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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

El otro terrorismo

Miguel Rivilla (Madrid)
Redacción
sábado, 18 de febrero de 2006, 21:28 h (CET)
Existen dos clases de terrorismos execrables, condenables e igualmente aborrecibles: El rojo, que practica ETA y demás violentos; y el blanco, que practican los abortistas. Ambos son delitos gravísimos contra la Ley de Dios, expresada en el 5º mandamiento y que además, atentan contra los derechos humanos, el primero de los cuales es el derecho a la vida, fundamental e inalienable de toda persona, aunque no haya nacido.

La suma de las victimas de ETA no llegan al millar. Las víctimas de los abortos, sobrepasan cada año, los 90.000 , sin contar los embriones desechados en su manipulación

El terrorismo rojo, es visible, impactante. Produce casi unánime rechazo y condena.. Sus autores y colaboradores huyen, se esconden y la ley les persigue..No sucede así con el terrorismo blanco. Es oculto, camuflado y hasta justificado. Hay gente que lo acepta, coopera. y lo promueve. Es legal y no punible en sus tres supuestos.

De lo anterior es lógico concluir que:

-Se da una doble moral admitida, como la cosa más natural, en nuestra sociedad.

-Abunda la hipocresía, ignorancia o desprecio por la vida humana de los seres más débiles, inocentes e indefensos, con la consiguiente subversión de valores..

-Tal proceder es una gravísima conculcación –(pecado) - contra la Ley de Dios.

-La única salida es la conversión –(vuelta a Dios)-, a todos los niveles :personal, familiar y social. No habrá paz auténtica con desprecio a la vida humana.

Todas las demás reacciones, remedios y soluciones, serán tan inútiles, como pretender curar un cáncer con aspirinas o cataplasmas.

Lo dicho vale por idéntica razón para los embriones y células madres manipulables.

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