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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Razones para no pagar una deuda

Ana Cordón
Redacción
sábado, 28 de enero de 2006, 01:16 h (CET)
“Si debe... que pague” Es algo que escuchamos a menudo al hablar de deudas... y es que quien más o quien menos vive bajo la sombra de un crédito que debe al banco; Nuestra casa, nuestro negocio, nuestro coche... son pertenencias que disfrutamos, en la mayoría de los casos, porque nos prestaron el dinero, y por ello sabemos que cada mes debemos cumplir con nuestra parte del trato… porque quien debe... ¡Paga! Es lo justo ¿No?

Pero que pasaría si alguien, nuestro jefe por ejemplo, comprase una casa lujosa a una gran constructora y pusiera el crédito a nuestro nombre, argumentando que dicha vivienda va a ser para nuestro uso y disfrute. Si nos viésemos obligados a pagar un crédito cuyos intereses creciesen cada año de tal manera que 25 años después no sólo hemos pagado ya siete veces el valor inicial de la casa sino que todavía debemos 4 veces más. Que pasaría si, además de vivir sin posibilidad de tener una alimentación, una sanidad y una educación adecuadas, debido a que debemos invertir toda nuestra riqueza en saldar esa deuda...Jamás hubiéramos pisado la casa que estamos pagando, porque es nuestro jefe quien la disfruta, mientras nosotros vivimos en una chabola a las afueras de la ciudad. Ambos, constructora y jefe, son los que hicieron el trato y los únicos que disfrutan de sus beneficios, pero el crédito está a nuestro nombre, y quien debe… ¡Paga! Es lo justo ¿No?

La deuda externa de muchos países empobrecidos es igual que este ejemplo, igual de injusta, igual de impagable, igual de asfixiante, igual de ilegítima…Pero quien debe... ¡Paga! Es lo justo ¿No?

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