Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

También quedará París

José Carlos Navarro (Mérida)
Redacción
viernes, 14 de abril de 2006, 00:26 h (CET)
No hay nada mejor para conocer sobre temas concretos como seguir el rastro escrito de los expertos. O seguir el del que los transcriben, en determinados medios de comunicación. No cabe ninguna duda sobre la interpretación de los llamados boletines internos (ZUTABE) o de las declaraciones de la organización criminal, para saber que los objetivos permanecen inalterables, pese a quién le pese el sentimentalismo del canto de sirena de la paz y el amor perpetuos. Entrelazar palabras puede servir para tejer un manto de bondad, que envuelve a los perversos sin arrepentimiento. Contra el vicio de pedir está la virtud de no dar, máxime cuando lo que se pretende ofrecer no es tuyo. La soberanía pertenece siempre al pueblo, y no a circunstanciales engaños o maniobras electoralistas. Menos aún a ilegales sufragios de autodeterminación, con el chantaje y la coacción mirando entre las enrejadas ventanas de los espacios sin ley. Los conocedores de la historia de Navarra saben de su posición ante las monarquías de la unificación de España, así como de sucesiones dinásticas, como para soslayar la resistencia de su pueblo ante negociaciones con Eta en su nombre. Baldío territorio para tal siembra, sin que ello quiera decir que puede producirse el daño sin cuantificación en primera instancia.

No hablemos de la república francesa cuya malla administrativa en provincias, es impermeable a cualquier intento de escisión de su centralista y no menos jacobino Estado. Las líneas administrativas no dividen etnias, ni pueblos, sino que son formas de control administrativo para todos los ciudadanos. Y en estas están los reivindicadores de "Euskal Herria" con lo que llaman sus provincias vascas en Francia, donde la banda sigue rearmando y organizándose.

Es ahí donde entra el amigo de los populares españoles y a la sazón ministro de Interior galo, Nicolás Zarkozy, en su pretendida ascensión a encabezar los destinos de su país. Combatir allí a los que pretenden escindir su país puede darle réditos , pero la estrategia dialogante española se queda con las espaldas al aire y bien mojadas. Elucubraciones a parte de tales hipótesis, la endeblez de este proceso de alto el fuego quedará siempre interrumpido y vuelta a empezar tal como en Casablanca: siempre quedará París. Y ya los parisinos supieron las consecuencias del régimen de Vichy, con sus concesiones y negociaciones con el invasor que cruzó su línea Maginot.

Noticias relacionadas

Una muralla para aislar el desierto del Sahara

Intelectuales de todo el mundo analizarán en Marruecos el problema de la inmigración que causa insomnio y desacuerdos en Europa

El discurso de la payasada

Cuatro artículos que me han ayudado a encontrar la mía

Heráclito

Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana

Trapisondas políticas, separatismo, comunismo bolivariano

Una mayoría ciudadana irritada

Prejuicios contra las personas

Es una malévola tendencia, favorecemos los prejuicios y protestamos contra sus penosas consecuencias
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris