la Ley Orgánica de Protección de Datos está vigente para proteger los datos de todos y el derecho a la privacidad. Como afirma Latorre «El derecho al secreto de salud no será efectivo si no se imponen leyes firmes, con brutales penalizaciones para aquellos que las transgredan».

Es evidente que lo que se sube a Internet es muy difícil borrarlo y puede haber distintos deseos, enfoques y planteamientos. Desde las personas que no quieren dejar huella de sus vidas hasta los que si quieren.

Parece que existe la posibilidad de que en un futuro cercano la redistribución de beneficios junto con las máquinas que trabajen puedan aumentar la eficiencia real de las empresas. De esta forma como dice Latorre «Nuestras pensiones serían pagadas por las máquinas que nos sustituyan». Puede pensarse que es increíble, pero no es imposible. Como se puede observar el panorama que se puede perfilar para dentro de dos o tres décadas es muy diferente al actual.

El avance tecnológico está claro que es imparable y aumentará la calidad de vida de las personas. El gran reto es el sostenimiento de un planeta habitable. ¿Se podrá programar la pasión en la inteligencia artificial? Creo que sí, aunque no sería igual que la pasión humana. Bertrand Russell se dejó gobernar por las pasiones.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Dignidad y valores

La dignidad es el respeto y estima que toda persona por el hecho de estar viva se merece

Rivera apela al transfuguismo político. Quien no corre vuela

Quizá esta ha sido la más rocambolesca época de distrofia política, donde el futuro de España se está jugando al “estraperlo”

En el último minuto

​Si no fueran politicos adolescentes sino hombres de Estado, con visión del bien común del país y no de partido o personal, se agarrarían 'in extremis' a un gobierno de gran coalición con pactos de mínimos ante los grandes eventos que nos anuncia el futuro

Ver, juzgar y actuar

​Voy colgando mis modestos artículo en un blog al que he titulado “ver, juzgar y actuar”, los tres pasos que aprendimos en el libro de Maréchal, La Revisión de Vida, en mis años juveniles en la Acción Católica y seguramente el paso más difícil es el de juzgar, pues si cada hecho sobre el que me fijo a la hora de escribir no lleva a un juicio sobre mi mismo queda reducido, en el mejor de los casos, a un simple comentario bastante inútil.

Párrafos que no irán a ninguna parte. Parte II

No a los malos tratos, a la maldad. No al dolor inaugurado ni la terquedad
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris