Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Minoría absoluta   -   Sección:   Opinión

La memoria de las víctimas

Patxo Palacios
Patxo Palacios
miércoles, 1 de febrero de 2006, 01:33 h (CET)
En una fase de esperanza y pacificación relativa como la actual que vivimos en cuanto al fenómeno terrorista, en ningún caso debemos olvidar el sufrimiento pasado y presente de los cientos, miles de personas víctimas directas o indirectas de la barbarie.

Es tiempo de fe, pero no ciega. La banda terrorista ya ha dado suficientes muestras de ceguera, irracionalidad y el desprecio más absoluto por la voluntad del pueblo al que dice defender y en varias ocasiones propicias (conversaciones de Argel, pacto de Lizarra, etc.) han tirado por la borda cualquier salida negociada digna para ellos mismos.

Pero estas líneas pretenden básicamente poner en primera línea a las víctimas y criticar con dureza el ninguneamiento o nulo cariño con que han sido tratadas por parte del Gobierno Vasco, sobre todo en los años más duros (80 y 90) y la manipulación política de que han sido objeto por parte del Gobierno Central de turno, ya fuera PSOE o PP.

Algunas víctimas, a título individual, como esposas de agentes o la misma Maixabel Lasa (esposa de Juan Mari Jauregi), por citar algunos casos, se supieron apartar de ciertos colectivos de víctimas politizados – legítimos, en todo caso – y optaron por sobrellevar su dolor con independencia, valor y apartados de las luces mediáticas. Chapeau por ellas.

La gran crítica a la sociedad vasca de la que uno forma parte, es el no haber sabido plantar cara con más energía a toda la chusma violenta, ¿cómo? con resortes sociales - cuadrilla, familia… -, políticos y judiciales; el sentir nacionalista general tuvo durante varios años la vista nublada por la aparente coincidencia en los fines con la banda, que no en los medios... craso error. ETA debería haber desaparecido mucho antes.

El tiempo ha demostrado que antes que la comunión con determinados postulados ideológicos (habría mucho que discutir sobre esa presunta afinidad) hay derechos humanos innegociables e intransigibles, como la vida y la libertad, por ese orden. Lo demás queda a años luz. Y con alguien que mata para imponer sus planteamientos políticos no se puede ir ni a recoger euros.

La existencia de un conflicto político, la puesta en entredicho por parte del Estado del derecho del pueblo vasco a su libre determinación hizo confundir en su día a muchos vascos demócratas sobre el juicio que debían merecer los actos de ETA.

Que los viles asesinatos de éstos y todos los grupos terroristas de todo signo cometidos en nuestra tierra sirvan de algo y la memoria de los fallecidos ilumine el camino de todos sin rencor … el camino de la justicia y el obligado respeto al pueblo y a las decisiones democráticas que sus individuos expresamos en las urnas.

La grandeza de un Estado democrático de Derecho está en la estricta aplicación de la ley, pero ésta comprende la reinserción como finalidad última de sus penas privativas de libertad; ahora, que nadie confunda eso con impunidad u olvido.

Gogoan beti.
Noticias relacionadas

Puigdemont y Alemania

Considero muy apropiada la petición de explicaciones del juez Llarena al señor ministro Montoro

Hay que levantarse siempre

Urge elevarse y ennoblecerse como ciudadanos de bien

Y Nacho dixit

Sorprende que todo el mundo hable bien de él

Al-Khwarizmi sigue estando actual

Sin valores ni principios sólidos solamente tendremos delincuentes corruptos y malas personas

A España, sin odio pero sin esperanza

Catalunya y España dos líneas paralelas
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris