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La fiesta del libro
Eduardo Cassano
Esta semana se celebra una de esas tradiciones que se repiten año tras año, la fiesta del libro. En Cataluña se celebra el domingo, Sant Jordi, con el popular intercambio de rosa y libro entre las parejas de enamorados. También sirve de excusa para salir a la calle y pasear entre una multitud que, por un día, prefiere comprar un libro sin protestar amargamente por sus precios.
Tienen razón, pero a medias. La cultura en general está muy cara, no sólo los libros. El cine y la música están amenazados por la alegalidad, que no ilegalidad, de las descargas gratuitas en la red. Mientras una parte de la juventud se pregunta “¿Por qué tenemos los impuestos culturales tan elevados? “, otra no entiende de hipocresías. Parece que duele gastarse 20 euros en un libro o un disco al mes, pero la cuenta semanal de excesos nocturnos no suele bajar de los 60 euros, entre copas y otras sustancias. Y por supuesto, ahora que llega el verano, hay que renovar el armario, que la ropa de hoy en día caduca de un año para otro.
Anoche se celebró en Madrid “La noche de los libros”, donde distintos locales como librerías, bibliotecas y cafés, participaron junto a escritores y músicos en conferencias, lecturas y otras actividades de interés general. Por una vez, la ciudad madrileña cambió juerga por cultura e incluso, esto no está confirmado, dicen que se ha visto a Ronaldo comprar un libro.
Todo parece muy bonito, es una fiesta cultural histórica, que duda cabe, unos días al año dedicados exclusivamente al libro…Vamos a ponernos serios. Esto se ha convertido, ni más ni menos, que en un acto comercial más de la sociedad consumista en la que vivimos. Hay personas que sólo compran un libro porque el autor es famoso, porque tienen la oportunidad de verlo dos segundos en directo, y porque se lo va a dedicar. Ya pueden presumir. ¿Leerán luego el libro? ¡Eso que más da! Unos compran el libro, otros los firman. Al final, el objetivo final de cualquier editorial.
Pero entre Buenafuente’s y Pérez-Reverte’s, ¿dónde están los nuevos autores? A veces pienso que los que hay ahora son eternos, no morirán nunca y escribirán un libro al año durante toda su vida. ¡Ah!, perdón. Este año triunfará, al menos en Cataluña, Sandro Rosell, conocido internacionalmente como nuevo autor literario, y con un brillante futuro…
En fin, espero que algún día nazca una editorial seria y con la verdadera voluntad de ayudarnos. Sé que al final todo se reduce a dinero, un negocio más, ya nada se salva de ello. No estaría mal que se empiece a pensar en el futuro, hay muchos escritores que no son conocidos ni nunca lo serán, mientras sus obras maestras se entierran entre las montañas de libros usados de los mercadillos, esperando al descubridor de tesoros que siempre llega. A veces, por desgracia, es tarde. Es entonces cuando llegan los elogios y los homenajes que no sirven para nada. La ilusión y la esperanza, al igual que la ropa en los armarios, cada vez dura menos.
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