Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

Fundamentalismo sanitario

José Carlos Navarro (Mérida)
Redacción
miércoles, 4 de enero de 2006, 01:45 h (CET)
Cuando los usos y hábitos, buenos o malos, son reprimidos con multas y soluciones drásticas se habla de fundamentalismo. Cuando se hace con la ley del tabaco, no es extraño que el Defensor del Pueblo que fuma llame a la titular del ramo 'ministra fundamentalista'. Ahora nos viene con que 'si los derechos de los no fumadores no se respetan habrá que ir más lejos'. Y es que esto del relativismo de derecho depende del cristal con que se mire, ya que nos filtran que harán otra ley con el alcohol. En los países donde las democracias fuertes protegen la libertad, el fundamentalismo está proscrito, so capa de la reacción contraria a lo que se pretendía. Amén del aumento de ilegalidades aún mayores que nos recuerdan a la ley seca. Lástima que Salgado no sea la cuota paritaria de Elliot Ness en el siglo XXI.

La promiscuidad y el fomento del preservativo es un derecho del usuario, pero no por lo visto del no nacido. Casi 85.000 abortos registrados en España. Pero volviendo al tabaco, la ley dice que se destinarán locales para fumadores en una no superficie superior al 10% en unos casos y al 30% en otros, hasta las habitaciones de los hoteles. Como si no pudieran existir clubes privados de fumadores en pipa o de puros habanos, tan propios de uno de los amigos de este Gobierno. Abundando en esto de los derechos, como el de la salud y un corazón sano, no sería mala idea la de aislar a políticos y dirigentes que se erigen en nuestros pastores de la prohibición y el tentetieso. Para eso disponer en los lugares públicos y privados, aparte de las salidas de emergencia, accesos independientes y locales con superficies no mayor a la proporción de éstos entre la población. Se incluyen los medios de comunicación, así gozaríamos el derecho saludable de no tenerlos hasta en la sopa, y en la Opa. Que suplicio de fundamentalismo barato, y con tan poco coeficiente intelectual.

Noticias relacionadas

Dame el petróleo y toma el manual de USAID

El petróleo atrajo revoluciones y guerras en América Latina, confirmando que la riqueza del subsuelo sentenciaba la tragedia del pueblo que habitaba su suelo

Crecidos por la discordia, desbordados por la violencia

Menos bombas y más abrazos, menos armas y más alma

Monumento al abuelo desconocido

Hemos visto abuelos que han sido el fiel guardián de sus nietos, horas y horas del día dedicadas a ellos, sin descanso ni pausa

120 años del arriado de la bandera española en La Habana

La ceremonia que simbolizó la renuncia de España sobre Cuba

Bersuit Vergarabat y el museo de grandes decepciones

Proyectos artísticos como Bersuit Vergarabat ayudan a transitar por este mundo aciago
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris