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Europa, Moscú y Pekñin dan a Teherán 30 días más

Piotr Goncharov
Redacción
domingo, 12 de marzo de 2006, 01:38 h (CET)
En su reunión dedicada al programa nuclear iraní, el Consejo de Directores de la OIEA tomó la verdadera “decisión salomónica” habiendo resuelto endosar lo relativo al dossier nuclear iraní sobre el Consejo de Seguridad de la ONU.

El Consejo de Directores concluyó su reunión sin haber aprobado en resumen una resolución, lo que significa al menos que en tiempos próximos el harto comentado dossier nuclear de Irán no será remitido al Consejo de Seguridad de la ONU. A este organismo fue enviado solamente el informe del director general de la OIEA, lo que, en principio, había sido previsto por la anterior sesión “extraordinaria” del Consejo de Directores celebrada el 4 de febrero pasado. Simplemente, ha expirado el plazo concedido a Teherán para suspender su programa de enriquecimiento de uranio, después de lo cual el informe del director general, conforme a lo previsto, fue enviado a Nueva York, pero no más.

Ya en vísperas de la reunión del Consejo de Directores sobre el programa nuclear surgía la impresión que, como antes, los representantes de la OIEA no saben qué hacer con el expediente nuclear iraní. Por ejemplo, Estados Unidos consideraba como resuelta la entrega del dossier iraní al Consejo de Seguridad de la ONU. Otra cosa es qué hacer con éste después de su entrega. El representante permanente de EE UU ante la ONU John Bolton confirmó, verbigracia, que la Administración Bush no se propone insistir en que el CS de la ONU examine con urgencia el problema de las sanciones con respecto a Irán.

Sin embargo, era evidente que Rusia, ansiosa de conservar el estatus de negociadora exclusiva con Teherán, no se propone renunciar a sus intereses en los sectores atómico, energético y técnico-militar de la cooperación con Irán. Por su parte, China considera a Irán como principal fuente de obtención de hidrocarburos.

El objetivo táctico de Moscú y Pekín - retener, al menos por un mes, el dossier iraní en la OIEA- se reducía a la posibilidad de convencer a la mayoría de participantes de la reunión de que la iniciativa de Rusia respecto al enriquecimiento de uranio destinado a las plantas electronucleares iranias en el territorio de Rusia, no está rechazada aún definitivamente. Si Irán acepte la idea de examinar la iniciativa rusa, habiendo reanimado a la vez la moratoria al enriquecimiento del uranio incluidas las investigaciones nucleares, el problema de entrega del dossier al CS de la ONU sería eliminado por un tiempo del orden del día.

Según todas las evidencias, Irán optó por demostrar su decisión de ir hasta el fin defendiendo su derecho a crear el propio ciclo nuclear completo, recurriendo a la vez a la retórica ya conocida. Irán revisará su actitud hacia la Agencia Internacional de Energía Atómica, si las potencias mundiales utilicen este organismo en calidad de instrumento de presión política, declaró este lunes el presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad al intervenir en la reunión del gobierno. Esta declaración del mandatario iraní significa: de ser entregado el dossier iraní al CS de la ONU, Teherán cerraría a los inspectores de la OIEA el acceso a las instalaciones nucleares iraníes anunciando a la vez el comienzo del enriquecimiento industrial de uranio.

Pues ¿qué pasó en Viena, en resumidas cuentas? París, Berlín y Londres no sólo demostraron por todos los medios su disposición de llegar a un compromiso con la parte iraní, sino que restaron apoyo incondicional a la postura de Washington.

Según informó el “Washington Post” en vísperas de la reunión, los diplomáticos norteamericanos que abogan por la entrega del dossier iraní al CS de la ONU, ya elaboraron el proyecto de declaración adecuada del Consejo de Seguridad, conforme al cual Irán tendría 30 días para retornar al régimen de moratoria al enriquecimiento de uranio y reiniciar sus contactos con inspectores de la OIEA. En caso de rechazarlo, a Irán le serán aplicadas rígidas medidas diplomáticas incluyendo las sanciones económicas y políticas. Pero últimamente Alemania y Gran Bretaña postulaban más a menudo lo necesario de retener, no obstante, el dossier iraní en la OIEA. Evidentemente, la postura de estos dos negociadores con Irán, junto con la postura de Rusia y China, condujo a que al CS de la ONU fue enviado tan sólo el informe del secretario general.

Sin embargo, si incluso el dossier de Irán quede en la OIEA, Teherán tendrá los citados 30 días para restablecer el régimen de moratoria y comenzar su cooperación con la OIEA. En caso del desacuerdo de Irán, el dossier será entregado inmediatamente al CS de la ONU y, posiblemente, con el mismo guión elaborado por los diplomáticos norteamericanos.

A propósito, según declaración de Nikolas Burns, subsecretario de
EE UU para cuestiones políticas, Washington considera el envío del informe del director general de la OIEA al CS de la ONU como comienzo de una “nueva fase en la diplomacia”: actividades en el marco del CS de la ONU”. Al decir de éste, el CS de la ONU examinará la declaración en nombre del presidente del Consejo o la resolución basada en lo dispuesto por el artículo 7 (de la Carta de la ONU), y si después de estos pasos Irán se niegue a aceptar las recomendaciones de la comunidad internacional, “será necesario examinar las posibles sanciones concretas que ya son objeto de discusión en varios países”.

Según todos los indicios, Teherán ha aceptado este desafío. “En la actualidad, se vio debilitada la confianza del pueblo iraní hacia los institutos internacionales, y ya va siendo hora de poner a prueba esos organismos internacionales” y, de ser despreciados sus derechos legítimos, “el pueblo de Irán dejará de prestar atención al tono altanero de la comunidad mundial”, declaró este miércoles el presidente de Irán Ahmadineyad.

El CS de la ONU no podrá pasar por alto la disposición de Irán de acceder a la escalada de tensiones en torno a su programa nuclear, si, por supuesto, no lo sea un maniobra de Teherán, tanto como la falta del apoyo completo y unívoco por parte del “trío europeo” de la postura de Washington respecto al problema iraní. Por esta razón, es muy probable que el CS de la ONU “exija” de Irán reanudar cooperación con la OIEA para “recuperar la confianza de la comunidad internacional”. En última instancia, se dan largas una vez más a la solución del programa nuclear de Irán.

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Piotr Goncharov, es analista de RIA Novosti.

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