Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Políticamente incorrecta   -   Sección:   Opinión

El fumar ¿se va a acabar?

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
martes, 10 de enero de 2006, 00:26 h (CET)
Llegó el día 1 de enero y en España entró en vigor la Ley contra los fumadores más dura del planeta. Y hablo de ley "anti-fumadores" porque la ley en cuestión no es una ley contra el tabaco. Si así lo fuera, bastaba con dejarse de hipocresías y prohibir la venta de dicha sustancia nociva por ley y asumir las consecuencias políticas que de ello se derivasen. Pero no. Tabacalera española, o, lo que es lo mismo, el Estado español, piensa seguir recaudando un dineral a costa del repudiado fumador. Porque claro, una cosa es repicar y otra estar en misa. ¿Cómo va a renunciar el Estado a todos los ingresos que se derivan del tabaco, que, por cierto, cubren con creces los gastos sanitarios que dicen originan?

Lo que se ha aprobado en España -por unanimidad, no lo olvidemos- es una ley de persecución y estigmatización de un determinado sector de nuestra sociedad. La lucha entre seres maravillosos dedicados a cuidar su cuerpo y a perfeccionar la raza humana y seres asquerosos que fuman, importándoles un comino que el tabaco sea nocivo para su salud o los mensajes apocalípticos que Dios-Estado ha obligado a imprimir en las cajetillas. ¿Saben que uno de esos mensajes, impresos en los paquetes de tabaco reza ":No empiece a fumar"? Impresionante. Y es que hay gente que elige voluntariamente someter su cuerpo al mal que supone la nicotina. Porque son libres para elegirlo. Como otros eligen salir de copas y emborracharse los fines de semana. Y otros se dedican a comer churrasco u otros eligen hacer deporte y comer verduras. Se llama libertad.

¿No les parece ridículo que una niña pueda obtener en un centro médico la píldora abortiva del día después, pueda acudir al botellón con sus amigos, tenga libertad sexual plena que fomentada incluso vía folletos repartidos por instituciones públicas -como en Castilla La Mancha donde se editó una guía que recomendaba prácticas sexuales a niñas- pero no pueda fumar? ¡Cuánto puritanismo del todo a cien!

Nadie va a poner en duda que en sitios como hospitales, autobuses, trenes o ascensores no debe de poderse fumar. Es que es de lógica y de respeto. ¿A quién se le ocurriría ponerse a fumar junto a la cama de una persona hospitalizada? A nadie. La ley no era necesaria para esto. Y mucho menos una ley tan restrictiva, autoritaria y prohibicionista como la que se ha aprobado en el Parlamento español.

El argumento del "fumador pasivo" supongo que podría equivaler al del "conductor pasivo" o al de "víctima pasiva de las calefacciones".

Desde el 1 de enero el trabajador-fumador no va a poder ni tan siquiera disponer de una sala habilitada en su centro de trabajo para fumarse un cigarrillo. Para el fumador, por lo que se ve, no debe de haber respeto. Sólo persecución. Y le dicen que es por su bien. Ya se ha calculado en aproximadamente 25 minutos de media lo que las empresas van a perder en productividad por trabajador y día gracias a ley. Que nadie se extrañe si dentro de un tiempo empiezan a aparecer anuncios de ofertas de empleo en los que figure "abstenerse fumadores". O de que algunos empresarios empiecen a despedir a los fumadores por abandono del puesto de trabajo -mientras que el alcoholismo o la drogadicción, según la jurisprudencia, son enfermedades que hacen casi imposible un despido procedente-.

Los dueños de gasolineras y quioscos de prensa están que trinan. Ni les cuento los dueños de las tiendas conocidas como "El rincón del fumador". Y es que se les ha prohibido la venta de tabaco. Lo mismo sucede en aquellos establecimientos que son considerados por ley "zona sin humos -del cigarrillo-". El próximo día 30 ya hay convocada una huelga de quioscos en toda España. Y es que la ley anti-fumador ataca, además, la libre empresa. Y es que la realidad venía demostrando que determinados negocios no funcionan si se prohíbe el tabaco. ¿Sabían que en Madrid se abrió hace tiempo una discoteca libre sin humos y que tuvo que cerrar por encontrarse libre de clientes? Las primeras noticias que van llegando hablan de vacío total en este tipo de locales. Y fumadores y no-fumadores hacinados en los locales donde nadie se escandaliza por los humos. ¿Se imaginan el Café Gijón libre de humos? Y es que, por mucho que los estatistas intervencionistas se empeñen, no se puede ir contra el consumidor.

Y mejor ni hablar de los que somos, siendo fumadores o no, padres de niños menores de 16 años. Ahora resulta que no vamos a poder entrar en ninguna cafetería o bar con los más pequeños si ese local ha decidido que se puede fumar. Vamos, que junto al cartel de "prohibido perros" aparece ahora el cartel de "prohibido niños". ¡Eso debe ser patriotismo social!

Claro que esta ley está hecha para que todo el mundo hable de ella y así no se traten otros problemas de nuestra decadente y atacada nación. Y por si teníamos poco, va la ministra de Sanidad y nos anuncia ahora una especie de Ley Seca contra el alcohol. ¿Quieren dejar de tratarnos a los ciudadanos como si fuéramos idiotas que necesitan de Papá Estado para no perecer? A este paso, después del intervencionista "no podemos conducir por tí" vendrá el "no podemos comer verduritas por tí". ¡Que nos dejen en paz!

Pero, a todo esto. ¿El fumar se va a acabar? No. El tabaco va a seguir vendiéndose, cargadísimo de impuestos para engrosar las arcas del Estado, en estancos y bares en donde se permite el fumeque. Y además, estoy segura, va a comenzar a ser un símbolo de rebeldía de la juventud. Todo el que quiera rebelarse contra la sociedad ya sabe lo que tiene que hacer: fumar. Y los de la perfección de la raza, a rabiar. Por enemigos de la libertad.

Noticias relacionadas

Amigos para siempre

¡A saber cómo vamos a salir de esta!

Que viene, que viene. El ministro Catalá

Y llegó el ministro Catalá, con Lesmes, al desayuno de Nueva Economía Fórum en el hotel Ritz

El olvidado crimen de lesa patria

Entre el PP y JxSí están haciendo de este país un total desastre

El progreso de estos tiempos

18/10/2017 00:00:23

¿De qué depende la auténtica calidad de vida en la vejez?

La esperanza de que las cosas podrían mejorar alguna vez, va esfumándose sobre todo entre los jóvenes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris