Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   La Cosa Pública   -   Sección:   Opinión

Documentos normalizados

Ekain Rico
Álvaro Peña
jueves, 27 de octubre de 2005, 00:40 h (CET)
Sinceramente, me ha llamado la atención. No es malo que ningún partido político emita documentos que aboguen por la paz, aunque −ustedes ya me entienden− el movimiento se demuestra andando.

El texto presentado por el PNV el pasado sábado es, como mínimo, interesante.

Cierto que contiene sombras; lógico −al menos desde la óptica partidista a la que en nuestro país estamos acostumbrados− que contenga poca autocrítica; pero, al menos, admitámosle un valor propio, más allá de la desvaloración, per se, que el Partido Popular practica sobre todo aquel pronunciamiento que no acate la ortodoxia nacionalcatólica.

El texto comienza con una breve introducción que, cierto es, no deja de ser mero autobombo partidista y partidario, pero −ya lo decíamos antes− ¿acaso es tan infrecuente en todo documento político? Más allá de aquellos prólogos, el texto recoge una serie de declaraciones que, en mucho, se apartan de los postulados tradicionales del partido nacionalista.

Por ejemplo, para sorpresa de muchos −incluido yo mismo−, reconoce de forma indirecta el valor del Estatuto de Gernika cuando −y que conste que no me lo invento− achaca a ETA que «no respetó ni el consenso mayoritario de la sociedad vasca en torno al Estatuto, ni respetó la palabra del Pueblo vasco que dice defender». Es posible que a muchos les suene anecdótico, pero les aseguro que es una gran novedad puesto que, hasta ahora, el discurso oficial de los nacionalistas era negar la evidencia e incentivar la duda sobre la legitimidad de nuestro Estatuto.

En otras líneas, la formación nacionalista repite, una y otra vez, la necesidad de respetar «la pluralidad de ideas y diversidad de sentimientos», cosa que nunca sobra en un partido que −Arzalluz dixit− tenía planeado tratar a los diferentes como «alemanes en Mallorca». Sin embargo −toca ahora una de sombras−, mantienen máximas equivocadas que, por no encajar, se dan de tortas con el espíritu de la propia propuesta.

Es así como, difícilmente puede abogarse por la «recuperación de consensos perdidos» para ,acto seguido, volver a plantear el Plan Ibarretxe que −como todos sabemos− muestra de todo menos consenso.

No cabe duda, ya era hora, que el PNV ha comenzado a darse cuenta del mensaje que la sociedad vasca quiso lanzarle cuando, sin que ellos mismos lo esperaran, les castigamos con unos 140.000 votos menos.

Quiere el PNV −y así lo hace constar− «asumir legítima y responsablemente el papel que nos corresponde [...] en la construcción de la paz». ¡Bienvenidos!

Noticias relacionadas

La victoria de Maduro. ¿A dónde va Venezuela?

Maduro fue re-electo con 2/3 de los votos emitidos, en medio de un aumento del ausentismo y de llamados de la derecha para anular los comicios

¿Cómo será mi vida en el Más allá?

Deberíamos querer averiguar qué hemos causado en nuestros tiempos pasados

Puerta a la esperanza

La incredulidad es la llave que cierra la puerta a la esperanza

La libertad, una ilusión necesaria

La posibilidad del libre albedrío supone la posibilidad de escogerse a sí mismo

Zapatero, un polichinela de la política peligroso

En cuanto a conseguir sacar a nuestra nación de la sima, nada se puede decir en contra del PP
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris