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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

El president de la Generalitat del Regne de València

Federico Ferrando (Valencia)
Redacción
jueves, 2 de febrero de 2006, 00:12 h (CET)
Próximos ya a las elecciones de 2007, los valencianos, que en esta última legislatura observamos con cierto escándalo cómo se van a tramitar los Estatutos de Autonomía de otros Reinos de España, deseamos que el nuestro tenga el rango que se merece por los antecedentes históricos de nuestro Reino, y por los avatares que la edad contemporánea nos ha deparado.

Parece que surge con fuerza un Estatuto valenciano con la impronta del sistema jurídico foral que nunca debimos perder y que actualizarlo llevará tiempo, pero su objetivo es la protección foral del Reino de Valencia con toda la fuerza de los fueros; fueros que nacieron de la Corona y de la Iglesia, como en todos los Reinos y Principados de Las Españas, que incorporaron las costumbres autóctonas y las hicieron Leyes. Fueros que originaron la identidad de los pueblos mediante su cultura, lengua, signos de identidad como Senyera y denominación del territorio, que implicaba su libertad jurada por los reyes, en nuestro caso, de la Corona de Aragón.

Lo innovador de la Tradición Foral valenciana es que asume el grueso de la legislación autóctona y lo mejora de cara a un progreso en libertad de todos los valencianos.

Por ello, la importancia de que en nuestro Estatuto no metan la mano ERC, PSC, Bloc de progrés, EU-EV, BNG, PNV, CiU, PSPV, etc. De las enmiendas que han presentado en el Congreso de los Diputados, deshacen el espíritu que ha llevado a crear un proyecto de Estatuto Foral del Reino de Valencia. Si el Molt Honorable President ejerce su veto a las pretensiones de los nacionalistas-anexionistas, nuestro Estatuto se salvará, pero no llegaremos a aprobar lo que es tan necesario por el bien común de todas las personas alicantinas, castellonenses y valencianas.

Por todo ello, en 2007, sería fundamental que por fín el President de la Generalitat del Regne de Valencia fuese un político de prestigio, defensor a ultranza de la identidad valenciana, propulsor del progreso económico y social de nuestro Reino, defensor de las libertades de todos los valencianos, que dote a los Ayuntamientos del máximo de libertad, pues son la primera institución fundamental que está en contacto directo con las personas de la localidad y a su servicio, para resolver todos los problemas que se puedan plantear y mejorar la calidad de vida de los mismos. Este principio de Subsiriariedad, inseparable del Estatuto Foral, indica colocar a los Ayuntamientos con una Autonomía mucho mayor de la que tienen actualmente.

El sistema liberal centralista en España, ha ahogado las iniciativas de progreso de los Reinos y Principados de España. Por ello, nostre President de la Generalitat Foral Valenciana debe tener, además, obediencia escrupulosa con los valencianos, sin que los partidos de ámbito nacional interfieran en la marcha política, económica, social y cultural de nuestro Reino.

Las órdenes desde Madrid, han hecho que en veinticinco años de Estatuto quedasen ahogadas muchas de nuestras propuestas de libertades y progresos.

El año 2007 debe ser el año de los valencianos, de los alicantinos, de los castellonenses. Debemos tener un President nuestro, sin estar sujeto a disciplinas de partido en Madrid, que devuelva a la sociedad valenciana la ilusión de nuevas libertades y progreso, con leyes forales que no tienen ningún límite por encima más que el Derecho Natural del Dios Creador, que pone orden y el bien común de todos, el amor entre los humanos, por encima de cualquier ley. De ahí hacia abajo, no existe límite para una legislación que busque la justicia, la defensa, la participación social de la Iglesia, del Ejército, de los Empresarios, gremios, etc.

Todo ello, sin renegar de nuestra historia, de más de dos mil años junto a la Iglesia Católica, la Monarquía, nuestro Reino, la federación de Reinos y Principados españoles y la solidaridad entre los hermanos que más necesitan de nuestro soporte.

Volem un President de la Generalitat Foral sense qualsevol atadura a Madrit. Plenament lliure per a defensar y progresar al Regne de Valencia.

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