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Opinión
Etiquetas:   El arte de la guerra  

'Matrioshki'

Santi Benítez
Santi Benítez
miércoles, 9 de noviembre de 2005, 23:49 h (CET)
Hoy han estrenado una serie en la cadena Cuatro sobre la trata de blancas de Europa del Este, 'Matrioshki'. Este problema es algo que afecta de forma clara a toda la Unión Europea, no porque existan mujeres u hombres que ejerzan la prostitución -eso no es delito-, sino porque es un problema social. El problema es que se obliga a personas a prostituirse, y eso se hace engañándolas con promesas de un futuro mejor, de buenos trabajos e incluso de matrimonios que las sacarán de la pobreza de sus lugares de origen.

El problema afecta de forma clara a la Unión Europea porque la mayoría de esas personas termina en burdeles de Italia, Francia, Holanda, Bélgica y España en régimen de esclavitud. Pero las que peor suerte corren siguen su recorrido hasta los Estados Unidos terminando en manos de la mafia rusa. Son principalmente de origen bieloruso, ruso, esloveno y lituano, países en los que la defensa de los derechos de las personas no es algo demasiado importante.

El negocio funciona de la siguiente manera. Se captan a mujeres que quieren salir de la pobreza y que lo único que tienen es la ilusión por una vida mejor. La mayoría de ellas son delgadas, rubias y de ojos claros. Se les retira el pasaporte en el momento de firmar un contrato de unos dos años. En ese contrato se especifica que con su trabajo han de pagar el viaje hasta su lugar de trabajo, la manutención, la estancia y un tanto por ciento de sus ganancias. Este tanto por ciento varía entre el 40 y el 60.

La conclusión del contrato e incluso el pago de las cantidades exigidas no significa que esa persona sea libre a su finalización. Las chicas son vendidas en un circuito de burdeles asegurando de esa forma variedad en la oferta de carne fresca.

Las soluciones son simples. Exigir la documentación a las personas que trabajan en un burdel es lo más sencillo, y a falta de esa documentación la detención de las personas que empleen personas sin la documentación correspondiente.

Ahora, la cuestión es ¿Porqué no se aplican?

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