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Etiquetas:   Color púrpura   -   Sección:   Opinión

Invisible

Macarena López

lunes, 16 de enero de 2006, 01:26 h (CET)
Hay cosas que realmente no existen. Yo he visto películas americanas donde siempre hay un listo que te dice eso de: está en tu mente, no es cierto lo que estás viendo. ¿Saben esa de...”el dolor es psicológico”, pues igual. Cada vez estoy más convencida de que hay ciertos conceptos, ciertas “realidades” que por más que te las expliquen y las estudies son tonterías. No me refiero a la no existencia de los Reyes Magos, ni a Papa Noel, ni al Ratón Pérez, ni al revisor de los billetes en el autobús (esto es un caso para revisarlo realmente), sino a cosas mucho más importantes y serias: la justicia.

Creo que no he sido la única que cuando escuchó que el que intentó matar al Papa Juan Pablo II hace ya varias años ha salido en libertad se ha quedado como en estado shock transitorio. Hay algunas noticias con las que no sabes si reír o llorar, y es aquí donde se produce cierta indignación. Mehmet Alí Agca lleva a su espalda el asesinato de un periodista en el año 1979, y tras eso decide que bueno, que va a matar al Papa, como la cosa más natural del mundo. Resulta que el hombre falla y no termina con la vida del pontífice y le condenan a cadena perpetua por tal acto, que no es para menos.

Tras veinticinco años de prisión sale a la calle, como si fuese algo de lo más normal. Algunos dirigentes se han llevado las manos a la cabeza, otros, no muy sofocados por la idea, piden que el caso se revise. Revisar un intento de asesinato. Me da igual a quien sea, pero es que realmente eso de la justicia, una de dos: o el concepto está tan desgastado que se encuentra en sus últimos días de vida, o realmente es que no se ha estrenado todavía. Es como la vergüenza: o no tienes o no la has entrenado, lo que no quiere decir que carezcas de ella, sino que simplemente pues no te ha dado por usarla un poco.

Añoro que seamos justos: ¿matas?, paga. Odio las diferencias: ¿matas a un periodista?, no sé cuantos años de prisión, ¿intentas matar al Papa?, cadena perpetua. El caso es que creo que no merece la pena siquiera seguir sobre el tema, porque ya estamos viendo que hoy en día por nada se paga, puedes hacer lo que quieras, es lo que te está diciendo el sistema. Nos quejamos pues que salgan así las nuevas generaciones, que se burlen de la justicia como si no fuese nada, que se rían de las autoridades, pero es que demasiados motivos nos están dando para creer que podemos hacerlo. El asesinato, lo máximo contra una persona, el arrebatar la vida a alguien no se paga lo suficiente o directamente no se paga –no poner ejemplos. España saldría muy mal parada–. Artículos como este quedarán siempre abiertos porque jamás se pueden terminar: el dolor no es psicológico, hay cosas que no están en la mente....pero la justicia sí es una de ellas.

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