Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Políticamente incorrecta   -   Sección:   Opinión

La paridad, el feminismo o la gran hipocresía de la izquierda

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
viernes, 17 de marzo de 2006, 22:08 h (CET)
Viene al caso el asunto después del numerito circense organizado por las diputadas de la izquierda en el Congreso de los Diputados contra el portavoz del Partido Popular, Eduardo Zaplana.

Eduardo Zaplana, quizá un tanto harto de los insultos personales con que la Vicepresidenta se permite dirigirse a los populares cada miércoles durante las sesiones de control – “mentes obtusas, corazones empozoñados… Esto ¿se le ha ocurrido a usted sólo señor Acebes? Cambie sus atuendos…”- arremetió contra Fernández de la Vega con la siguiente frase: "Cuánto ganaría la Cámara si usted, que es tan aficionada a disfrazarse de vez en cuando, un día, aunque sólo fuera un día, se vistiera de vicepresidenta del Gobierno y cumpliera con su obligación de responder a las preguntas de la oposición".

Lo del disfraz, es evidente, iba referido al bochornoso número de la Vicepresidenta y sus amiguitas disfrazadas en Maputo; viaje de lujo durante el cual no hizo una sola referencia a la opresión que las mujeres de dicho país sufren día a día y no mencionó las ablaciones de clítoris.

Porque lo del viaje de Fernández de la Vega fue un viaje de nuevas ricas – el viaje nos ha costado a todos los españoles más que las ayudas que España da para dos países africanos- para hacer el ridículo. 2 suites y 70 habitaciones fueron reservadas para la alegre “comitiva del disfraz”.

¿Dónde estaba la alegre delegación cuando la somalí –afincada en Holanda- Hirsi Ali estuvo la semana pasada en Madrid? ¿Dónde están cuando se lanza, por parte de valientes mujeres que quieren liberarse de la opresión, la sharia y la ablación, manifiestos contra el islamismo, bajo cuya represión la vida de una mujer vale menos que la de un perro? Las feministas, borrachas de multiculturalidad, miran hacia otro lado.

Ayer las diputadas de la izquierda no pudieron tolerar la semántica empleada por el portavoz popular. Y abandonaron, acompañadas por el Ministro Montilla, sus escaños, tildando a Eduardo Zaplana de machista. Espectáculo televisivo puro y duro. Porque ¿dónde está el machismo? ¿Es que acaso la señora Vicepresidenta puede hacer alusiones personales, día sí, día también, a los diputados populares pero ella es de cristal y nadie puede criticarla? Ya está bien de tanto feminismo trasnochado. Ya está bien con la “parida”. Ya está bien de sustituir la lucha de clases por la lucha de sexos. Basta ya de tanta hipocresía. Si se quiere igualdad hay que ser iguales, no señoritas delicadas a las que nadie puede criticar bajo la excusa de ser tildado de machista. Si el PSOE puede afirmar que Mariano Rajoy está loco debe aceptar que se pueda tildar de loca a De la Vega.

Cuando Bono, el ministro medallista, afirmó ante la prensa que Esperanza Aguirre "besa por la mañana y muerde por la noche, de una manera que no es acorde con su aristocrática posición" las diputadas de izquierdas callaron. Cuando Constantino Méndez, delegado del Gobierno en Madrid, afirmó que a la presidenta madrileña “es difícil que le quepan tres ideas en la cabeza”, las diputadas callaron. Cuando Moratinos puso de ejemplo de tolerancia a un país como Qatar, en donde se ejecuta a homosexuales por el mero hecho de serlo, se impone la sharia y no existen los derechos civiles, las diputadas socialistas callaron.

Mientras el PSE-EE mantiene como presidente del partido en Guipúzcoa a un señor, Jesús Eguiguren, condenado por sentencia firme por malos tratos a su mujer, a la que, según consta como hechos probados golpeó, con las manos, un paraguas y un zapato en medio de una discusión conyugal, las diputadas socialistas callan. No he visto yo a las indignadísimas diputadas de la izquierda ni a la señora Fernández de la Vega abandonar sus escaños como protesta. No las he visto decir esta boca es mía al saber que el PSE-EE mantiene a este señor en cargos tanto públicos como orgánicos del partido. ¡Cuánta hipocresía!

Claro, estamos hablando del partido de la paridad. Ese partido en donde las mujeres ascienden a cargos y puestos de responsabilidad en razón de su sexo, no por su capacidad o mérito. Lo cual es un ejercicio de machismo infinito. Porque ya me dirán. Si las mujeres son impuestas en listas electorales o consejos de administración por “no tener colita”, ¿alguien se las podrá tomar en serio?

En cualquier país normal las personas –hombres o mujeres- ascienden en función de su preparación, capacidad y mérito. A mí, como mujer, me ofende, y mucho, que ahora vaya a resultar que el prepararme no sirva para nada. Basta con ser mujer. Aunque seas tonta del bote o cocinera antes que “fraila”. Y me ofende que las llamadas feministas callen ante la opresión que millones de mujeres sufren en otros países. Vergonzoso. Hipócrita. Machista.

Noticias relacionadas

Qué explicaría la visita de Xi Jinping a Panamá

Panamá no constituye ejemplo de gran o mediana potencia

¿A quién voto en las próximas elecciones andaluzas?

Los socialistas han gobernado en Andalucía desde 1982 sin interrupción y no hemos salido del vagón de cola

Macron y Mohammed 6 en tren de alta velocidad

Mientras otros países del Magreb se resisten a la modernidad, Marruecos se suma a la carrera espacial y viaja en trenes de alta velocidad

¿Hacia un Brexit traumático?

La irrupción de fuerzas centrífugas consiguió la victoria inesperada

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris