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Etiquetas:   Presos de la libertad   -   Sección:   Opinión

El mercado inmobiliario

Eduardo Cassano
Eduardo Cassano
@EduardoCassano
martes, 24 de enero de 2006, 02:02 h (CET)
Llevo varios años escuchando “no compres, el año que viene bajarán”, y siguen subiendo. Durante el 2005 el aumento del precio de la vivienda ha sido el más bajo en los últimos cuatro años… pero no deja de subir. Me pregunto que será de aquellas parejas que hace cinco años se querían comprar un piso, pero al considerar que 20 millones de pesetas era demasiado dinero y prefirieron esperar.

Hoy en ciudades como Barcelona, donde más caros están los pisos, por esa cantidad no encuentras ni un “loft” (también conocido como minipiso). ¿Qué datos barajan los expertos para decir cada año lo mismo? El aumento de los intereses bancarios es una gran excusa, pero olvidan lo más importante: el precio de la venta de un piso lo pone su propietario.

Pongamos un ejemplo práctico: una pareja se casa, se compra un piso y se hipoteca con 250.000 a 40 años. La misma pareja al cabo de un par de años, o poco más, se separa. ¿Qué ocurre entonces? Que generalmente ninguno de los dos quiere el piso y lo ponen a la venta. ¿A que precio? Teniendo en cuenta que están hipotecados con 250.000 euros, más lo que se gastaron en amueblarlo y alguna reforma, no quieren perder dinero. Si a esto sumamos que en su bloque se ha vendido recientemente un piso (no suelen fijarse si era mejor o peor que el suyo), el precio del mismo influye directamente en la decisión final. Total, que el piso al final sale a la venta como mínimo, a 300.000 euros.

¿Quién los paga? El trabajo y los salarios están muy mal, pero ese piso se acaba vendiendo. Si no lo compra la pareja indecisa lo hará la caprichosa, aunque tenga que tirar el piso abajo y hacerlo a su gusto, siempre que tenga algo que le llame la atención. No importa que los periódicos adviertan que la burbuja inmobiliaria está a punto de estallar, una vez más, la gente sigue comprando porqué el precio de los pisos no va a bajar, ya que será raro encontrar a un propietario dispuesto a perder dinero.

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