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La primera en la frente
Ignacio de Cossío
Si Boadella por la mañana en el Lope de Vega nos cargaba de argumentos artísticos y culturales para liberarnos de los no pocos complejos existentes en el actual mundo de los toros, por la tarde los descastados toros de Núñez del Cuvillo nos aguaban la fiesta a todos. La primera corrida de la temporada sevillana salió mala de veras, vamos que ningún toro aguantó más de dos series seguidas por el mismo pitón; y así esta claro que no hay nada que hacer se ponga como se ponga Rincón, Morante, El Cid y todos los toreros de la torería.
Al final como les anuncio la primera en la frente y realmente se pudo contabilizar dentro de lo malo, pues una vuelta al ruedo de El Cid a tres series en redondo de más a menos sobre el sexto y unas tenues palmas a Morante a dos series, en el mismo aire que las de su paisano, al quinto de la tarde. Amen de los dos pares del Alcalareño, de corte serio y cierta altura, que dieron aire de plenitud al día más taurino y sevillano del año. Por cierto, Rincón para colmo de males nos regala una cuadrilla sin orden ni concierto que ayuda aún más a la ruina del festejo. Al primero de su lote el picador, a modo de carro de combate alemán, no hace miramientos y con la ayuda del palo carga su cuerpo sobre el noble animal llevándolo casi a la asfixia total. Dio vergüenza ajena. Por si fuera poco al último que le toca en suerte a la cuadrilla del gran César nos convierten el ruedo de la plaza en un circuito de velocidad. Capotazos por aquí, carrerita por allá, vamos de juzgado de guardia la exhibición de la cuadrilla colombiana frente a dos toros, que encima los pobres no aguantaron en pie más allá del tercer cite.
Ayer les faltó valor y oficio, a los hombres de Rincón y parece increíble decirlo de una cuadrilla con una figura tan veterana, pues tomen nota. Ahora bien, es cierto que nos engañó a todos el castañito cuarto con aquella gran salida de los corrales al galope, guardando el son y la fijeza en todos los primeros embites. Pero claro, si además llega la dichosa vara y el desparrame general de los coletudos para animar al toro gaditano ya me dirán ustedes. Últimos detalles sin importancia El Cid anda desigual con la espada, Morante se queda en destellos y en la tarde de ayer se pudo comprobar en la plaza que el público de la Maestranza esta sufriendo una metamorfosis, desaparecen los dos característicos silencios el desaprobatorio y el expectante; y afloran las broncas en los tendidos ¿Serán éstas unas falsas alarmas o el preludio de lo que lpueda llegar después?
FICHA TÉCNICA
Plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla. Domingo de Resurrección 16 de abril de 2006.Lleno de no hay billetes en tarde nublada con viento. Se lidiaron cinco toros de Núñez del Cuvillo desiguales de presentación y un sobrero de Pereda que corrió en quinto lugar. De juego 1º manso con peligro; 2º flojo sin celo, 3º y 4º de corto recorrido y 5º y 6º con clase y fijeza pero sin fuerzas.
- Cesar Rincón, de verde y oro. Silencio en ambos
- Morante de la Puebla, de negro y azabache. Silencio y saludos desde el tercio.
- El Cid, de calabaza y oro. Silencio y vuelta.
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