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'La muerte de la muerte' llegará hacia el 2049

Este novedoso libro explica porqué en tan solo 20 años podremos elegir ser inmortales
Kaik Espada Martín
martes, 22 de mayo de 2018, 06:43 h (CET)

El reconocido científico José Luis Cordero, que escribe esta esperada publicación junto al tecnólogo David Wood, explica todas las claves por las asegura que en menos tiempo del que creemos podremos vivir eternamente eligiendo incluso la edad física perfecta, entre los 20 y los 30. ¿No te lo crees? Sigue leyendo y comprobarás como esta 'ciencia ficción' es más real de lo que piensas:


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¿El libro explica estudios o investigaciones concretas que se estén desarrollando actualmente en el mundo? ¿Cuál destaca por su importancia y probabilidades de éxito? ¿Cuándo empezaron en el mundo las primeras investigaciones sobre la materia? ¿Qué investigaciones del pasado fueron destacables por suponer un avance real en este campo?

Sí, desde hace tiempo y en muchas partes del mundo se llevan a cabo con éxito numerosas investigaciones. Esto, lejos de ser una teoría personal, está demostrado, es ciencia. Por poner un ejemplo, en 2006, el doctor Shinya Yamanaka generó células madre pluripotentes inducidas, por eso obtuvo en 2012 el Premio Nobel. Ya existe. También se han dado grandes avances en médicina regenerativa, en terapias genéticas, impresión 3D de órganos, bioingeniería, nanotecnología molecular, drogas antiedad, hormonas de crecimiento, entre otros progresos. Las grandes compañías, como Google, Microsoft, etc ya están invirtiendo en ello. La prueba de que todo esto es posible es que ya existe en la naturaleza. Algunas células ya son inmortales y las células madre poseen la cualidad de reproducirse indefinidamente, al igual que las células del cáncer. Y lo mismo ocurre con organismos como las Hydras, los ratas-topo lampiñas o las langostas, por ejemplo. Como tecnólogos, no sabemos cuál de estos estudios ya existentes va a tener éxito, pero hay grandes posibilidades en investigaciones en torno a la enzima telomerasa, ya hay una paciente cero inyectándosela. Otras de las grandes investigaciones pueden ser en torno a las células madre y también en el campo de la medicina regenerativa, que es un área fascinante y ya se prueba con salamandras.


¿Cuáles son los países, ciudadanos, empresas y gobiernos donde mayor aceptación, interés y apoyo hay para su estudio? ¿Conoce los estudios que se están realizando en España? ¿Cómo ve la implicación o no de la ciencia y de la sociedad española conforme a este nuevo concepto de vida?

Los países orientales, porque tienen una forma diferente de ver la vida y porque están sufriendo una crisis poblacional, apoyan mucho estos estudios. Hay mucha gente investigando sobre ello en Japón, Corea o China. También en California (EEUU), en Silicon Valley, que es donde están ubicadas grandes compañías tecnológicas. En Europa, se está avanzando mucho en Alemania.Respecto a España, hay varios estudios también que están en marcha y creo que cada vez habrá más implicación española.


En el libro os centráis bastante en el concepto 'senescencia negligente'. ¿Qué es exactamente?

Es una investigación probada que demuestra que no solo hay células, sino también organismos que no envejecen. Que demuestra que caminamos hacia el rejuvenecimiento. Es el caso de las hydras, que pueden rejuvenecer. De un tipo de ratones, las ratas-topo lampiñas, que no muestran síntomas de envejecimiento, o de las langostas.


¿Se podrá detener a futuro la mortalidad natural del ser humano, o solo antes ciertos supuestos o enfermedades? Es decir, ¿sería factible pensar que a largo plazo un cáncer a cualquier edad, desde el nacimiento inclusive, podría ser curable y por tanto evitar la muerte?

Sí, claro que se podrá, las enfermedades genéticas serán curables y, lo que es aún más importante, prevenibles. El envejecimiento es también una enfermedad y se puede curar.


Habláis en el libro del rejuvenecimiento y antienvejecimiento. ¿Son conceptos diferentes desde el punto de vista científico? Si se avanza en la investigación de estas materias, ¿cuál sería la edad media en la que, según vuestros pronósticos y estimaciones, se quedaría estancado el ser humano si no muriera?

La edad biológica será controlable, por lo cual esa edad dependerá de decisiones personales. Habrá gente que seguirá queriendo morir, igual que hoy en día hay grupos sociales que prefieren vivir ajenos al progreso y la tecnología, como los amish. Me imagino que, una vez que pueda controlarse la edad biológica, una gran parte de la humanidad elegirá la edad considerada la mejor para el ser humano, en torno a los 20-30 años.


Estimáis en el libro que todo esto podría empezar a materializarse en 2045. ¿Qué razones o qué informaciones tenéis para aventuraros a dar esta fecha tan próxima?

Esta estimación no es mía. Son predicciones de mi amigo Ray Kurzweil, director de Ingeniería de Google. Dice que, a lo más tardar, en 2045 alcanzaremos la singularidad tecnológica y una de sus consecuencias será la inmortalidad. En los próximos 20 años, la tecnología va a avanzar muy rápidamente.


Bajo vuestro punto de vista, ¿este nuevo paradigma qué efectos negativos a nivel humano y social podría tener? ¿Podría suponer el aumento de la desigualdad entre quienes tuvieran acceso o no a esta nueva realidad? ¿Se ha estudiado el posible impacto psicológico de esta posible realidad en el ser humano? ¿Crees personalmente que estamos preparados para ello?

No tendrá efectos negativos. Respecto a la desigualdad inicial, llega un momento que todas las tecnologías se democratizan. Al principio, son malas y caras, solo al alcance de unos cuantos, como ocurrió con el teléfono móvil. Después, hoy en día, todo el mundo puede tener uno. El primer genoma tenía un valor de un billón de dólares, hoy solo cuesta 800 dólares y, según estudios, en diez años costará 10 dólares. Es un paso enorme y la historia demuestra que, a medida que la tecnología avanza, se vuelve accesible para todos, con esto ocurrirá lo mismo.

La humanidad no está preparada para los cambios hasta que ocurren. No estábamos preparados para la introducción del coche y al final lo estuvimos, igual ocurrió con los aviones, con los teléfonos móviles... Ese impacto psicológico que acarrearía un cambio como este no será negativo porque es mucho mejor poder optar por la amortalidad y por el rejuvenecimiento. Hoy en día, el 80% del gasto público se destina a los últimos años de vida de las personas. Lo que se propone es gastarlo al comienzo, invertirlo en los mejores años de vida biológicos para no tener que invertirlo al final, prevenir antes que curar; esto reducirá el gasto público y dejará más dinero al Gobierno para otras cosas. La economía de escasez que tenemos ahora se va transformando hacia una economía de abundancia. No habrá jubilaciones ni pensiones porque no harán falta, la gente podrá trabajar o incluso no trabajar como lo concebimos a día de hoy, sino realizar ocupaciones que le gusten. Igual que hace unos siglos tampoco existían las pensiones y la gente trabajaba mucho más y más horas; parecía impensable que estas condiciones mejoraran, en el futuro también mejorarán y el mundo actual tal y como lo conocemos hoy tenderá a desaparecer. Antes la esperanza de vida era de 30 años y el ingreso per cápita era mucho mayor. El mundo será cada vez más rico, como ha ido ocurriendo con el paso de los años: cada vez vivimos más y mejor.


¿Cuáles crees que son las razones reales por las que muchos gobiernos, religiones y sociedades no apoyan estás investigaciones?

Por desconocimiento. Igual que a Galileo se le quiso quemar por decir que la tierra era redonda, ahora se ataca lo que se propone como un cambio y no se conoce. Tanto yo como el otro autor de El Libro de la Muerte, David Wood, hemos sido atacados. Hay todavía muchos tabúes morales. Si sales a la calle y preguntas a la gente, pocos saben que las células del cáncer son biológicamente inmortales. Y esto no es de hoy, se descubrió nada menos que en 1951. Hay células somáticas, que envejecen, y otras germinales, que no lo hacen. También los políticos se suman a este desconocimiento. Por eso en el libro se plantea el concepto de "defensa moral", el máximo reto del ser humano es luchar contra el envejecimiento y la muerte. Somos una generación que estamos entre la última generación humana mortal y la primera inmortal. Nuestro objetivo con este libro es acabar con ese desconocimiento, que todo el mundo sepa lo que está ocurriendo.


Ante la posible elección de morir o no morir, ¿Qué eligirías personalmente? ¿Cuál crees que sería la voluntad mayoritaria de quienes puedan, supuestamente, tener esta elección en el futuro?

Yo elegiría personalmente no morir, como es lógico. Creo que la gran mayoría elegirá no morir ni envejecer. Siempre hay grupos que no quieren adaptarse a los cambios sociales, siempre hay el que elegirá morir, pero la gran mayoría elegirá vivir. Claro que la gente seguirá muriendo por accidentes etc, pero no por envejecimiento, que afecta a dos tercios de la población.


¿Por qué y a quiénes recomendarías el libro?

Se lo recomendaría a todo el mundo, porque ese es el objetivo del libro. Además, en el mundo hispano no había nada escrito sobre este tema. La gente tiene que saber que esto es ciencia, que se está haciendo, que será posible. Es nuestro único objetivo. David Wood y yo invertimos y apoyamos económicamente a compañías que investigan sobre estas materias, el dinero de estos libros irá para investigaciones científicas. Es nuestra visión de vida y nuestro objetivo: matar a la muerte, de lo contrario será ella la que nos matará a nosotros.


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