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Etiquetas:   Punto crítico   -   Sección:   Opinión

Un acuerdo imposible

Raúl Tristán

viernes, 31 de marzo de 2006, 04:24 h (CET)
El Presidente incógnita (no sé en absoluto qué es lo que pretende hacer con éste país nuestro, que no suyo en exclusiva), Rodríguez Zapatero (el sin brújula, o con brújula que marca al sur), y el líder de la oposición-protesto por todo, Rajoy, han tenido una cita. Como los nuevos amantes, como los recién enamorados, o al menos eso es lo que pretenden hacernos creer los titulares de los principales periódicos:

- “ABC” titula: "Zapatero y Rajoy pactan un modelo de interlocución «directo y exclusivo» para hablar de ETA". "El presidente garantiza al dirigente popular que no ha pactado ningún «precio político» ni asumido «compromisos» con ETA, y Rajoy asegura que se da por satisfecho".

- “El País” dice: "Zapatero plantea a Rajoy un diálogo "directo y exclusivo" para buscar el fin de ETA".

- “La Razón”, por su parte: "Zapatero dará cuenta «directa y exclusivamente» a Rajoy de la marcha de la negociación con ETA". "El presidente del PP le ofrece su apoyo y el de su partido «sin apellidos ideológicos ni partidistas» para acabar con la banda".

- “La Vanguardia” comenta: "Zapatero y Rajoy inician el deshielo para trabajar juntos por el fin de ETA". "El presidente informará del proceso directamente al líder de la oposición".

- “El Mundo” señala: "Rajoy ofrece al Gobierno su apoyo y le reclama que 'no dé pasos que comprometan al Estado'".

- “Siglo XXI”: "Rajoy ofrece su apoyo al Gobierno para acabar con ETA". "Zapatero dialogará 'directa y exclusivamente' con el líder del PP sobre el proceso de paz".

- “Libertad digital”: "Zapatero reduce el pacto antiterrorista a un diálogo exclusivo entre él y Rajoy tras recibir su 'apoyo para acabar con ETA'".

Y así podríamos seguir hasta acabar con todos los medios. Lo que se deduce de todas las citas es que parece haber llegado el momento del necesario entendimiento entre Zapatero y Rajoy.

Nada más lejos de la realidad. La cita entre ciegos, que no a ciegas, es el banco pintado. Un artificio de cara a la galería. Un montaje similar a los de la prensa rosa, sólo que estos políticos metidos a actores no saben fingir tan bien como los famosos de tres al cuarto.

El pueblo llano necesita creer que ambos van a trabajar conjuntamente, de la mano, cuando realmente no es esa su intención. Y no engañan a nadie. Ambos han acudido al encuentro aupados en sus posiciones inamovibles. Por más que digan o dejen de decir, ninguno desea dar su brazo a torcer. Fijándonos en el fondo de sus palabras, queda clara la defensa de sus originales postulados.

Zapatero no desea volver al Pacto, por lo que trata de camelar a Rajoy y a la opinión pública vendiendo una “relación preferente”, directa y exclusiva, o lo que es lo mismo: vas a creer que “te soy fiel, pero desde este mismo instante estoy poniéndote los cuernos”. Zapatero ha ninguneado a Rajoy desde el inicio de las negociaciones, un inicio que puede remontarse a muchos años atrás. Pretender que Rajoy crea en sus palabras es una necedad. Además, de ese modo, Zapatero quiere poner un bozal en las bocas escupefuego de la oposición, silenciadas sin remedio por un acuerdo consentido, un contrato político que se queda en simple telón paisajístico del escenario teatral en el que ha degenerado la negociación.

Zapatero seguirá como hasta ahora, negociando por su cuenta, contando lo que le venga en gana y a quien le parezca. Va a su aire. Al final, hasta el profeta del consenso y las buenas palabras ha terminado tocado por el dedo de la divinidad. Todos acaban endiosados, creyéndose los poseedores de la única verdad.

Rajoy, por su parte, no tiene intención alguna de ceder un ápice de su punto de partida, de adelantar sus líneas rojas hasta posiciones más razonables. Y hay que ser realistas. En toda negociación existen cesiones por parte de ambos negociadores. Pensar, o desear, otra cosa, es no querer abrir los ojos a lo que una negociación en toda regla supone.

Va a haber cesiones políticas, como ya las ha habido, sepamos de ellas o no. Y habrá más cesiones en todos los ámbitos. Es cuestión de tiempo que se conozca el precio definitivo, si es que hay alguno “definitivo”.

Mientras tanto, veremos cuánto tiempo les dura la pantomima. Cualquier día, Zapatero volverá de nuevo a hacerle saltar los plomos a Rajoy. Y cualquier día, los cancerberos de la oposición no podrán mantener sus fauces cerradas. Todo es cuestión de tiempo. Se cansarán, ya lo verán.

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