Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Etiquetas:   La Mirilla   -   Sección:  

Un poquito de simpatía

Nazareth Heredia
Nazareth Heredia
jueves, 15 de diciembre de 2005, 23:04 h (CET)
El pasado domingo asistí al encuentro entre el Málaga-Real Madrid en La Rosaleda. El partido estuvo cargado de expectación, como siempre que los merengues viajan a algún sitio y fue mucha la gente que pagó precios extremadamente caros por ver a los blancos. El partido finalizó 0-2 y los goles fueron dos verdaderos golazos. El primero lo marcó Sergio Ramos en el saque de un córner de Zidane, al cual la defensa malaguista no estuvo muy atento. El segundo fue una impresionante bicicleta con la que Robinho se iba de la defensa local y consiguió así el golazo de la noche.

Peleas de Morales y Roberto Carlos aparte, así como el lanzamiento de botellas al terreno de juego y las pitadas a los futbolistas blancos, me refiero a este partido desde otra perspectiva. Tras la tradicional comparecencia de prensa de los técnicos de ambos conjuntos, los periodistas acudimos a la zona mixta, donde decenas de periodistas aguardaban la salida de los “galácticos”.

Niños, fans eufóricas y gente más mayor aguardaba una foto, un autógrafo o una sonrisa de sus ídolos. No fue así. Salvando a unos cuantos a los que ahora nombraré, los futbolistas madridistas no respondieron. Casillas estuvo borde con los aficionados, Roberto Carlos ni siquiera se paró a hablar con la prensa, Helguera se ponía en la foto mirando hacia no sé donde y cada uno de los futbolistas que iban pasando, firmaban autógrafos a los chavales con un garabato sin importancia y sin mirar las caras de felicidad e incredulidad que tenían. Sergio Ramos pasó con aire de superioridad.

Zidane, Robinho, Baptista y pocos más se salvaron. Ellos dieron atención, sonrieron y se mostraron sinceros. De los demás mejor ni seguir hablando. “La mirilla” de hoy va a ser corta, pero contundente. No sé lo que se creerán esos jugadores que nacieron en la Tierra, como todos los humanos, que sí, que cobran cifras exorbitadas, pero que son personas. Señores, no se puede ir por la vida con ese aire de superioridad, mirando por encima del hombro y apagando las ilusiones de unos chavalines que sólo quieren, aparte del autógrafo o la foto, ver que sus ídolos también se alegran de verlos.

Noticias relacionadas

El lado golpista del Frente Guasu

Los seguidores del cura papá Fernando Lugo acusan de golpistas a varios entes, empresas y medios con los cuales siguen vinculados

Telecinco condenada por el Tribunal Supremo por realizar publicidad encubierta

Clemente Ferrer

Empecemos a soñar con Madrid 2020

Los votantes del COI tienen un sentimiento de deuda con la candidatura española

Se acabó la Liga escocesa

Habrá que acostumbrarse a ver como el dueto Madrid-Barcelona, nuevamente, lucha por ganar la próxima Liga, mientras que los demás juegan y pelean por la “otra liga”

¿Cristiano o Messi? Y tú ¿De quién eres?

María Xosé Martínez
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris