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¿Es inexperiencia o el gafe sigue tras él?
Daniel Lázaro
El Rally Lisboa-Dakar cuenta, de momento, con candidatos españoles a la victoria tanto en motos como en coches. Marc Coma e Isidro Esteve lideran la clasificación de motos mientras Nani Roma es cuarto con su Mitsubishi. Pero es de destacar que Carlos Sainz, debutante en el Dakar este año, haya perdido todas las opciones de quedar medianamente arriba en la clasificación. ¡Este tío es un gafe!
El madrileño comenzó muy bien los primeros días, claro era que lo difícil estaba por llegar. Y no sé si por la inexperiencia en el Rally o por su ya famoso gafe, se le han ido sucediendo los problemas. Hace días pedí suerte para Carlitos, pero el 2006 no la ha traído. Solo a él se le puede estropear un neumático por seguir la estela que dejaba Nani Roma y sólo a él le puede pasar tras una remontada y a falta de 20 kilómetros para el final. Para colmo, va luego y se pierde. Sin embargo ese día no perdió mucho tiempo y logró salvaguardar el tipo. Pero… ahí estaba el día siguiente, algo tenía que pasar, era el día de Reyes y menudo regalito que le trajeron desde el lejano Oriente. El pobre se atrapó en una duna por pasar dos metros más a la derecha de lo debido… claro, esto lo sabe ahora, porque sino supongo que no habría ido por ahí. No perdió mucho, 33 minutos en el Dakar no son nada. Iluso el pobre comentaba que esperaba mejorar en los días posteriores, y, obviamente no fue así.
La última que ha sufrido con su Volkswagen Touareg ha sido este sábado. Estamos en Mauritania, salir vivo de aquí implicaba ganar prácticamente el Rally y tras los dos malos días anteriores seguía ocupando el quinto puesto. Pues alguna fuerza mayor hizo que se le fueran las ilusiones por llegar en lo alto de la tabla a Senegal. Hizo lo que cualquiera hubiera hecho, al no poder subir por una pendiente elevada, dio la vuelta para realizar un nuevo intento. Casualidades de la vida, tenía que haber piedras por allí y la rueda se pinchó. Y para colmo… te pones a cambiar la rueda y cuando vas a arrancar te encuentras con el embrague roto. Ya no podía ir peor, acababa de comenzar la etapa y el estaba ahí tirado sin poder hacer nada por continuar. Un camión de asistencia lo remolcó hasta la salida y a las nueve de la noche, hora española, aún no había cruzado por línea de meta. El Dakar se perdió para él y solo queda intentar acabar, que no será tarea fácil en el Rally más complicado del mundo.
Nunca sabremos si todo esto es por la inexperiencia o por su malísima suerte mundialmente conocida. Probablemente sea lo primero, es el Dakar y más vale maña y conocer por donde andas que caballos y aceleradores a fondo, pero nunca podremos quitarnos de la cabeza la mala suerte de este hombre en los últimos años. Al menos no se le ha parado el coche llegando a la capital senegalesa, aunque… crucemos los dedos, que Carlos quiere aprender ahora y llegar a Dakar, y… sinceramente, no las tengo todas conmigo. ¡Ánimo Carlos!
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