Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   El segmento de plata   Religión   Estilo de vida  

​El equilibrio

El escuchar a los demás y la apertura a los nuevos aires, harán de bastón que nos permita seguir conviviendo con la humanidad
Manuel Montes Cleries
miércoles, 20 de febrero de 2019, 18:20 h (CET)

Aceptar las circunstancias de la vida y adaptarse a ellas es una manera de envejecer con talento. Ahí está el equilibrio.


En esta semana he tenido la oportunidad de enfrentarme a la realidad inherente al paso de los años. Lo he podido comprobar en mi visita a dos amigos entrañables. El primero, mayor que yo, ha sufrido la acumulación de diversas enfermedades propias de los que han pasado de los ochenta. Como culminación de las mismas se ha caído con la brecha consecuente y el miedo a volver a perder el equilibrio. Se ha provisto de un “taca-taca” o andador.

Por otra parte, como muchas otras veces, he acudido a la Residencia de Mayores “El buen Samaritano” de Churriana. En dichas instalaciones, bajo el auspicio de Cáritas Diocesana de Málaga, se encuentran acogidos más de medio centenar de mayores, algunos de los cuales son miembros del clero jubilados. Regularmente mi amigo Sergio acude desde su casa en Casabermeja a celebrarles la Santa Misa. Hoy… ha aparecido con un bastón.

En “el Buen Samaritano” la celebración de la Eucaristía es impresionante. Concelebran tres o cuatro acogidos y el resto, clérigos y seglares, participan activamente con voces disonantes debido a las dificultades auditivas de algunos. En el día de hoy, lo que más ha llamado mi atención, ha sido la homilía. “Breve y liberadora”, como acostumbra a proclamarla Sergio y como me gusta a mí.

Esta mañana, comenzó el celebrante por reconocer –con cierta vergüenza- la dependencia del bastón, lo mismo que la mayoría de los presentes, que necesitan toda suerte de bastones, carritos de mano o mecanizados, cuidadores o el brazo de los amigos que les permiten moverse con cierta habilidad. Pero inmediatamente surgió un torrente de ideas nacidas de una inteligencia, formación y experiencia acumulado en muchos años de magisterio.

En apenas cinco minutos nos hizo reflexionar sobre la necesidad de olvidarnos de “nuestras verdades inquebrantables, nuestra suficiencia, nuestro complejo de superioridad y de considerarnos de vuelta de todo”. Volver a la capacidad de asombro y la apertura al Espíritu que nos habla a través de los signos de los tiempos. Diferenciar los dogmas de la costumbres y los reglamentos. En una palabra vivir en el mundo y con el mundo

Este estilo de vida, esta aceptación de la búsqueda de la verdad a diario, nos van a permitir vivir en ese equilibrio espiritual. El escuchar a los demás, el aceptarlos como son y la apertura a los nuevos aires, harán de bastón que nos permita seguir conviviendo con la humanidad y con nosotros mismos.

¡Menuda enseñanza!

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Alborotos en los estadios

Las personas deben ser recreadas de malas a buenas

Todos mienten

“No se puede escapar de la responsabilidad del mañana evadiéndola hoy” Abraham Lincoln

¿Es usted uno que se extenúa trabajando gratis para Hacienda?

Muchos ciudadanos caen en la gran trampa preparada por la Hacienda Pública para convertir su trabajo del ciudadano en un medio fácil para llenar las arcas estatales

Indigestemos a la maquinaria neoliberalista capitalista

La irracional necesidad de acaparamiento nos sumerge en una carrera agotadora sin sentido”

Sin miedo a nada

“No hay mayor bienestar que gozar de un sano equilibrio interno, que me facilite poder dormir con entereza y despertarme con quietud”.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris