Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Rusos y españoles como europeos correctos

Dmitri Kósyrev
Redacción
jueves, 16 de febrero de 2006, 05:40 h (CET)
El obvio éxito de la visita de Vladimir Putin a España despierta los complejos pensamientos acerca de qué pasa en materia de las relaciones de Rusia con los europeos. Vladimir Putin tiene relaciones sinceras no sólo con los líderes españoles, incluidos el Rey y el Presidente del Gobierno. Entre los amigos más íntimos de Moscú en Europa se puede mencionar, por ejemplo, países más distintos como Italia y Países Bajos. Sin hablar ya de las relaciones especiales con Francia y, más aún, con Alemania (las relaciones con ésta última no han cambiado ni siquiera con el reciente cambio de cancilleres).

Ello no obstante, en lo que se refiere a prácticamente todas las estructuras europeas, ante todo a la sede de la Unión Europea en Bruselas, diversas fuentes informadas en Moscú dicen que allí no se sabe cómo comportarse con Rusia y, lo peor de todo, ni se quiere hacer nada a este respecto. Lo enigmático del caso reside en cómo un todo puede distinguirse tanto de sus partes clave.

El quid del problema está en que al “europeo en general” le asombra la situación en que primero éste pensaba que Rusia iba a adherirse a Europa en base a los valores y principios europeos, mas luego descubrió que Rusia tiene su propia visión de situaciones más diversas y siempre la tendrá. Y que Rusia lo que quiere no es adherirse sino hablar con Europa de igual a igual, sin disimular lo que piensa de lo que ocurre, digamos, en Ucrania o en Uzbekistán.

También ahora en Madrid (o antes de la visita a Madrid), Vladimir Putin se pronunció de forma absolutamente tajante sobre los candentes problemas para los europeos: acerca de la libertad de expresión y sobre todo la libertad de dibujar caricaturas de los profetas de otras religiones. Dijo que antes de hacer algo hace falta pensar cien veces. En Madrid habló de la idea de “alianza de civilizaciones” promovida por España como respuesta al llamamiento del anterior presidente de Irán al “diálogo de las civilizaciones”. Es en Madrid donde dijo que quisiera invitar a Moscú a los representantes del movimiento palestino HAMAS que recién ganó las elecciones y que en EE.UU. y la Unión Europea se considera terrorista. Tanto en el caso de las caricaturas como en la situación que se va agravando en torno al supuesto programa nuclear de Irán y en el caso de Palestina, Moscú ocupa de hecho una posición neutral, mientras que Occidente se queda en una posición distinta. Madrid también busca vías conducentes a la neutralidad.

El atolladero ideológico en que Europa se ha visto en sus relaciones con Rusia puede compararse con el atolladero hacia el que se dirigen las relaciones de los europeos, y de Occidente en general, con el mundo islámico. Tanto en un caso como en otro las causas radican en la sincera propensión de los occidentales en general a creerse modelo de valores civilizacionales y en la lógica negativa a los demás a aceptar estos valores.

Pero dos atolladeros son ya algo demasiado para la Unión Europea, y los líderes españoles, al intentar superar esta situación en las negociaciones con Putin, les hacen un favor bueno a todos, sin excluir a sí mismos.

Es justamente en ello en que está la médula de la visita del presidente ruso a Madrid: en los intentos que los dos países situados en los dos extremos de Europa hacen para encontrar una agenda de acciones conjuntas que favorezcan a todos, incluido el resto de los europeos.

Quiero hacer recordar que el tema – y el sentido – de las visitas de Estado se refiere no sólo a los asuntos cotidianos y bilaterales sino a las metas futuras de la cooperación entre los dos pueblos.

El Rey de España, Juan Carlos, manifiesta en su discurso pronunciado en la recepción ofrecida en honor a Putin que España está firmemente convencida de la importancia de mantener las relaciones estratégicamente importantes entre Rusia y la Unión Europea, que como importante protagonista en la palestra internacional y como presidente del “Gran Ocho” este año, Rusia podrá hacer un aporte decisivo a la búsqueda de soluciones a los problemas básicos mundiales.

Estas palabras encierran el intento de Moscú y Madrid de prestarse ayuda mutua. España necesita apoyo a su propósito de ingresar en “G-8”, mientras que Rusia necesita estructurar relaciones normales con la Unión Europea y Europa como civilización.

Y, por último, ambas partes decidieron romper el anquilosado esquema tradicional de las relaciones comerciales mutuas (“hidrocarburos a cambio de vino y aceitunas”) para entablar negociaciones sobre proyectos de inversión, cooperación espacial y otros asuntos nuevos.

Los aspectos económicos y técnicos en general de la futura cooperación tendrán que analizarse en más de una ocasión. Pero el protocolo de la visita oficial hace pensar en ¿por qué son justamente Rusia y España, países entre los que media el resto de Europa, mantienen perfectos contactos mutuos? ¿Será porque estos dos países europeos mantengan vínculos especiales con una buena parte del mundo que está fuera de Europa? Para España esto es América Latina, mientras que para Rusia es el Asia Central y otras zonas del Asia. La experiencia de esta clase de relaciones en ambos casos es muy compleja, y no obstante, puede servir de capital inapreciable para los dos países en la búsqueda de vías conducentes hacia la “alianza de civilizaciones”.

____________________

Dmitri Kósyrev, de RIA Novosti.

Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XII)

A ellos (a los miembros del Opus Dei) no se les "ofrece", sino que se les obliga a tener esa dirección espiritual

La ministra de Justicia cree en milagros

¿Novata o inexperta?

Víctimas sin voz

Nos merecemos otros cuidados y otros líderes

Tempus fugit a toda leche

En la época del “tuit”, todo es breve y rápido

¿Concertinas o más policías y guardias civiles heridos, señor Marlaska?

No estamos convencidos de que un juez considerado “progresista” sea lo que mejor conviene a España como ministro de Interior
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris