Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Política   Elecciones   Andalucía  

De idiotikos y politikois

En la antigua Grecia los asuntos de Estado concernían a todos los habitantes de la “polis”
Jorge Hernández Mollar
domingo, 18 de noviembre de 2018, 12:35 h (CET)

El 2 de Diciembre los andaluces volveremos a pronunciarnos sobre la mejor opción de gobierno que deseamos para gestionar los asuntos de nuestra comunidad. Abierta ya la campaña electoral es perfectamente constatable que el interés despertado en el electorado difiere mucho de aquellas donde la megafonía, la cartelería, la quincallería, el puerta puerta o los mítines interrumpían nuestra vida diaria para atender a candidatos y acompañantes, que con sonrisa electoral ad hoc y disculpas constantes intentábamos convencerles de las bondades de nuestras programáticas promesas.


Toda esta parafernalia ha dado paso a los escuetos mensajes y debates que mueven las poderosas redes sociales o los digitalizados encuentros sectoriales que suelen celebrarse en un ambiente de más proximidad entre los intervinientes y el reducido público asistente. Del ruido callejero o las paredes tapizadas con las caras de los candidatos ya solo quedan los reportajes gráficos o televisivos de las visitas programadas a una explotación agraria o industrial y algunas entrevistas más o menos artificiosas en los periódicos, radios o televisiones, habitualmente poco ingeniosas y repetitivas


Nada que objetar a que las nuevas tecnologías, las exigencias medioambientales y las herramientas que han impuesto los nuevos canales de comunicación más sofisticados, más directos y más “limpios” para la convivencia ciudadana, pero es un hecho cierto que hoy el elector tiene un menor grado de interés y que ha disminuido notablemente la emotividad y la atención que rodeaban las anteriores campañas y los grandes mítines.

.

A nadie se le oculta que la inmoral y despreciable conducta de quienes se han enriquecido injustamente en estos últimos años, manchando de esta manera la trayectoria honesta y desinteresada de miles de hombres y mujeres que se han entregado al servicio de España en el ejercicio de la política, ha contribuido al descrédito y la desconfianza en los partidos políticos. Todos, los de la vieja y nueva política, están estigmatizados por un alejamiento del ciudadano hacia las palabras o promesas de los políticos.


En la antigua Grecia, los asuntos del Estado concernían a todos los habitantes de la “polis”. Politikoi era todo lo que rodeaba al interés de los ciudadanos por los asuntos del Estado y a esto se contraponían los idiotikos o asuntos de interés privado o personal. En el panorama político actual, da la impresión que han ganado más peso los ”idiotikos o idiotes” que los “politikoi o políticos” porque la percepción del ciudadano es que los intereses privados o personales están muy por encima de los generales del Estado.


Lo cierto y verdad es que si el cambio no se produce después del 2 de Diciembre, los andaluces seguiremos sufriendo a los “idiotikos” que se afanan más en defender sus intereses personales o de partido que los generales de la Comunidad, llegando al extremo de confundir Andalucía con el propio partido socialista. Una crítica al partido es una crítica a Andalucía, una critica a Susana Díaz es un “desprecio” a Andalucía cuando no una “canallada”. Frente a esto la “politikei” exige afrontar con realismo las carencias y deficiencias que hoy sufre Andalucía: las de nuestra sanidad pública después de más de treinta años años de gobierno socialista o los graves problemas de seguridad ocasionados por el alarmante aumento de la criminalidad organizada por el narcotráfico o la trata de seres humanos.


La “politikei” exige también ocuparse de la llegada masiva a nuestras costas y playas, de pateras repletas de inmigrantes ilegales, con final trágico para muchos de ellos ya que dejan sus esperanzas en un mediterráneo ensangrentado por quienes trafican con sus vidas, o de un sistema educativo que pretende hacer de la escuela un centro de adoctrinamiento estatalizado impidiendo a los padres y familias elegir libremente los centros de educación de sus hijos o poniendo trabas a la concertación de aquellos que optan por la educación diferenciada, cuya oportunidad y legalidad ha sentenciado el TC en repetidas ocasiones..


No es de recibo que, Canal Sur, nuestra televisión pública, haya renunciado a promocionar la cultura que se merece el pueblo andaluz repleto de prestigiosos profesionales del mundo del arte, las ciencias o las letras. Ni nuestros mayores ni nuestros jóvenes se merecen el tratamiento que se le ofrecen en algunos de sus programas, sin mencionar la falta de objetividad y manipulación de sus informativos según le convenga a la actual regidora socialista. La “politikei” debe asumir y tratar de solucionar también las graves deficiencias que presentan hoy algunos de nuestros juzgados o tribunales o la importante presión fiscal, impuesto de sucesiones incluido, que son un relevante obstáculo para las inversiones y desarrollo de nuestro sistema productivo.


Es cierto que la Andalucía de hoy no es ni la sombra de la de hace cuarenta años. Los ingentes y millonarios fondos estructurales de la Unión Europea y la gestión y cooperación entre Administraciones públicas, unido al impulso empresarial y al esfuerzo de millones de trabajadores han contribuido al desarrollo de sus infraestructuras, de su potencial turístico, del sector servicios o del desarrollo urbanístico, agrícola y rural. Los andaluces nos sentimos orgullosos de nuestra tierra y de los logros conseguidos. Pero necesitamos hombres y mujeres que desde la “politikei” sirvan con generosidad y entrega a una Andalucía, un poco ya cansada, fatigada y desconfiada de los “idiotikos” que la han venido gobernando.


Ha llegado la oportunidad de iluminar una nueva Andalucía, para no caer en la desesperanza que denunciaba con su especial finura poética Federico García Lorca:

Si la esperanza se apaga y la Babel se comienza, ¿qué antorcha iluminará los caminos en la Tierra?

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Dignidad y valores

La dignidad es el respeto y estima que toda persona por el hecho de estar viva se merece

Rivera apela al transfuguismo político. Quien no corre vuela

Quizá esta ha sido la más rocambolesca época de distrofia política, donde el futuro de España se está jugando al “estraperlo”

En el último minuto

​Si no fueran politicos adolescentes sino hombres de Estado, con visión del bien común del país y no de partido o personal, se agarrarían 'in extremis' a un gobierno de gran coalición con pactos de mínimos ante los grandes eventos que nos anuncia el futuro

Ver, juzgar y actuar

​Voy colgando mis modestos artículo en un blog al que he titulado “ver, juzgar y actuar”, los tres pasos que aprendimos en el libro de Maréchal, La Revisión de Vida, en mis años juveniles en la Acción Católica y seguramente el paso más difícil es el de juzgar, pues si cada hecho sobre el que me fijo a la hora de escribir no lleva a un juicio sobre mi mismo queda reducido, en el mejor de los casos, a un simple comentario bastante inútil.

Párrafos que no irán a ninguna parte. Parte II

No a los malos tratos, a la maldad. No al dolor inaugurado ni la terquedad
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris