Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

La nueva Rusia y la nueva China se conocerán

Dmitri Kosyrev
Redacción
viernes, 24 de marzo de 2006, 04:43 h (CET)
Esta frase la profirió el embajador de China en Moscú, Liu Gochang en la reciente conferencia on-line en la empresa “Rosbusinessconsulting” cuyo tema fue la próxima visita a Pekín del presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien inaugurará allí el Año de Rusia en China. Las palabras del embajador chino encierran en sí una idea seria, como siempre ocurre en las declaraciones chinas redactadas de antemano. En este caso concreto lo dicho sobre “mentalidad renovada” puede entenderse como alusión a la necesidad de que el mayor número posible de rusos y chinos se conozcan de nuevo. Más bien, que ajusten el concepto que tienen los unos de los otros a la realidad existente. Que se repita, si es posible, lo que ocurría en la década del 50, época en que cientos de miles y millones de nuestros ciudadanos mantenían excelentes relaciones mutuas. Es de recordar, sin embargo, que ahora no son los años 50 del siglo pasado y que en este medio siglo China y Rusia se han vuelto otros Estados.

Es de hecho el tema clave de la próxima visita de Vladimir Putin a China. Su participación en el acto de inauguración del Año de Rusia en China (al que seguirá el Año de China en Rusia) no es un acto rutinario sino una respuesta tajante al problema de nuestras relaciones bilaterales.

Los líderes de los dos países comenzaron a dar forma concreta al problema hace aproximadamente 2-3 años por quedar evidente la clara diferencia entre las buenas relaciones entre los dirigentes de los dos países y la falta de contacto entre importantes sectores de la sociedad de Rusia y China. De ponerlo en términos claros, la década del 50, que era la época de “gran amistad”, ha terminado justamente ahora que se han retirado las generaciones que se entendían bien. Ha llegado la hora de recordar que lo que crece de por sí es solamente la maleza, mientras que los árboles frutales y arbustos frutales necesitan atención y cuidado.

He aquí un ejemplo tomado del ámbito de la cultura y arte. A muchos chinos de la vieja generación les gustan canciones rusas de los años 50, casi olvidadas en la propia Rusia. Hasta ahora en China actúan con éxito elencos danzarios, sinfónicos y teatrales, mayormente aquellos que se hicieron populares en la época de oro de la amistad. En 2005 estuvieron en China 23 elencos artísticos integrados en total de 1167 personas, lo que no es mucho.

Lo mismo puede decirse sobre la literatura: después de las obras clásicas del siglo XIX (Tolstoi y Dostoyevski) y después de la literatura clásica soviética (Sholojov y Gorki), en la literatura rusa se han sucedido como mínimo tres épocas literarias. Hoy día los rusos hablan de escritores contemporáneos cuyos nombres son poco conocidos para la gente en China.

Todo ello significa que en su conocimiento de la cultura rusa el público chino se halla atrasado medio siglo y conoce sólo la cultura clásica probada. El público ruso cae en el otro extremo: ahora el país vive un auge del interés por todo lo asiático, lo que puede compararse con el “descubrimiento de Europa” en los años 90. Pero el que actualmente en las grandes ciudades rusas esté en la moda todo lo chino, este interés no deja de pecar de superficialidad pues al público ruso le falta comprensión de la literatura clásica china que es la base de la existencia de esta civilización antigua. El público ruso se crea en su imaginación la imagen de una China tan remota de la realidad como parte importante del público chino ve una Rusia distinta a la real.

En general, el interés recíproco y la aproximación mutua de los dos pueblos son evidentes. Según recientes datos estadísticos citados por el embajador Liu Gochang en la mencionada rueda de prensa, el turismo recíproco entre Rusia y China ya ha comenzado a vivir un período de bonanza. El año pasado el número de turistas chinos que viajaron a Rusia por primera vez rebasó un millón, mientras que a China viajaron 2 millones 150 mil personas. Estas cifras pueden compararse con los 690 mil turistas rusos que viajaron a China en 1998, entre los que, a diferencia de la época actual, una considerable parte se ocupaba más bien de comercio que de verdadero turismo.

La idea de inaugurar años de Rusia en China y de China en Rusia nació de estas dos tendencias: por una parte, de la pérdida de muchos de los viejos vínculos y, por la otra, del inesperado surgimiento de relaciones de tipo nuevo. Se trata, de hecho, de una idea de repetir la época del 50 sobre una base moderna en que coexistan dos sociedades muy distintas a las que existían en los años 50. Los rusos y los chinos descubren con entusiasmo el mundo entero: Europa y América y otras partes del mundo. Ha surgido una situación de emulación cultural con sus pros y contras.
Por otra parte, el Año de Rusia en China que comienza con la visita del presidente Putin a Pekín no consiste únicamente en un intenso programa cultural. Si bien un amplio festival de cultura rusa forma parte del programa del Año de Rusia en China no deja de ser una pequeña parte del mismo. Especial atención se dedicará, por ejemplo, a los vínculos mutuos entre los hombres de negocios de los dos países. Borís Titov, presidente del Consejo de Negocios Ruso-Chino, menciona a RIA Novosti el Foro de Círculos de Negocios de Rusia y China que se celebrará durante la visita oficial de Vladimir Putin a China, la exposición en que se presentarán proyectos conjuntos de cooperación económica y la jornada ruso-china de inversiones, así como la exposición nacional rusa que se inaugurará en Changhai en noviembre próximo. En este terreno, igual que en todos los demás, los eventos están previstos con una perspectiva de dos años.

Mas, es evidente que en este período bianual se hará mayor hincapié en el aspecto humanitario. China, por ejemplo, ha aumentado sus cuotas en cuanto a las becas para los estudiantes rusos que estudian la cultura y la lengua. Es de esperar que lo mismo anuncie en Pekín Vladimir Putin. El año pasado, cerca de 4 mil estudiantes chinos expresaron su deseo de cursar carrera en Rusia donde en total estudian ahora 15 mil. Y por último, se ha intensificado fuertemente la cooperación entre periodistas: por ejemplo, entre las agencias ITAR-TASS y “Hsinhua”, RIA Novosti y “Renmin ribao”, canales de TV, la emisora “Voz de Rusia” y Radio Internacional de China y otros. Y por último, Rusia será invitada de honor en la XIII Feria Internacional del Libro en Pekín (fines de agosto - comienzos de septiembre). Los libros de Rusia tendrán un espacio récord de 1000 metros cuadrados.

En resumidas cuentas, resulta que los líderes de los dos Estados ponen la causa del desarrollo de las relaciones entre éstos en las manos de los millones de ciudadanos de Rusia y China. Son las generaciones venideras las que podrán justipreciar el valor de esta idea.

____________________

Dmitri Kosyrev, RIA Novosti. Las relaciones entre Rusia y China deben estructurarse “sobre la base de una mentalidad renovada”.

Noticias relacionadas

El Satélite Mohammed 6 B levanta vuelo

La nación marroquí sigue su firme camino hacia la modernidad asimilando los avances tecnológicos del mundo

Sánchez a tumba abierta intentando darle el vuelco a España

La influencia de Pablo Iglesias y la necesidad de dar apoyo a los soberanistas, le impulsan a entrar a saco con el modelo de Estado de España

Celestina o “el Tinder” prerrenacentista

Una remozada “Celestina” resucita en la magnífica adaptación de la productora Un Pingüino

Donde se habla de encuestas sorpresivas y de otros temas

“Todo el estudio de los políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios.” Diego de Saavedra Fajardo

Wittgenstein

​Una de las afirmaciones hechas por las personas que apoyaron la "I Carrera contra el suicidio" se refería a que quieren que este tipo de muerte deje de ser un tabú y que pase a ser estudiado con detalle para poder evitar fallecimientos por esta causa.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris