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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Tarjeta roja

Marta García (Barcelona)
Redacción
miércoles, 8 de febrero de 2006, 22:54 h (CET)
Soy catalana. Soy del Barça. Y como una niña de 9 años hay cosas que no entiendo. ¿Alguien podría explicarme cómo funcionan las cosas? No entiendo la trascendencia de una tarjeta mal pitada y la poca relevancia que se da a la resolución a la que está llegando el estatuto.

¿Somos catalanes? ¿Qué quiere decir ser catalán? ¿Cómo somos? Hay cosas que no entiendo. Nos dan gato por liebre, nos califican de radicales separatistas y nuestra respuesta como población es el silencio, omitiendo nuestra parte de responsabilidad. Cívicos. Sí. ¿Conformistas? Tenemos delante una coyuntura política que nos permite hacer oír nuestra opinión y que nos brinda la oportunidad de configurar unas bases perseguidas y defendidas des de hace muchos años y cual es nuestra respuesta. Agachar la cabeza y aceptar una mejora en nuestra relación de servitud.

Tenemos que agradecer que en vez de darnos cuatro migajas por nuestro trabajo nos devuelvan unas 50 de más, en vez de hacer entender que lo que queremos es que nos libran del yugo que tantas veces hemos gritado que nos pesaba. ¿No somos ya mayores para autogestionarnos? ¿No podemos colaborar en tan ardua empresa? Hay cosas que no entiendo.

Hay quién establece en un estatuto un idioma no reconocido. No me parece mal, si lo consideran oportuno y hay a quién le reconforta, me parece bien. Pero cuál es este juego de palabras donde una desestabiliza el país y la otra queda en la penumbra. ¿Puede ser que los que más voces dan y que más miedo tienen a la fractura permanezcan en silencio dado que les gusta el sol y determinados campos de golf? Hay cosas que no entiendo.

Los cambios sin fracturas, las ideas con diálogo, el civismo como bandera, el fútbol como distracción pero que no es importante entender y respetar las distintas realidades. ¿No tenemos una idiosincrasia propia? ¿Quizás pedimos algo que no exista? No entiendo de política, hay muchas cosas que no entiendo y me gusta ser catalana pero no entiendo en qué ofendo al serlo. Espero que los barcelonistas y el mismo Ronaldinho me perdonen pero, es que hay cosas que no entiendo.

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