Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Políticamente incorrecta   -   Sección:   Opinión

¡A la calle!

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
martes, 8 de noviembre de 2005, 02:33 h (CET)
El próximo 12 de noviembre, a las 17:00 horas representantes de alumnos, maestros y padres, han convocado una gran manifestación en Madrid contra el proyecto de Ley Orgánica de Educación que ha presentado en el Congreso el Partido socialista. Los convocantes esperan que el número de asistentes supere el millón y medio que se alcanzó en junio en la manifestación por la familia. Pero que no se llamen a engaño: a ZP le importa un comino lo que opinen los ciudadanos. No les hará ni caso. Su gobierno ya ha despreciado los más de tres millones y medio de firmas que se presentaron al comienzo de la negociación de esta ley.

La gran mayoría de padres somos conscientes de la caída en picado que, en las últimas décadas, ha venido sufriendo la educación de nuestros hijos y estamos muy preocupados por este intento de acabar completamente con la enseñanza pública y concertada. Concertada, que, por cierto, fue creada por el propio PSOE, en un intento de acabar con los colegios religiosos y su enseñanza de calidad.

En los años 80, con el PSOE en el poder, se justificó el derogar el sistema educativo vigente, por el 13% de fracaso escolar que había cosechado la EGB y el BUP. Así, se impuso primero la LODE. El Ministro socialista de Educación, señor Maravall (no confundir con Maragall) llegó a afirmar en aquél entonces que había que “secuestrar el alma de los niños”.

Y aprobaron una Ley, la LODE, que suprimía los valores del esfuerzo y el mérito en la Educación. Fue el principio del fin. Posteriormente, ya en los años 90, sacaron adelante la infausta LOGSE, que ha traído a las escuelas un 30% de fracaso escolar, la violencia a las aulas, así como una caída en picado de la calidad de la enseñanza.

La LOGSE, basada en la “Comprehensive School” británica, ha sido derogada ya hasta en su país de origen, Gran Bretaña, y Blair acaba de anunciar que pretende volver al sistema educativo que en su día apoyó Margaret Thatcher. En el “Informe Pisa”, elaborado en 2003, el nivel educativo de los escolares españoles estaba por debajo de la media de 40 países. Impresionante ¿no? Así salen luego los que han "cursado estudios en", como Pepiño, Montilla o De Madre (la que sitúa la Inquisición en el siglo XIX).

El Partido Popular, durante su segunda legislatura, aprobó la conocida Ley de Calidad de la Enseñanza, que pretendía, tímidamente, resolver los conflictos y problemas derivados de la educación socialista. Se pretendía premiar el esfuerzo, el mérito y la excelencia. Y Zapatero, que es un genio, contestó a esta ley con un “más gimnasia y menos religión”, cómo si el que los padres pudieran elegir religión para sus hijos fuera el motivo del fracaso de las leyes educativas socialistas.

Porque no nos engañemos: lo de la religión es la cortina de humo que han lanzado los socialistas para negarse a reconocer, que, como siempre, sus trasnochadas y sectarias ideas y propuestas, habían vuelto a fracasar. Y para imponerlas elevadas al cubo.

De hecho, la LOE mantiene la religión católica como optativa y no evaluable. O sea, como la LOGSE.

Pero la LOE pretende enmascarar el gran fracaso del sistema educativo socialista vía promociones automáticas y derecho a huelga de los alumnos, así cómo a través de la legalización de los novillos, al tiempo que cercena el estudio de las asignaturas de Humanidades y acaba con la libertad individual de los ciudadanos españoles.

Ni un solo remedio aporta esta ley, que no se ha consensuado –a diferencia de la LOCE- con nadie, para acabar con el bajo nivel educativo en las aulas, ni para solucionar el elevadísimo porcentaje de fracaso escolar, ni para parar con la violencia en las aulas. Más de lo mismo, pero peor.

Porque encima esta ley pretende crear 17 sistemas educativos en España. Ya no será lo mismo lo que estudien los niños en Madrid que en Barcelona o en Vigo o en Sevilla. Cada Comunidad autónoma establecerá los contenidos. Así, no es ingenuo pensar, que en Cataluña, Galicia y el País Vasco se reforzarán los contenidos tendentes a crear jóvenes generaciones de nacional-socialistas.

Y todo ello reforzado por una asignatura, equivalente al “Espíritu Nacional” que se estudiaba obligatoriamente durante la dictadura franquista en todos los colegios de España, llamada “Educación para la ciudadanía (socialista)” y “Filosofía y ciudadanía (socialista)”. ¿Cabe mayor politización e ideologización de la Enseñanza? Es la vuelta a la dictadura.

Esta ley también pone fin al derecho de los padres a elegir la enseñanza y el centro educativo para sus hijos. ¿Es posible una mayor intromisión en los derechos individuales de los ciudadanos? Si esta ley se aprueba, señores, serán las administraciones autonómicas las que decidan a qué colegio va a ir su hijo. Usted sólo tendrá derecho a callar. Con lo cual, sólo si usted tiene los recursos económicos suficientes, podrá acceder a la educación que quiere para sus hijos. O sea, que la ley, favorece a los más ricos, que enviarán a sus hijos a colegios privados, en España o en el extranjero. Que es, ni más ni menos, lo que hacen numerosos próceres de la izquierda ¡Viva el socialismo!

Y los padres apenas tendrán representación en los Consejos escolares. Ni que decir tiene que se pretende acabar con la escuela concertada (elegida por muchísimos padres que no se pueden costear la enseñanza privada pero que no quieren que sus hijos vayan a la pública), no garantizando su financiación. Privilegios, para los ricos. Una demostración más de que el PSOE hace tiempo que abandonó la idea de la igualdad y la solidaridad.

En fin, estamos ante un proyecto de ley elitista, hecho para garantizar el acceso al mundo laboral de los más ricos –que estudiarán en centros privados-, al tiempo que la escuela se convertirá en un centro de reeducación al más puro estilo chino y en una inmensa fábrica de parados y analfabetos funcionales. Eso sí, socialistas y sin espíritu crítico alguno.

Si usted es padre o madre, tiene, en mi opinión, el deber moral de oponerse al secuestro de su hijo por parte del Estado. Y tiene, en mi opinión, la obligación moral, de defender su libertad para elegir centro e ideario para su hijo. Tiene el deber moral de oponerse a esta ley. Si no lo hace, luego no se queje, ni busque culpables.

Y si usted no es padre o madre, pero ama la libertad, también tiene la obligación moral de salir el próximo día 12 a la calle para defender las libertades individuales en este país. Es demasiado lo que todos nos jugamos en este envite. ¡A la calle!

Noticias relacionadas

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.

El acto del reconocimiento de gobiernos

Las principales doctrinas sobre reconocimiento de gobiernos

Alcoa y el abandono de Asturias

El presente y el futuro industrial y económico de Asturias están en el aire

Hacia la caverna

El oscurantismo sigue siendo demasiado moderno

Equidistancia

Entender la vida como una confrontación permanente es algo terrible. Supone enfrentarse a cada una de las facetas de la realidad con un pensamiento dicotómico
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris